25 de octubre de 2019
25.10.2019
A BABOR

Mucha prudencia

25.10.2019 | 00:27
Francisco Pomares

Para explicar la ausencia de la deuda del Estado con Canarias en los presupuestos 2020, Román Rodríguez ha dicho que lo que se ha hecho son "unos presupuestos con mucha prudencia y responsabilidad", y sin duda es cierto: los presupuestos son tan-pero-tan-prudentes que no se han incorporado las partidas comprometidas por el Gobierno de Sánchez, a las que de forma sistemática se ha venido haciendo referencia en los últimos meses como recursos prácticamente disponibles. Si uno se da un paseo por los distintos capítulos de las cuentas, descubre que no aparecen por ningún lado los 30 millones para combatir la pobreza, ni tampoco los 42 millones del Plan de Empleo de Canarias, ni los otros 42 anunciados para el plan de infraestructuras educativas, ni -por supuesto- los fondos para el agua de riego agrícola (esos que se iban a cobrar antes de acabar el año pasado), ni los del plan de infraestructuras turísticas, y ni siquiera los 15 millones que se nos dijo que trajo en la cartera el presidente Torres tras reunirse en Madrid con la ministra de Turismo para resolver el agujero producido por el cierre de Tomás Cook. En realidad, lo único que aparece en el presupuesto que llegue de Madrid son 90 millones de euros del Convenio de Carreteras, ese que ganamos en los tribunales, y que en total iba a suponer para Canarias una cantidad cercana a los mil kilos. Desde luego, un presupuesto muy prudente, tanto que el capítulo de ingresos por operaciones de capital disminuye la friolera de 147 millones, y el gasto vinculado a transferencias de capital se reduce en 65 millones.

Entretenido -y enfrentado- como anda el país por el circo del desentierro, yo sé perfectamente que estos asuntos de escasa enjundia no preocupan a casi nadie, pero hay que insistir en el hecho de que estos presupuestos de diseño bipolar son casi tan prudentes (en lo que a las perras que no han de llegar de Madrid se refiere) como fantasiosos en el cálculo de sus ingresos "a pelo", es decir, los ingresos que han de producirse rascando el bolsillo de los ciudadanos de Canarias. Habrá menos recaudación de la prevista, y eso lo sabe hasta el médico chino. Pero no vamos a estropear un buen discurso sobre agenda social por esa nimiedad. Ni tampoco por otra nimiedad más nimia aún: este presupuesto -"el de más gasto social de la historia", según Rodríguez- supera en 211 millones de euros el presupuesto de 2019. Un 2,7 por ciento. No está mal, ¿eh? Un esfuerzo para hacer políticas sociales. Pero? ¿de dónde va a salir el dinero para esas políticas sociales si resulta que solo en sueldos hay que gastarse 215 millones de más? Porque pagar la devolución de las horas paulinas va a costarnos una pasta enorme, cuatro millones más de lo que sube el presupuesto. La cuenta es sencilla: se nos dice que aumenta el gasto social, 132 millones en Sanidad, 125 en Educación, pero lo que de verdad aumenta es el dinero de los salarios a pagar en Sanidad y en Educación.

En fin, que mucha prudencia con Madrid, mucha fantasía con las previsiones de ingresos y mucha cara en la presentación del gasto social. Y el Gobierno tan feliz.

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