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Planes

Una ruta gastronómica de productos locales para saborear Breña Alta, en La Palma

El bucólico municipio palmero mantiene esa esencia tan valiosa hoy en día, ese aroma a autenticidad no impostada

Vino y castañas. (1)

Vino y castañas. (1) / Saúl Santos

Jose Luis Reina

Jose Luis Reina

Breña Alta

La generosidad ya casi perdida o recreada en el imaginario más utópico, rincones de encanto natural y una oferta gastronómica tan variada como celebrada. 

Aprovechando el reciente encendido navideño del municipio, o el evento La Palma Stellar Christmas, que tendrá lugar este sábado 13 de diciembre en el pabellón deportivo de Breña Alta, hemos querido darnos una escapada y hacer un placentero recorrido gastronómico, descubrir los sabores que convierten a ese enclave en uno de los más interesantes a nivel culinario de la Isla, no ya por su calidad y solvencia, que también, sino por su entrega y sincera lealtad al producto de cercanía y a la elaboración tradicional

A esta ruta me acompañó el prestigioso chef pastelero, maestro chocolatero, formador y docente catalán Sergi Vela, todo un lujo. Él, referente nacional con múltiples galardones y más de 30 años en el sector, es profesor de pastelería en la Escuela de Hostelería y Turismo de Barcelona, siendo autor de libros y artículos especializados. Es, además, uno de los chefs pasteleros más demandados por los grandes cocineros del país para el asesoramiento en la parte dulce de los mejores restaurantes. 

No es un tema baladí, claro, el hecho de que precisamente parte de esa autenticidad y apuesta por lo local se deba a la admiración de la hostelería por sus productos, ese patriotismo gastronómico que nos acompaña desde los entrantes hasta el postre. 

La ruta

Un ejemplo de ello lo tenemos en el restaurante La Graja (Carretera de las Nieves, 32), un acogedor refugio de aspecto rústico y amor a la brasa, donde el aroma de las carnes marida a la perfección con la apetecible sala. 

Gofio Escaldado.

Gofio Escaldado. / Saúl Santos

Aquí hacemos una primera parada, entre otras cosas para entrar en calor con uno de sus platos estrella: gofio escaldado de mezcla acompañado de queso fresco de La Palma, un excepcional mojo verde y la correspondiente cebolla coronando. ¡Qué placer! A este contundente entrante lo podemos acompañar de una generosa selección de quesos locales, de menor o mayor intensidad, todos ellos siempre garantía de éxito. 

Dejamos atrás La Graja para visitar uno de esos restaurantes que luego se convierten en valiosos secretos que recomendar, o lugares donde sorprender. La Musaraña (C/ La Cuesta, 30), ubicado en el centro de rescate animal Fundación Maroparque, es un restaurante de privilegiada ubicación y vistas, con un equipo de solvente ejecución y contagioso talento joven. 

Carne de cabra.

Carne de cabra. / Saúl Santos

Su sala nos traslada a algún paisaje lejano, entre la tranquilidad del entorno y ese aspecto selvático tan atractivo. Bien en la terraza, de sobrecogedoras vistas, o bien en la íntima sala, aquí encontraremos una gran selección de productos locales de todo tipo, desde vinos hasta mojos, y por supuesto una oferta en cocina realmente interesante. Un ejemplo de ello es el bocado que disfrutamos mientras contemplábamos la capital, Santa Cruz de La Palma, desde esta imponente atalaya. Se trata de una soberbia carne de cabra palmera, con un fondo para deleitarse, creado a partir de muchas horas de cocción y fuego lento. La carne de cabra requiere de paciencia y técnica en cocina, más allá de la teoría, y aquí esto lo tienen muy claro, para fortuna de todos. 

Es hora de irnos a saborear producto local del mar, y para ello una de las paradas clave está en el Bodegón Los Álamos (LP-202, 21), situado en un animado y precioso entorno, el del Parque de los Álamos, muy cerca de la zona comercial de San Pedro. Ideal para disfrutar sin agobios, bien al aire libre con vistas a la gran plaza o bien en el interior, Los Álamos ofrece una selección de platos tan variados como sabrosos, siempre acompañados de vino local.

Tataki de atún.

Tataki de atún. / Saúl Santos

Ahí, en una de las mesas altas de la terraza, comprobamos el buen hacer del cocinero con un rabil recién capturado y presentado en dos versiones: una acompañada de verdura, boniato confitado y cebolla encurtida, y otra en formato tataki, con cremoso de castañas y chips de boniato. No es solo un homenaje al producto local, es también una declaración de intenciones sobre la versatilidad que puede tener la pesca si las manos que la cocinan poseen el talento necesario. 

Albóndigas.

Albóndigas. / Saúl Santos

No hay ruta sin albóndigas, y en El Chinchal de El Arco (C/ Atlántida, 2) las bordan. Además lo hacen con identidad propia y apoyándose en lo que tienen cerca. Las de ternera palmera de la carnicería Los Balcones es un gran ejemplo de ello. Ese sofrito con verduritas frescas, el logrado caldo de ternera y la generosidad del plato (sin gluten y sin lactosa), lo convierten en un must del municipio. Este restaurante se nutre de lo local para crear, una cocina de autor con una carta reducida pero muy cuidada, con sensibilidad también a las necesidades de cada comensal.

Tartar de atún.

Tartar de atún. / Saúl Santos

Cerramos la deliciosa ruta en su parte salada en el restaurante Alma Verde (C/ 30 de mayo, 56), especializado en producto de temporada, con respeto máximo al entorno y a la sostenibilidad. Carnes maduradas, ensaladas de temporada, diferentes opciones de tartares (tanto de pescado como de carne) conforman el grueso de la carta, además de las sugerencias del día. El chef local, un palmero con una dilatada trayectoria en Londres, nos propuso un plato un tartar de atún con aguacate palmero, una vinagreta asiática, un poco de miel de La Palma y semillas de sésamo, junto a vegetales frescos. Acompañarlo con el pan de gamba es lo suyo, aunque aquí también podemos disfrutar del pan de Zulay, panadería de referencia en la Isla. 

Final dulce

Helado de chocolate con almendras de La Palma. (1)

Helado de chocolate con almendras de La Palma. / Saúl Santos.

Tras semejante paseo de sabores por el municipio, es imposible marcharnos sin pasar por Helados Artesanos Taburiente (C/ La Habana, 18), auténtico emblema local que se enorgullece de hacer los mejores helados de La Palma. Lo cierto es que el bullicio a diario así lo acredita, al igual que la felicidad de los clientes que entran al local matriz con una sonrisa y salen con otra mayor. Tendremos complicado elegir uno, pero una opción ganadora es el helado de chocolate con las sabrosas almendras de La Palma. 

Y para cerrar, un desenlace ganador: flan de leche de cabra acompañado de una espuma de leche del mismo animal. La leche de cabra le da toda la forma a este postre del restaurante Andares (C/ Juan Mayor, 42), que se presenta en una textura que combina cremosidad y la sutil ligereza de la espuma. Estamos ante un flan alejado de lo clásico; más bien sutil, elegante y delicado. Un bocado perfecto para un final redondo. Es el enésimo homenaje del municipio a su tierra, a sus productos. Breña Alta está orgullosa de ser palmera y por supuesto así lo traslada a cada plato. 

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