La muerte de Olivia, una de las dos niñas desaparecidas en Tenerife, ha conmocionado a todo el país; el desenlace de la historia ha sido el más triste, y aún falta por encontrar a Anna y a su padre, Tomás Gimeno, quien ha roto a la familia que un día formase con Beatriz, su ex mujer. Muchos son los programas que están centrando su sección de actualidad en esta noticia, pero Sonsoles Ónega tuvo que pedir a un invitado que cesase su intervención en Ya es mediodía por lo escabrosa que se estaba tornando.

José Jiménez, un conocido criminalista forense, antes de profundizar en el análisis del caso que él ha llevado a cabo, advirtió que sus palabras iban a ser duras. Fue entonces cuando Sonsoles le preguntó: "¿qué posibilidad hay de encontrar el cuerpo de la hermana? No pregunto por el del padre, que Dios me perdone". El especialista explicó que al haber pasado 44 días desde la desaparición, hay varias hipótesis, y "una de ellas es que el ancla llevase dos bultos: uno a Olivia y otro a su hermana Anna".

La continuación de su mensaje fue tan duro que obligó a la presentadora a frenarle en seco ante su sorpresa: "José, no. Ha empezado usted diciendo, 'cuando llaman a un experto es para que le explique las cosas con claridad', pero... También le pediría, porque estamos todos un poco encogidos, que contuviéramos algunos detalles. Es inevitable que lo imaginemos y visualicemos". Una decisión acertada para no herir más a la familia de las pequeñas, rota por el dolor en estos momentos.