Es curioso como existiendo cada vez más casos de personas que llegan a los 40 estando solteras y sin hijos, se sigue manteniendo la idea, (cierto que cada vez menos), de que a esa edad si no estás casado/a y con hijos, es imposible sentirte feliz y completo a nivel personal. Muy habitual caer en el estúpido juicio de valor de que quienes llegan a esa edad, sin casarse y sin hijos, es porque se trata de personas con un carácter un tanto complicado.

Cada vez son más las personas que deciden vivir su vida de forma independiente y no tener descendencia y así lo demuestran los estudios demográficos. Sin embargo, este concepto está todavía evolucionando.

"¿Cómo es que siendo tan mono/a no tienes pareja?". "¿No estarás siendo muy exigente?". "Lo único que te falta para tener una vida perfecta es encontrar pareja". "Pero ¿y los niños para cuándo?". "¿En serio que no te planteas ser mamá o papá? Eso es que no puedes tenerlos". "Buf, si no tiene pareja e hijos a esa edad no te fíes". A estas y otras tantas perlitas del mismo estilo, se exponen casi a diario las personas solteras y que no han tenido hijos entre los 35 y 40 años de edad.

El peligro de esta presión social, que sigue vendiendo un tipo de vida idílica como única y válida, es que son muchas las personas que se ven afectadas por esta idea, y cuando observan que llegan a esa edad en esta situación, notan un deterioro en su estado de ánimo. Comienzan a cuestionarse que han hecho con su vida, si realmente la han aprovechado bien. Se comparan con quienes tienen este tipo de vida y se preguntan en qué se habrán equivocado. Se boicotean, se sabotean, se hunden en la tristeza y tienen la sensación de no haber cumplido con lo normal. Y ¡ojo!, lo habitual no tiene por qué ser lo normal, único y válido.

Son muchos los casos que veo en consulta que acuden con sintomatología depresiva y una autoestima mermada por este motivo. Por esto, si te sientes identificado, te invito a que reflexiones sobre esto:

1.- Tener pareja e hijos es solo una opción, no una característica necesaria para ser una persona completa. Nuestro objetivo en la vida debería ser felices y no cumplir con unas expectativas impuestas. Es necesario que comprendamos que lo importante en esta vida es tener el derecho de elegir y la obligación de respetar.

2.- Vive la vida que quieres y no la que quieren otros que vivas. Esas expectativas son de la sociedad. No las asumas como tuyas, ya que si no se cumplen, entre la presión social y la frustración que sientes, llegarás a creer que algo en ti está mal o incompleto.

3.- Quizás tú también deseas alcanzar esa edad teniendo pareja, casándote y teniendo hijos, y si no lo consigues es normal que en un principio sientas frustración y tristeza. De la misma manera te ocurriría si no lograras cualquier otro de tus objetivos en la vida. Lo que realmente es importante, es tener claro que si, por las circunstancia que sea, no lo consigues, también puedes disfrutar de una vida tranquila y feliz sin considerarte una persona incompleta. Se trata de aceptar, cambiar la orientación de tu vida y tus prioridades.

4.- No es necesario casarse o tener un hijo para ser una persona exitosa en la vida.

5.- Enseñemos a los más pequeños que en la vida existen todas las opciones del mundo y que cada persona toma el camino que desea en función a sus experiencias previas y a sus motivaciones.

Ten la vida que quieras y no la que quieran los demás. Lo habitual no tiene por qué ser lo normal.

www.tamaradelarosapsicologa.es