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Restaurantes

El lujo de ser un bar de toda la vida frente al mar de Tenerife

Producto fresco, atención cercana y el encanto de la costa de Tacoronte: una reivindicación del bar marinero tradicional

Terraza del local ubicado en El Pris.

Terraza del local ubicado en El Pris. / Mulchand Chanrai

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Mulchand Chanrai

Mulchand Chanrai

Tacoronte

El verano continúa y mientras siga haciendo este calor no se me ocurre mejor plan que recorrer alguno de los rincones de la isla de Tenerife, preferiblemente zona costera, para darme un buen chapuzón y tomarme un aperitivo viendo el mar.

Con esa idea me dirijo hacia El Pris, en Tacoronte, un pintoresco pueblo de pescadores situado en la costa, lejos de las grandes masas turísticas, y lugar perfecto para disfrutar de un bañito en su piscina natural de agua salada antes de la comida.

Mi destino final es Bar Casa Kiria, un lugar recomendado por algunos amigos, que destaca entre otras cosas por contar con una estupenda terraza mirando al mar donde comenzar la experiencia con una cerveza helada. Además, cuenta con pescado fresco del día y elaboraciones sencillas canarias.

Cada vez me apetece más ir a establecimientos donde lo más importante es comer bien y que la gente disfrute sin demasiadas pretensiones o artificios, vamos, un bar de toda la vida. Y, este Casa Kiria lo es, sin restarle importancia, sino todo lo contrario. Más de veinte años llevan haciendo las cosas bien, ofreciendo una atención cercana y un producto fresco del día bien tratado y ejecutado.

Pescado fresco del día.

Pescado fresco del día. / Mulchand Chanrai

Aquí no hay concepto ni relato, no hay publicidad más allá del boca a boca, un enclave que gana por si solo, que se acompaña de una oferta basada en lo que los pescadores les traen primera hora del día. Una carta cantada a viva voz por el director de orquesta, Ayoze, que engancha a locales y extranjeros con su desparpajo y su buen hacer. Esa aparente sencillez es lo que probablemente hace de este bar un sitio único.

El protagonismo del pescado en Casa Kiria es evidente y, sobre todo, natural. Nadie esperaría en un lugar como este que la especialidad de la casa no fueran frituras, camarones, pulpo o pescado frito. Aunque lo que llama poderosamente la atención es que las elaboraciones están en su punto al nivel de algún restaurante gastronómico de alto nivel.

Camarones frescos y lapas a la plancha

Camarones frescos y lapas a la plancha / Mulchand Chanrai

Para empezar la comida no dejaría escapar: los camarones, frescos y cogidos en la zona que tenían muy buena cocción, y las lapas a la plancha con ese sabor marino tan característico. Por supuesto, antes de comenzar, encargaría el pescado con el que terminar la comida, los cuales tienen expuestos en la barra del bar. En esta ocasión, pedimos abae, jurel de aleta amarilla y bocinegro.

Como siguientes recomendaciones estarían: los churros de pescado, con una fritura estupenda, jugosos y sabrosos y la morena frita que se convirtió en el plato estrella, por su piel crujiente y su interior bien jugoso. Todo esto acompañado de unos calamares a la romana y un pulpo guisado estupendos.

Sencillez y producto

Existe una cocina canaria que no necesariamente está en los grandes restaurantes ni necesita reinterpretaciones para seguir teniendo sentido. Platos tradicionales y producto local, eso que llaman kilómetro 0 y producto de cercanía, lo tenemos en sitios como este. Seguramente con instalaciones no tan atractivas como otras, pero que ofrecen una experiencia más que recomendable.

Y, por supuesto, debemos ser exigentes con estos bares también y pedirles que a parte de buen producto de la zona lo elaboren de forma correcta. Y no nos olvidemos de la hospitalidad y la educación, que también debemos pedirle a este tipo de establecimientos que lo tengan.

Ayoze nos presenta los pescados del día.

Ayoze nos presenta los pescados del día. / Mulchand Chanrai

La gastronomía se construye también con mesas tan humildes como las de Casa Kiria, que atesora esa sencillez y cercanía que tantas veces confundimos con falta de ambición y que, sin embargo, representa una de las formas más auténticas de entender nuestra cocina.

La asignatura pendiente

Llegados a este punto, parece inevitable no hablar del vino. Porque un buen pescado frente al mar pide una copa a la altura o por lo menos alguna que otra referencia. Es precisamente aquí donde Casa Kiria tiene todavía margen para crecer.

Bocinegro frito, uno de los pescados para la ocasión.

Bocinegro frito, uno de los pescados para la ocasión. / Mulchand Chanrai

Por supuesto, cuentan con vino de la casa de la zona de Tacoronte, pero creo que siendo el sitio que es y donde está, es interesante que tengan algunas referencias canarias más dentro de su carta. Además, entendiendo que su cliente potencial es el turista nacional o extranjero, que precisamente es el que viene buscando este tipo de experiencias gastronómicas de producto, receta y vino local. Sería una manera sencilla de redondear un gran bar.

Los bares han formado parte de nuestra cultura desde que éramos pequeños como lugares de encuentro, de disfrute, de conversación o de aperitivos interminables. Establecimientos donde no importaba si el vino te lo daban en un vaso chato o en una copa, si la mantelería era de papel o cuál era la vajilla que tenían, lo importante era el producto, que tuvieran una cocina honesta y sobre todo una caña perfectamente tirada. Por eso, hoy les traigo a Casa Kiria, que nos hace recordar que existe mucho valor en ser simplemente un buen bar. ¡Salud!

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