11 de febrero de 2020
11.02.2020
El observatorio

El canto de la ballena

10.02.2020 | 23:18
Antonio Figueras

El canto de ballenas es uno de los comportamientos más característicos y curiosos de las ballenas pero algo le sucede a las ballenas azules. Ya no cantan como antes. Los animales más grandes del mundo cantan con voces cada vez más graves y los científicos no tienen ni la menor idea que pueda explicar este fenómeno. Para intentar explicar las razones de está bajada de tono, han recurrido a la contaminación sonora del mar, cambios en la dinámica de poblaciones y nuevas estrategias de reproducción.

La mayor parte de las ballenas barbadas cantan en una banda de frecuencias entre 15 y 20 hercios. En un reportaje en la revista New Scientist se menciona, sin embargo, una ballena cuyo canto se conoce desde hace 12 años y que eligió una frecuencia de 52 Hz. La ballena nunca ha sido vista.

Un millón de cantos

Un estudio reciente analizó un millón de cantos de ballena azul ( Balaenoptera musculus), rorcual común ( Balaenoptera physalus) y ballena azul pigmea de Madagascar ( B. m. brevicauda) grabados con seis micrófonos estacionarios en el océano Índico entre 2010 y 2015. Su análisis encontró que los cantos de una ballena azul antártica, cuya frecuencia es de entre 15 y 30 hertz, cae en 0,14 hertz cada año, una tendencia parecida a la de las otras dos especies estudiadas cuya disminución fue de entre 0,12 y 0,54 hertz al año..

Los investigadores sugieren que esa tendencia a tonos más graves podría ser consecuencia de la recuperación de la población de ballenas desde que cesó la caza comercial hace más de 30 años, aunque el número de ballenas es todavía un 10 por ciento del que existía principios de siglo XX.

La primera razón a la que se achaca este hecho es la contaminación sonora. El ruido ambiental en los océanos ha subido por el tráfico marítimo más de 12 decibelios de media desde la mitad del siglo XX. Pero si las ballenas pretenden hacerse oír por encima de ese ruido de fondo subirían el tono y no lo bajarían.

Otra explicación es que el calentamiento de las aguas afecte a la velocidad del desplazamiento del sonido pero esto parece poco posible dado que los cambios son pequeños para producir este gran desplazamiento de frecuencia en las canciones de las ballenas.

Algunos creen que, dado que las poblaciones se están recuperado, antes tuvieran que cantar más agudo para encontrarse, y ahora que son más pueden cantar más grave. Pero incluso en poblaciones que se han mantenido más o menos estables el tono ha bajado.

Los humanos nos basamos mucho en nuestra vista pero los mamíferos marinos dependen mucho de la percepción acústica. Viven en un hábitat tridimensional donde la información sonora y acústica les ayudan a encontrar los caminos del mar que les benefician para conseguir comida, reproducirse y comunicarse. Los humanos no somos el centro del Universo aunque nos empeñemos en creérnoslo hasta que consigamos extinguirnos estúpida y complacientemente.

Las ballenas jorobadas adoptan una posición vertical con su cabeza hacia abajo al momento de cantar. Producen ruidos sordos, como el de la octava más grave del órgano de tubo de una catedral, dándo luego paso a gemidos lastimeros y a un chillido como el que produce el aire al escaparse de un globo al estirarle el cuello. Con las notas van construyendo frases y estribillos; el canto de estas ballenas puede ser el más largo (hasta 30 minutos) y el más complejo en el reino animal. Todas las ballenas jorobadas entonan un canto igual que va evolucionando constantemente. Su sonido puede viajar kilómetros en las profundidades. Este canto es entonado principalmente en la etapa de reproducción de la ballena.

Las laringes de las ballenas con barbas parecen desempeñar un papel importante en la generación de los sonidos, pero no tienen cuerdas vocales. No se conoce como generan los sonidos, pero no es como el de los humanos. Según algunos expertos, la canción en las ballenas es un asunto cultural que aprenden unos de otros. Los machos de un mismo grupo cantan la misma canción, pero ésta cambia en cada estación.

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