Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Enófilo

La línea de altura de Bodega Tempus

Los vinos Candela y Aurora son los vinos de la bodega elegidos para empezar con la nueva sección de la 'Bodega del mes'

Bodega Tempus en la zona de Güímar.

Bodega Tempus en la zona de Güímar. / Mulchand Chanrai

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Mulchand Chanrai

Mulchand Chanrai

Santa Cruz de Tenerife

Conozco a Rodrigo González desde hace años por su faceta de sumiller y como director de operaciones del Grupo Venture, con una trayectoria estrechamente ligada a la restauración y la hostelería, pero, en esta ocasión, le acompaño por las viñas de la bodega Tempus, para conocer de primera mano la línea de altura, que ha creado con sus dos vinos Candela y Aurora.

Un proyecto muy personal con vinos de autor que ya está dando que hablar en las grandes esferas gastronómicas hasta situarse como una de las mejores referencias de la zona de Güímar en la isla de Tenerife.

Historia familiar

Todo comienza mucho antes de su llegada a Tempus. La finca procede de la familia de su mujer con una tradición vitivinícola que llegó con el abuelo, al cual ayudaban todos realizando las tareas necesarias de riego, poda, vendimia y demás.

Ya en el siglo pasado embotellaban Vega Las Cañas, un proyecto que llegó a alcanzar una producción más que considerable y que fue el comienzo de lo que hoy en día es la bodega Tempus. Con el tiempo se fueron adquiriendo viñas colindantes y se crearon las gamas Moon, Luna de Yariza y Parcela 9.

Con la llegada de González se introduce una nueva mirada, una forma distinta de ver los vinos. Desde el principio fue catando las uvas que entraban en bodega y descubrió que algunos de los lotes de uvas ofrecían algo diferente, algo que le llamó mucho la atención. Había mayor profundidad, otra textura, una expresión aromática muy particular y se interesó en saber de dónde procedían, descubriendo que todo estaba más arriba, a más altitud.

Viñas colindantes a la bodega Tempus.

Viñas colindantes a la bodega Tempus. / Mulchand Chanrai

En nuestra conversación me deja claro que la clave de todo está en la altitud. En zonas elevadas del valle, a unos 1.400 metros de altitud, todo cambia. Con viñas viejas de Listán Blanco con más de un siglo de antigüedad, cultivadas sobre terrenos más rocosos y de secano y con una diferencia térmica enorme entre el día y la noche. Allí es donde encontró lo que estaba buscando.

Parcelas difíciles de vendimiar con accesos complicados, mucha pendiente y totalmente manual, casi heroico. De aquí nacen los dos vinos de la línea de altura. Todo el rato comentamos la expresión: “embotellar el paisaje”, que es algo que repite con insistencia y después de visitar la bodega y catar los vinos, me queda claro que es seña de identidad del proyecto.

Listanes blancos con una personalidad muy particular de la zona del sur de la isla, con volumen y textura e incluso con frescura. Flores blancas, recuerdos a hinojo, especias, sensaciones balsámicas y, especialmente un amargor final que resulta fundamental. Intentar intervenir lo menos posible y solo lo necesario para que los vinos conserven la identidad de donde proceden.

Dos vinos, dos historias

Dos vinos con nombre propio, que nacen por el amor a sus hijas, Candela y Aurora, donde las primeras añadas coinciden con el año de nacimiento de cada una de ellas. Un proyecto con una intención mucho más emocional que comercial, incluso llegando a guardar botellas, pensando en el futuro, para poder abrirlas y recorrer mediante una vertical de todos los vinos, no sólo la evolución del vino, sino también la historia familiar. Una línea de altura nacida por el amor al vino, la curiosidad y la familia.

Vinos Candela y Aurora de diferentes añadas.

Vinos Candela y Aurora de diferentes añadas. / Mulchand Chanrai

Aurora, un vino que representa claramente el paisaje. Listán Blanco de altura, elaborado en acero inoxidable, amplio y glicérico, versátil y como bien define Rodrigo: “un vino más conectado con el territorio”.

Candela, un vino con más estructura, más complejo y con una interpretación más personal. Elaborado en barrica, aunque no siempre la misma, es el vino que Rodrigo quiere ir ajustando a medida que evolucione, haciéndolo suyo.

Salgo de la bodega Tempus con la sensación de que el mayor valor de ambos vinos no está solamente en lo que encontramos dentro de la botella. Está en la intención, en el aprendizaje y la valentía de elaborar estos vinos sin miedo a equivocarse, a rectificar o descartar una barrica e incluso a intentarlo cada año. Porque en el vino existe la mayor de las crueldades: muchas respuestas tardan hasta doce meses en llegar.

Candela y Aurora son por ello mis vinos elegidos para estrenar esta Bodega del mes. Dos interpretaciones de Listán Blanco de altura en el Valle de Güímar que embotellan el paisaje desde una visión muy particular de su autor. Y, sobre todo, dos botellas que demuestran que alguno de los proyectos más interesantes nacen del amor por dos niñas y las ganas de dejarles un historia que algún día puedan descorchar. ¡Salud!

Tracking Pixel Contents