30 de junio de 2020
30.06.2020
Observatorio

El ejemplo de Kerala

29.06.2020 | 23:34
El ejemplo de Kerala

Mientras algunos de los países occidentales más poderosos sufren el fracaso de sus estrategias de contención frente a la pandemia del covid-19, que está causando estragos entre la población más vulnerable de un buen número de países empobrecidos, el pequeño estado de Kerala, en la India, ha tenido un llamativo éxito al abordar la enfermedad que ha centrado la atención de especialistas de todo el mundo. Hasta el punto de hablarse del "modelo Kerala" como un buen ejemplo en la respuesta satisfactoria a una pandemia por parte de la sanidad pública. Sin embargo, el caso de Kerala tiene particularidades que acentúan, toda vía más si cabe, el buen hacer incuestionable en la gestión de la pandemia hasta la fecha.

Con una población cercana a los 35 millones de personas, Kerala es uno de los estados más pequeños del gigantesco país que es la India, con 1.400 millones de habitantes en 28 estados distintos. La pujanza de su crecimiento económico, junto a los avances en su desarrollo industrial y tecnológico han permitido que esta nación sea la decimosegunda economía mundial, si bien India concentra una de las mayores bolsas de pobreza extrema de todo el mundo, con altos niveles de malnutrición y analfabetismo, junto a tasas de enfermedad muy elevadas. En ello tienen mucho que ver la persistencia del sistema de castas y el mantenimiento de desigualdades atroces, además de unos servicios públicos tan débiles como precarios en dispositivos esenciales.

Sin embargo, el estado de Kerala es la excepción. La región cuenta con la mayor tasa de alfabetización de la India, que llega hasta el 94%, teniendo la mayor esperanza de vida del país, así como las tasas más bajas de mortalidad infantil y pobreza, junto a los niveles de cobertura educativa y sanitaria más elevados de la India. Hasta el punto que las expectativas de vida para la población de este estado son mayores que las de la población afroamericana en los Estados Unidos, contando con tasas de alfabetización en mujeres más altas de las que se dan en toda China. Y en este escenario destacan tres elementos singulares que explican el avance en sus altos niveles de desarrollo humano y sus buenos indicadores sociales.

Empecemos señalando que Kerala es el único estado indio gobernado por la izquierda, desde que en 1957 los comunistas ganaron las elecciones, alternándose a partir de entonces con otra fuerza de centro izquierda. Estos gobiernos progresistas han convertido la región en una de las más estables y socialmente avanzadas del continente, consiguiendo elevados niveles de igualdad y alta presencia de mujeres en la vida política, social y laboral inimaginables para el resto de la India. Al mismo tiempo, los avances en la secularización han sido muy importantes, permitiendo derribar espacios de pobreza y discriminación históricos que han facilitado, a su vez, la convivencia entre las distintas religiones, lo que ha posibilitado una importante reforma agraria. El resultado es que en Kerala no hay mendigos ni gente hambrienta, una seña de identidad en toda la India, proporcionándose acceso gratuito y universal a la atención médica y a la educación de calidad. Todo ello hace que en las universidades de todo el mundo se estudie a Kerala como uno de los éxitos mundiales en la lucha contra la pobreza y el desarrollo social.
Estos avances parece que también han facilitado una mejor respuesta del gobierno regional y su población a la pandemia del covid-19, con una incidencia insignificante en comparación con la descontrolada expansión que sufre India, con unos 14.000 nuevos contagios diarios, acercándose al medio millón de casos positivos y más de 15.000 fallecidos, si bien, las malas condiciones de salubridad existentes en muchas aldeas y suburbios hacen temer que estas cifras sean la punta de un iceberg gigantesco al que no se le ve el final. Por el contrario, en todo Kerala solo se han registrado un único fallecido y 524 casos positivos confirmados, la envidia de muchos países, a pesar de ser el primer estado indio en confirmar la presencia de un caso de coronavirus.

La combinación de una amplia estructura sanitaria de atención primaria y la generalización de la educación de calidad, acompañadas de estrategias sanitarias rápidas y resolutivas basadas en la detección temprana mediante pruebas generalizadas, procedimientos de rastreos de contactos muy bien establecidos, así como cuarentenas muy rigurosas de 28 días para todos los contagiados, han sido clave en la anticipación de una de las respuestas más precoces que se han producido en el mundo al covid-19, iniciada desde que se detectara el primer caso, el 18 de enero.

La buena gestión del covid-19 en el estado indio de Kerala se ha basado en años de eficaces políticas de descentralización, en la extensión de servicios básicos de calidad en salud pública y educación, en dar importancia al igualitarismo y a la presencia pública de la mujer, actuando en todo momento con transparencia mediante el desarrollo de sistemas de información directos y eficaces. Pero también, dejando que sean los profesionales quienes diseñen, desde el primer día, dispositivos técnicos de respuesta temprana bien explicados a una población educada que ha comprendido, en todo momento, la importancia de su implicación. Ojalá sirviera de inspiración en el futuro.

(*) Doctor en Sociología

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