25 de abril de 2019
25.04.2019
A Babor

El regreso del marqués

26.04.2019 | 09:51
Francisco Pomares

Sorpresa general ante la decisión de la Junta Electoral de Las Palmas de admitir la candidatura de Domingo González Arroyo, que se presenta al Cabildo, a la cabeza de Gana Fuerteventura.

González Arroyo, conocido en la Isla como El Marqués forma parte del paisaje político de Fuerteventura desde la Transición. Nacido en Lanzarote en una familia integrada por 18 hermanos, es hijo de Ramón González, un político del Frente Popular que fue también alcalde de La Oliva, de cuya Alcaldía fue sacado a punta de pistola tras el alzamiento franquista en julio de 1936. Su hijo siguió sus pasos, pero en dirección contraria: se convirtió en el último alcalde franquista de La Oliva, para integrarse posteriormente en UCD, de donde saltaría al CDS y al PP, llegando a ser senador.

Su biografía como alcalde da para varios libros: acusado de corrupción y de amenazas a un concejal, en 2015 fue inhabilitado durante nueve años, por permitir extracciones ilegales de áridos. A pesar de esa condena, se negó a abandonar la Alcaldía, desobedeció las instrucciones de la Junta Electoral Central y siguió gobernando a base de decretos hasta finales de diciembre de ese año, cuando revivió la historia de su padre, siendo desalojado a la fuerza por agentes de la Policía Local. Pero no se conformó, y en noviembre del año pasado anunció que se presentaría al Cabildo, para lo que creó Gana Fuerteventura, una plataforma integrada por ex dirigentes del Partido Popular majorero entre quienes se encuentra también la que fuera secretaria segunda del Parlamento y consejera regional de Asuntos Sociales, Águeda Montelongo, enfrentada durante años a González Arroyo, al que llegó a calificar públicamente de mafioso. Montelongo se alejó de la ortodoxia del PP tras un conflicto abierto con la dirección regional durante las primarias para la Presidencia del PP que dieron la victoria a Asier Antona, y en las que ella apoyó la candidatura de Cristina Tavío. Ahora, Montelongo es la segunda de González Arroyo. Y no es la única que le apoya en Fuerteventura.

Es de hecho candidato al Senado, y podría resultar nuevamente elegido senador el próximo domingo, gracias a un resquicio legal: tanto el tribunal que lo condenó como la Junta Electoral establecieron que su inhabilitación era para cualquier cargo público, pero el TSJC falló a favor del condenado y le permitió seguir ejerciendo como consejero insular, hasta que el Supremo revocó esa decisión. Entre el fallo del TSJC y la sentencia del Supremo, González Arroyo coló su candidatura al Senado sin que se presentaran recursos por parte de otros partidos o candidatos. Y ahora pretende hacer lo mismo. Aunque lo tiene más difícil: la inhabilitación de cualquier cargo público por nueve años ya es firme, y la Junta Electoral debe corregir su error. Dispone de 48 horas -que acaban hoy- para recibir alegaciones y decidir que hace.

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