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Kambala-che: El sabor de Argentina

Este restaurante es el proyecto de Marcelo Silvero, que se ha propuesto descubrir el secreto de los asados de su país a su clientela de Tacoronte

Restaurante argentino Kambala-che

Arturo Jiménez

Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Tacoronte

El sabor de Argentina. Eso es lo que promete Kambala-che a sus clientes. Este pequeño local ubicado en la carrera general del norte a la altura de Los Naranjeros, en Tacoronte, propone desde hace algo más de tres años un viaje al país gaucho. Marcelo Silvero está detrás de este proyecto gastronómico en el que la carne es la auténtica protagonista y la cocina a fuego lento encuentra su mejor aliado.

Silvero, como muchos otros compatriotas argentinos, se crió junto a la parrilla de carne, aprendiendo sobre los sabores básicos de la cocina de su país y amando poco a poco compartir un buen plato junto a familia y amigos. El propietario de este restaurante, y cocinero del mismo, recuerda que es hijo de padres separados y se crió prácticamente en casa de su abuela, que era cocinera. «Lo único que se podía leer en aquella casa eran libros de cocina o revistas con recetas, así que me he criado en ese ambiente», relata el argentino, quien recuerda que fue cuando tenía alrededor de siete años la primera vez que se puso al frente de una parrilla: «Mi padre tenía que salir de casa y me encargó que cuidara del fuego y de la carne». Desde ese momento, Silvero ha ido desentrañando los secretos de la gastronomía de su país, que ahora trata de mostrar a los comensales tinerfeños a través de este local.

Marcelo Silvero regentó su propia hamburguesería en Argentina alrededor del año 1999 pero pronto decidió ampliar sus conocimientos estudiando cocina, formación de la que se graduó en 2003. Llegó a Tenerife en 2006 y estuvo un tiempo viviendo en el sur de la Isla, pero aquello le parecía demasiado seco. De este modo, explica que la ubicación del restaurante en Tacoronte no es casual puesto que buscaba un lugar que tuviera un clima similar al de su ciudad natal, cerca de Puerto Iguazú, en el extremo nordeste de Argentina. «Nuestra gastronomía encaja muy bien con ese clima, y ahora con esta ubicación en Tacoronte también», expresa el propietario , quien ha querido dar forma a una carta que represente a la perfección la cultura gastronómica de su país.

Entre los platos que más éxito tienen en la carta de Kambala-che destacan las empanadillas de carne y verduras acompañadas de la típica salsa chimichurri, el asado argentino o el matambre. De las empanadas, el cocinero destaca la preparación de las verduras que se cocinan lentamente para que se vayan caramelizando y se completa con el chimichurri que se prepara con sal y aceite y obtiene su característico sabor gracias a la fermentación de sus ingredientes en salmuera. Por su parte, Marcelo Silvero prepara el asado gracias a unas doce horas de cocinado, con el único objetivo de que el sabor de la carne destaque y eso, afirma, «solo se logra con un cocinado lento». Por último, del matambre destaca que se trata de una carne magra, que ha que cocinarse de manera prolongada para lograr que se ablande.

Así, la carne es la protagonista en Kambala-che, donde trabajan unas cuatro personas para dar servicio a los más de 30 comensales que se pueden dar cita en las dos plantas que componen este local de Tacoronte. «Ya hemos logrado hacernos con una clientela fija», celebra Silvero quien expresa que su objetivo ha sido el de fusionar la cocina que siempre ha conocido con algunos detalles más gourmet y que completan una carta en la que también se puede probar la carbonada argentina, un guiso de carne verduras y arroz; el bacalao a la brasa; las croquetas; o el salmón a la brasa.

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