03 de abril de 2020
03.04.2020
Crisis del coronavirus

La innovación en tiempos de pandemia

03.04.2020 | 00:00

Hoy se hace notorio que la ciencia y la tecnología son fundamentales en el combate a la pandemia en la que estamos inmersos. Sin embargo, actualmente, son destinados apenas el 2,2 % del PIB como media global de los países al I+D+i. En lo tocante al sector privado, la inversión varía según las industrias. El sector farmacéutico y el biotecnológico tienden a ser los que más invierten, con una media de 15 %-20 % de sus beneficios.

Las innovaciones disruptivas, la vacuna necesaria, la tecnología que hace la vida más fácil, seguramente llevan muchas horas de trabajo tras cada una de ellas. Y, así, como una célebre frase de Picasso que dice: ¡La inspiración existe! ¡Pero tiene que encontrarme trabajando!, la única forma que hay de que te alcance una buena idea es si investigas. Encontrar la medicina eficaz contra el Covid-19 es urgente. Los grupos de investigación de distintos países y universidades trabajan hoy sin parar en colaboración y con fondos públicos y privados.

Esta no será la última pandemia de la historia de la humanidad, además se avecina un colapso climático generado por nuestra forma de producción lineal. ¿No sería el momento de destinar mayores esfuerzos públicos y privados en estrategias de I+D+i? Se puede aprender de lo que estamos viviendo en este exacto momento y hacerlo mejor.

Por lo pronto, cabe destacar las innumerables contribuciones tecnológicas que están mitigando el daño de la pandemia. La aplicación de chat y conferencia Teams, de Microsoft Corp, ganó más de 12 millones de usuarios diarios en una semana, un salto del 37,5 %, además de más personas trabajando desde casa. También, doctores en la red de salud de la Universidad de St. Luke, en Pensilvania, comenzarán a utilizar la aplicación Teams para videoconferencias con pacientes, incluidos aquellos vulnerables al nuevo coronavirus, para proteger a los pacientes y al hospital.

Nuevas tecnologías orientadas a los datos han permitido, eficazmente, a los gobiernos rastrear infectados, contactarlos y dejarlos en cuarentena antes. Otros hospitales están utilizando Power apps y Power BI para gestionar las camas disponibles, el inventario y poder compartir información con otros hospitales. La Universidad de Johns Hopkins creó un cuadro de mando interactivo para visualizar y seguir los casos del Covid-19 en tiempo real.

Terra Drone está utilizando sus vehículos aéreos no tripulados para transportar muestras médicas con un riesgo mínimo entre el centro de control de enfermedades del condado de Xinchang y el Hospital del Pueblo. Los drones también se utilizan para patrullar espacios públicos, rastrear el incumplimiento de los mandatos de cuarentena. El gigante chino de comercio electrónico Alibaba construyó un sistema de diagnóstico impulsado por inteligencia artificial que afirma que es 96 % preciso para diagnosticar el virus en segundos.

Además, la comunidad de los makers, que ya suman una red de casi 15.000 personas, se ha coordinado en España a través de las redes sociales para imprimir equipos de protección y ponerlos a disposición de los centros de salud. Redes sociales como Twitter o Telegram arden con ideas y colaboraciones para los más de cincuenta proyectos que ya se han ideado para crear material, hardware o software, que permitan dar rápida y sencilla solución a las numerosas necesidades que está padeciendo el sistema sanitario.

En medio del caos surge también la creatividad y el potencial humano de colaboración. Finalmente, una lección ya se puede extraer de esa crisis mundial: que la ciencia y la tecnología son quizás la mejor arma para combatir la propagación del virus.

Profesora de Gestión de la Innovación

en la Universidad Europea de Canarias

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