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Cocinar para cuatro

Vídeoreceta de la semana: Mejillones en escabeche casero

Un aperitivo elegante, fácil de elaborar y una receta perfecta para preparar con antelación

Mejillones en escabeche casero.

Mejillones en escabeche casero. / Jaime Puig

Jaime Puig

Jaime Puig

Santa Cruz de Tenerife

Los Mejillones en escabeche casero regresan con fuerza a la cocina actual como una receta que combina tradición, sencillez y carácter. Esta preparación, de sabor intenso y equilibrado, transforma un producto humilde en un plato lleno de matices, donde el vinagre, el aceite y las especias realzan el producto sin enmascararlo. Fácil de elaborar y perfecta para preparar con antelación, es una propuesta ideal tanto para un aperitivo elegante como para recuperar el placer de la cocina hecha en casa, con aromas que evocan recetas de siempre y un resultado que conquista desde el primer bocado.

Ingredientes:

  • 1 kg. de mejillones frescos 
  • 3 dientes de ajo 
  • 150 ml. de aceite de oliva 
  • 90 ml. de vinagre de manzana 
  • 2 hojas de laurel 
  • Una cucharadita de café de pimentón dulce 
  • Sal marina 
  • 8 granos de pimienta negra

Elaboración:

  1. Ponemos a hervir una cazuela ancha y baja con un dedo de agua. Cuando hierva, echamos los mejillones ya limpios, tapamos y esperamos que vayan abriendo. Los retiramos conforme abran y hayan cogido textura
  2. Separamos la carne de las conchas y la vamos poniendo en un recipiente con cierre hermético
  3. Para el escabeche, escachamos los dientes de ajo, sin pelar, con la parte plana de un cuchillo y los ponemos a dorar en un poco de aceite de oliva
  4. Antes de que lleguen a dorar, cuando empiecen a “bailar” y le hayamos dado la vuelta, apartamos la cazuela del fuego, añadimos el pimentón, y mezclamos rápido.
  5. Volvemos la cazuela al fuego, agregamos todo el aceite, el vinagre, el laurel y los granos de pimienta, salamos, y dejamos un hervor de un par o tres de minutos
  6. Finalmente, vertemos el escabeche en el recipiente donde esperan los mejillones y, cuando atempere, llevamos a la nevera.
  7. Los podremos consumir al día siguiente y nos aguantarán otros siete en el frigorífico.

No olviden: Limpiar muy bien los mejillones, retirando las barbas y raspando las conchas para eliminar impurezas. Darles un agua para dejarlos ya listos

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