28 de junio de 2019
28.06.2019
A BABOR

Instrucciones de Génova

28.06.2019 | 01:27
Francisco Pomares

Mientras el pacto de izquierdas avanza lentamente en el reparto de las carteras del Gobierno, Fernando Clavijo se reunía ayer en el Congreso con el secretario general del PP, Teodoro García Egea, durante un acto de homenaje a las víctimas de Terrorismo. Tras el encuentro, continuación de la tormentosa e inútil visita de García Egea y Javier Maroto a Canarias para cerrar la pasada semana un pacto de centro derecha con Australia Navarro en la Presidencia, pacto boicoteado por Asier Antona, el secretario general del PP se reunió con su homólogo en Ciudadanos, José María Villegas para comentar -además del asunto principal, la reconducción de la situación de Madrid- el fiasco de Canarias.

Acabadas ambas reuniones, García Egea trazó ante los medios una hoja de ruta distinta a la que el PP canario ha estado proponiendo estos últimos días: explicó que para Génova, Coalición Canaria es su "socio preferente" y rechazó que el Partido Popular vaya a apoyar mociones de censura en los cabildos de Tenerife y La Palma contra Carlos Alonso y Nieves Lady Barreto. También desmintió rotundamente la filtración realizada por el PP canario de que su partido estaría dispuesto a abstenerse en la elección de Ángel Víctor Torres, otra abracadabrante estratagema de última hora de Antona para intentar recuperar algo de poder, siquiera vicario, para su partido: "quien esté pensando que vamos a hacer eso está fuera de toda realidad", dijo García Egea, que luego tiró balones fuera cuando le preguntaron por el respaldo de Génova a su presidente en Canarias. García Egea se refirió también a la debilidad del nuevo Gobierno de Torres, y apuntó su confianza en que no duraría más allá del otoño.

Los políticos tienden a confundir sus deseos con lo que de verdad ocurre o puede ocurrir. Vaticinar la ruptura del pacto de las flores antes incluso de que haya comenzado su andadura suena a baladronada temeraria, y no debería tomarse demasiado en serio. Lo que si resulta más que evidente de las declaraciones del secretario general del PP es que en Génova no están precisamente muy satisfechos con lo ocurrido en Canarias durante la negociación del pacto para el Gobierno. Y no sólo eso: la instrucción de no participar en mociones de censura ni en Tenerife ni en La Palma descoloca bastante la estrategia seguida por la dirección regional del PP durante todo el proceso negociador, en los que el objetivo perseguido fue -más que obtener mayor peso político para el PP en Canarias- sacar a los nacionalistas de cuantas más instituciones mejor. Parece que el partido de Antona no ve lógica a la estrategia de Antona, una estrategia que sólo ha logrado materializarse con ventajas para el PP en Arrecife, capital de la isla dónde el presidente del PP canario ha contado siempre con menos apoyos. El PP es un partido muy jerárquico y básicamente obediente a las instrucciones de Génova. El cisma abierto entre Antona y la mayoría del PP grancanario podría extenderse a otras islas en las próximas semanas o meses.

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