España no falla a su cita con el Festival de Eurovisión desde 1961. Aquel primer año fue Conchita Bautista y su recordado Estando contigo la cantante que intentó ganar el certamen y será Chanel la encargada de intentar lo mismo el próximo sábado 14 de mayo en Turín con su canción SloMo.

Más de 60 participaciones en las que los representantes españoles han tenido una suerte dispar: desde el éxito conseguido por Massiel y Salomé a finales de los 60 a los últimos puestos de Remedios Amaya o Lidya, pasando por decepciones patrias como la de Rosa López (pese a que el décimo puesto logrado con Europe Living a Celebtration es el más alto en lo que va de siglo).

También las fórmulas para elegir candidato han ido variando a lo largo de estas seis décadas: votaciones populares como la que ha llevado a Chanel hasta Turín o elecciones más directas, como la de Masiel han formado parte de la historia del festival de Eurovisión.

Y casi de cualquier territorio. Andalucía es la comunidad autónoma con representantes entre los candidatos españoles, con 13 intérpretes, seguida de Cataluña, con 12, y Madrid con 11. Es en este cuarto puesto de regiones con más eurovisivos donde se cuela Canarias. El Archipiélago ha tenido en el festival a seis participtantes.

El primer canario en representar a España en festival de música más esperado fue Braulio. El cantante grancanario participó en la edición de 1976 celebrada en La Haya con la canción Sobran las palabras. Quedó en el puesto 16 de entre 18 participantes.

Unos años más tarde, el artista de Santa María de Guía salió de España rumbo a América donde siguió cosechando éxitos y premios, llegando a ser referente en la música compuesta para telenovelas. De su marcha, el propio Braulio ha dicho que obedece al ostracismo al que se vio sometido tras la publicación de Mándese a mudar, en el disco Cantos Canarios, con un marcado carácter nacionalista. " Gente que era asidua mía no me dirigían la palabra. Y hubo una pequeña agresión de una señora en un club. Puse tierra de por medio”.

Apenas dos años después, fue José Vélez el que recaló en el Festival de Eurovisión. Bailemos un vals, canción que se ha convertido en una de las más icónicas del intérprete, fue la que elevó al grancanario hasta el puesto 9, con 61 puntos, el más alto de cuantos isleños han participado en el certamen.

El cantante nacido en Telde estaba entonces ya consolidando su carrera musical, por lo que no es de extrañar que se aceptaran sus condiciones para participar en el certamen. Entre ellas, que el videoclip de Bailemos un vals se grabara en Canarias, cuestión que fue acetpada. Al final, el tema compuesto por el Dúo Dinámico logró tal éxito que llegó a traducirse al japonés.

La siguiente participación del Archipiélago nació en Milán, pero no se puede dudar de sus raíces canarias: su padre es una de las voces más importantes del panorama musical de las Islas. Patricia Kraus, hija del tenor grancanario Alfredo Kraus, fue elegida en 1987 para representar a España en el festival, que se celebró en Bruselas.

La joven, que había recibido formación lírica, sorprendió en los 80 al decantarse por un estilo mucho más moderno y claramente marcado por la época: el pop. Con esa influencia compone y escribe el tema con el que participó en el certamen, No estás solo, con el que se colocó en el puesto 19.

Un total de 17 años tuvieron que pasar para que Canarias volviera el Festival de Eurovisión y fue gracias a un concurso de televisión. El talent show Operacion Triunfo incorporó en esa edición la selección del representante español en el certamen y Ramón del Castillo, que había quedado segundo, fue el elegido por los espectadores.

Fue en la edición de 2004, celebrada en Estambul, en la que participó el grancanario con la canción Para llenarme de ti. Un tema que entró en el TOP TEN de ese año (de entre 24 participantes) y fue número uno en las listas de ventas en España. El éxito no le duró demasiado y apenas seis años después, incluso tras grabar una canción para el Real Betis, decidió retirarse de los escenarios.

El único cantante de Tenerife en convertirse en candidato español en Eurovisión es Mikel Hennet. Nacido en Puerto de la Cruz, el artista formó parte del boys band D'Nash, elegidos para representar a España en el certamen en 2007 con la canción I love you mi vida tras vencer en el selección previa a través del programa Misión Eurovisión.

Al grupo, compuesto además por Esteban Piñero (Basty), Francisco Javier Álvarez, y Antonio Martos (Ony), no le fue demasiado bien en Helsink, sede del festival de ese año. Apenas obtuvieron el puesto 20 de los 24 participantes y un año después uno de sus integrantes abandonaba el colectivo para iniciar su carrera en solitario. En 2013 se disolvieron del todo.

La última de las participaciones canarias viene también enmascarada en un grupo. El sueño de Morfeo se presentó oficialmente como aspirante a Eurovisión en 2007 y la isleña Raquel del Rosario fue su vocalista.

El grupo propueso varias canciones y finalmente un jurado y los telespectadores eligieron la canción Contigo hasta el final. Pero no fue buena idea, a tenor de los resultados en Malmö. El sueño de Morfeo es uno de los descalabros más importantes de la historia de España en Eurovisión: farolillo rojo de la clasificación con solo ocho puntos. Como ocurriera con D'Nash, el grupo también se disolvió aunque en eta ocasión tardaron menos: solo un año después del certamen.