El frangollo es un postre emblemático de Canarias, caracterizado por la diversidad de sus variantes, tantas como islas componen este Archipiélago. Este dulce tradicional se elabora principalmente con harina de millo poco molida, de grano grueso y cruda, que necesita ser cocinada para alcanzar su punto óptimo. Los ingredientes básicos de la receta son leche, huevos, azúcar, cáscara de limón, canela en rama, pasas y almendras, componentes sencillos que se combinan para crear un postre humilde, pero muy nutritivo y delicioso.

Sin embargo, el frangollo admite múltiples interpretaciones, variando los ingredientes según la isla o incluso la familia que lo prepare. En algunas versiones se simplifican los elementos, mientras que en otras se enriquecen con añadidos que realzan su sabor y textura. Esta flexibilidad en la receta refleja la riqueza cultural y gastronómica de Canarias, donde cada variante de frangollo cuenta con su propio toque especial, adaptándose a los recursos y gustos locales.

Empecemos por sus orígenes... La palabra "frangollo" se refiere a una mezcla de granos triturados, un término introducido en las Islas Canarias por los isleños que regresaron a mediados del siglo XX después de emigrar a América y las Antillas. Actualmente, el frangollo es conocido como un postre tradicional canario cuyo ingrediente principal es la harina de maíz poco molida y luego se le integran los ingredientes antes citados.

Frangollo El Día

Gracias a su alto valor nutritivo, este postre era común en muchos hogares en tiempos pasados. Sin embargo, en la actualidad, su preparación se ha relegado principalmente al entorno rural y a eventos específicos como romerías y celebraciones folclóricas, siendo una representación emblemática de la gastronomía canaria durante el Día de Canarias u otras fiestas del calendario popular, por ejemplo. Te invitamos a unirte a la recuperación de este postre tan tradicional como sencillo de preparar, manteniendo viva una parte esencial del patrimonio culinario de las Islas Canarias.

Hoy te vamos a enseñar una receta que es la más extendida. Pruébala, porque no te defraudará.

Ingredientes

  • 1,5 l de leche
  • 250 g de harina para frangollo Comeztier
  • 3 yemas de huevo
  • 100 g de azúcar
  • 50 g de pasas
  • 50 g de almendras
  • 1 cucharada de mantequilla
  • La piel de un limón
  • 1 palito de canela en rama
  • 1 cucharadita de matalahúva o anís
  • Miel o miel de palma para servir optativo

Elaboración paso a paso

  • Tuesta las almendras en una sartén y resérvalas.
  • Pon a calentar en un caldero la leche junto con la piel de limón.
  • Cuando empiece a hervir retira la cáscara del limón. Baja el fuego y añade muy poco a poco la harina de frangollo sin parar de batir, para que se vaya disolviendo y no se formen grumos.
  • Cuando haya espesado añade las yemas de huevo batidas, el azúcar, la mantequilla, los granos de matalahúva, la canela, las pasas y las almendras y remueve todo muy bien, hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Cocina unos 10 minutos más hasta que la masa esté espesa.
  • Vierte la mezcla en cuencos individuales o en una fuente grande y deja enfriar. Puedes decorarlo con algunas pasas y almendras por encima.
  • Sirve con un chorrito de miel o miel de palma.

Consejos

Se debe cocinar siempre a fuego suave. El frangollo se puede tomar tanto a temperatura ambiente como o frío. Si lo sirves en una fuente grande, se puede cortar y servir en porciones individuales.