25 de marzo de 2020
25.03.2020

Que se mejore

25.03.2020 | 02:35
Que se mejore

Mantengo, vía correo electrónico, la comunicación con mis alumnos y alumnas del taller de escritura, en parte para continuar trabajando, en parte por no romper un vínculo que nos hace bien a todos. Cada uno da noticias de su propia vida y de la vida de quienes los rodean. Hemos
sabido así que el padre de Beatriz ha sido internado y que de momento se encuentra bien, aunque los médicos le han dicho que lo peor está
por llegar.

Lo peor siempre está por llegar. Significa que vivimos en lo malo.

Lo curioso es que Beatriz, en el mismo correo en el que me da cuenta de esta mala noticia, me pregunta qué entiendo yo por "acierto expresivo". Repito con frecuencia este sintagma en clase cuando hablamos de la "textura de página", Un texto es, en efecto, una textura, cualidad que se destaca, por ejemplo, en la cocina, cuando elogiamos el grado de dureza de una carne o el espesor de un caldo. Se destaca también en los materiales, como cuando probamos al tacto una fruta o una pieza de cerámica. La textura resulta especialmente importante en la ropa de
vestir. ¿Da o no da gusto pasar las yemas de los dedos por un foulard de seda?

Textura

Uno puede leer la primera página de un libro y advertir enseguida la calidad de su textura. Si no contiene ningún "acierto expresivo" es mala.

"Todos los grandes matemáticos poseen la facultad de dar un prodigioso salto mental en la oscuridad y caer firmemente de pie". Lo entrecomillado aparece en el libro La Diosa Blanca, de Robert Graves. No puede uno pasar por este conjunto de palabras sin reparar ese magnífico juego: "salto mental", donde el lector esperaría hallar "salto mortal". He ahí un acierto expresivo que nos obliga a detenernos y a releer la frase con placer, saboreándola, haciendo consciente su textura. He aquí otro de esos aciertos, del mismo autor y del mismo libro: "A la emoria del futuro normalmente se la llama instinto en los animales e intuición en los humanos". ¿Puede explicarse mejor y con menos palabras? No.
Pues queda explicado lo que nos proponíamos. Que se mejore tu padre, Beatriz.

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