Usun Yoon (Pusan, Corea del Sur, 1977) iba para embajadora, pero decidió dar un giro a su vida cuando se dio cuenta de que tenía complicado escalar en esa profesión. "Era muy ambiciosa. No quería ser secretaria", confiesa. Así que entiende lo que vive la protagonista de 'Supernomal', la comedia de Movistar+ en la que la exreportera de 'El intermedio' interpreta a la asistenta filipina de la ejecutiva de un banco de inversión que ve que está llegando al techo de cristal por tener una familia.

-¿Qué es lo que más le gustó de Imelda, su personaje?

-Que sus reacciones son diferentes. Yo creo que muchas veces todos pensamos que somos muy normales, pero para otra gente igual soy algo diferente o rara, depende de la situación.

-¿Diferente por ser de Corea o por el propio personaje? 

-Por el personaje y las situaciones. Creo que esta serie ha sacado el punto diferente de cada personaje. ¡Es que ser normal también es difícil!

-Todos tenemos nuestras rarezas. ¿Cuáles son las suyas? 

-Mi forma de pensar y mi ritmo. Igual la gente piensa en el número uno y el número dos y yo ya voy por el cuatro o el cinco. Eso a veces choca.

-'Supernormal' incide en la obsesión de las mujeres por llegar a todo. ¿Cree que se nos exige más que a los hombres?

-Seguramente sí, porque tenemos el tema de la maternidad. Seguimos teniendo una familia y, en el mundo moderno, hay que trabajar, no solo por un tema económico, sino también por tu propia autosatisfacción y tu felicidad. Así que estamos en un momento en el que las mujeres tenemos que hacerlo todo y es una situación nueva.

-Y de ahí surgen las situaciones cómicas de 'Supernormal'. 

-Mi personaje ve a Patricia como muy exigente y ambiciosa, cree que no hace falta tenerlo todo. Pero por otro lado las mujeres modernas tienen familia, deben trabajar y esforzarse para que todo salga perfecto. ¿Y qué es normal y qué no? Para mí, la situación de Patricia puede ser muy normal, sé que hay muchas mujeres así.

-En esta serie hace de filipina, en 'Gym Tony' era japonesa y en la obra 'El jurado' era china. ¿Le molesta que le den otras nacionalidades siendo coreana? 

-Para nada, soy actriz y me toca hacer esos personajes porque tengo rasgos asiáticos.

-¿Su amor por España nació cuando de pequeña su madre escuchaba las canciones de Julio Iglesias? 

-Escuchaba a Julio Iglesias y a otro artista brasileño que cantaba en español, no sé si era Roberto Carlos... ¡Pero a mí no me gustaba que mi madre los escuchara! Era pequeña y no sabía que hablaban en castellano.

-¿Entonces cómo su surgió su relación con España? 

-Vivía en Canadá y conocí a unos amigos catalanes. Me llamó mucho la atención porque éramos extranjeros estudiando juntos, y la mayoría eran colombianos, mexicanos, y de repente había unos europeos de España, que todo el mundo pensaba que estaba al lado de México... Bueno, ellos decían más bien que eran de Catalunya... Me tomé un par de semanas para irme de vacaciones a Barcelona... y hasta ahora. Viví en la ciudad tres años y llevo ya más de 10 en Madrid.

-Iba para embajadora y estudió Ciencias Políticas y Asuntos Exteriores. ¿Fue imposición paterna?

-No, era mi vocación. Yo era muy ambiciosa. Lo que pasa es que después de la carrera, cuando hacía las prácticas, me di cuenta de que al ser mujer y no ser nadie importante, al no tener enchufe, era difícil dar el salto. No quería trabajar como secretaria, aspiraba a llegar más lejos, y lo veía muy difícil en ese momento.

"En 'El intermedio', los políticos se relajaban conmigo"

-¿Nunca se ha arrepentido de dejar 'El intermedio'?

-No. Antes del programa estaba trabajando en el cine, haciendo drama. Y entrar en 'El intermedio' fue una experiencia muy diferente, todo un experimento para mí. No sabía que podía irme bien trabajar en el sector de la comedia. Y durante siete años hice de todo allí: entrevistas, visitar pueblos, hasta un 'reality show'... Pero al cabo del tiempo decidí que era un buen momento para volver a mi vocación.

-En el programa trataba mucho con políticos. ¿Aceptaban bien las bromas?

-Sí, pero porque ellos sabían que hacía preguntas que no eran de política, sino de la vida, y se relajaban. Yo creo que los políticos salían conmigo en pantalla muy simpáticos.

-El éxito de 'Parásitos' ha puesto de moda el cine coreano. ¿No se plantea trabajar en su país?

-¡Me encantaría! Creo que Bong Joon Ho, el director de la película, está preparando un proyecto multinacional. Ojalá me llame y le diré que hablo tres idiomas. De hecho, grabar 'Supernormal' con Emilio [Martínez Lázaro, el director de la serie] me recordó bastante al cine coreano.

-¿Por qué?

-Emilio cuida mucho los detalles, y en el cine coreano también. Se va muy lento y hay mucha concentración. Es un estilo de trabajo que me gusta.