Taekwondo
Viviana Marton, la tinerfeña que ganó el oro en taekwondo: «Esto es solo el principio»
Viviana Marton, la exhultante tinerfeña que compitió por Hungría, no se conforma con el oro olímpico ganado el viernes y quiere engrandecer su todavía incipiente carrera

El Día
Con solo 18 años Viviana Marton ya ha conquistado el cielo olímpico. El oro de la húngara nacida en Tenerife la convierte en una firme realidad del taekwondo mundial. Pero ella, lejos de conformarse, quiere seguir engrandeciendo el apellido Marton –junto a su hermana Luana, ya campeona del Mundo– dentro del tatami.
Cuando bajo un mismo techo conviven una hermana que es oro olímpico y otra que es campeona del mundo, lo lógico es que sus padres puedan permitirse el lujo de olvidarse de cualquier ocupación y dedicarse a disfrutar de sus descendientes. Podría ser el caso de los Marton, que lo fiaron todo –mudanza desde Tenerife a Madrid incluida– para que sus hijas pudieran progresar en el deporte.
El avance de las jóvenes de 18 años ha sido meteórico, pero tanto Zsolt como Barbara deberán seguir sacrificándose por sus pequeñas. Porque el taekwondo no genera ingresos multimillonarios, y, sobre todo, porque Viviana y Luana no se dan por satisfechas. «Esto es solo el principio; nosotras queremos más», apuntaba ayer la primera de ellas apenas unas horas después de haberse colgado el oro en el Grand Palais, dentro de la categoría de -67 kilos. «Vamos a seguir trabajando y luchando para continuar por este camino», comenta la tinerfeña.
Entre festejos, actos oficiales y múltiples compromisos con medios de comunicación, Viviana seguía ayer en una nube. «Todavía lo tengo que asimilar mejor», admite la competidora del club Hankuk, que entre tanto trajín sí pudo, al menos, «dormir algo», pero «con la medalla de oro al lado, en la cama», tal y como manda la tradición. Es uno de los primeros frutos de «haber cumplido un sueño».
«Enormemente contenta» por su logro superlativo, sabe Viviana que el oro tiene mucho que ver con haber realizado «un campeonato perfecto». Ganó sus cuatro combates, sabiendo sufrir, pero también con pasajes de un desparpajo y superioridad incontestables. Dejando por el camino a medallas olímpicas, a una campeona del Mundo y a la mejor actualmente dentro del ránking planetario. «Eran las top a nivel Mundial, sí», reconoce con cierta normalidad.
Para Vivi dos fueron los grandes secretos que el viernes le permitieron subir a lo más alto del podio. «Desde el primer momento de la mañana estuvimos concentradas en el trabajo que debía hacer», comenta la tinerfeña, que además admite haber «ido combate por combate». «Todos han sido muy duros y he ido combate por combate, con la misma concentración. Cada uno de ellos me lo tomé como una final», relata Marton.
Desarrollo inmaculado sobre el tatami de la parte teórica, y también de la práctica. Y es que Viviana fue, como acostumbra, un huracán sobre el octógono del Grand Palais. Con valentía y sin arrugarse. «Hay combates que tú ves y te aburres, pero es que ella dio espectáculo. Fue todo energía, combatiendo y animando al público. Hizo algo extraordinario, ya que demás de ser campeona olímpica, ha demostrado una grandeza competitiva fuera de lo normal», señala orgulloso Jesús Ramal, máximo responsable de su club, el Hankuk, y entrenador de la selección española.
Y en medio de ese torbellino que fue durante sus combates, Viviana sacó partido a una cualidad diferenciadora: la de golpear en la cabeza de sus oponentes en las distancias cortas. Una vía a la postre desequilibrante por mucho que estuviera en inferioridad de altura respecto a sus oponentes. «No las conté, pero sí fueron varias», relativiza Viviana, que de esta forma también hizo hincar la rodilla, en semifinales, a la belga Sarah Chaari, número 1 del mundo. Hasta en tres ocasiones golpeó en el casco de una rival que mide 1,90 metros. Nada menos que 20 centímetros más que ella. ¿Cuál es el secreto? «Pues saltando. Hay que hacer lo que sea para poder llegar», apunta entre risas. Con esa rutilante victoria Viviana se aseguraba la medalla, metal que acabaría convirtiendo en dorado con el posterior triunfo sobre el serbia Perisic, número 3 del cuadro. Marton solo era la 12.
Esa condición ratificada de underdog, su forma de combatir y las continuas interacciones con la grada –saltando, bailando, con muecas...– también hicieron que Vivi se ganara el cariño de los presentes. Por eso la tinerfeña se mostraba ayer «tremendamente agradecida» por ese «ánimo y cariño recibidos». «La verdad que lo de la grada me impresionó un montón. Me ha gustado mucho el ambiente y todos los aplausos que me daban. Fue algo que motivó y me dio mucha energía, sobre todo en los momentos difíciles. Le doy las gracias a todo el mundo», comenta, a modo de correspondencia, Marton.
Vivi llegaba a París como «la primera mujer en participar por Hungría en taekwondo», algo que para ella ya significaba «un enorme orgullo». «Pero es que encima haber logrado el oro es algo muy fuerte», señala la joven un tanto abrumada, ya que además seguramente saldrá de estos Juegos como la única fémina de su país que se sube a lo más alto del podio.
Ayer, hitos nacionales al margen, y pese a seguir todavía «flipando», Viva ya hablaba con cierta perspectiva de lo alcanzado y empezaba a seleccionar instantes de las que seguramente hayan sido, hasta la fecha, las 12 horas más intensas de su vida. «Uno de los mejores momentos quizá fue cuando gané la semifinal y también la final, por supuesto, con toda mi familia, el equipo Hankuk y todo el público animando», apunta, sin olvidarse de cuando le tocó «subir al podio olímpico». «Ese era mi mayor sueño y lo he logrado», reconoce, con el añadido de hacerlo en un recinto, el Grand Palais, que califica como «uno de los sitios más bonitos» en los que ha «competido». El camino hacia Los Ángeles todavía es muy, muy largo, pero si Viviana vuelve a ser oro en 2028 el recinto donde combata también le parecerá espectacular.
"La bandera canaria no podía faltar"
Más allá de que Tenerife pueda presumir de que una deportista nacida en la Isla haya ganado el oro olímpico, una de las imágenes que dejó el triunfo de Viviana Marton fue el momento en el que la deportista magiar sacó una bandera de Canarias justo después de haber ganado la final. Eso sí, lo hizo tras ondear unos segundos la del país al que representa. «Sí, ya me han contado todo lo que se ha generado», apunta Vivi, a medio camino entre la incredulidad y el desconocimiento ante tanto revuelo. Lo que sí tiene claro la gemela es ese gesto lo llevó a cabo porque le «salió de dentro». «Lo hice porque nací en Tenerife y allí tenemos a muchos amigos, estuvimos 12 años en la Isla, y hemos recibido el apoyo máximo. Creo que fue un detalle muy bonito», aclara la campeona olímpica. «Vine con las dos banderas porque la canaria no podía faltar aquí», recalca Vivi con orgullo.
El gesto de Marton, sin embargo, se ha interpretado, desde varios medios y sectores, como un mensaje indirecto hacia la Federación Española, y su supuesto olvido para nacionalizar a la ahora húngara. «Eso es mentira, de la A a la Z. Ella no sacó la bandera de Canarias para reivindicar nada, sino porque lo lleva en la sangre, por su familia, por la gente de allí, por el apoyo y la energía que hemos recibido siempre... Sacó primero la de Hungría y luego quiso dar una vuelta con la otra a modo de guiño», aclara su entrenador Jesús Ramal, de alguna manera molesto por esta acción. «Ciertos señores han usado esa imagen de una niña joven, que lo ha hecho con cariño y desparpajo, para dañar a una Federación y a unos presidentes con los que no tenemos nada que ver», recalca el coach del Hankuk. «Esa imagen se ha sacado de contexto para llevarla a lo político con la que nosotros no tenemos nada que ver», recalca el preparador madrileño. «Además, mi relación con los presidentes de las federaciones madrileña y española es exquisita», añade.
- El Teide se viste de blanco con Emilia, que deja la mayor nevada desde 2016 y cierra accesos por seguridad
- DIRECTO | Una nueva borrasca llega a Tenerife: la Aemet advierte sobre lluvias, fuertes rachas de viento, temporal marítimo y nevadas
- La Aemet advierte: la borrasca Emilia se toma un descanso para volver con más fuerza a Tenerife
- La Aemet prevé una jornada complicada en Tenerife este sábado con avisos naranjas por lluvias, nevadas, viento, fenómenos costeros y tormentas
- Policías locales salvan a una joven que intentó tirarse a una autopista en Tenerife
- La borrasca Emilia arranca un balcón en el norte de Tenerife
- Los accesos al Teide siguen cerrados y el Cabildo prepara una 'operación nevada'
- Alertas por viento, lluvia y nieve para afrontar este sábado la peor parte de la borrasca Emilia
