Calor. Sol. Altas temperaturas. Buena compañía. Todo esto hacen un cóctel casi tan explosivo como el margarita. Esta bebida tiene su origen en México el pasado siglo y se ha extendido a lo largo y ancho del mundo.

Pese a su conocida fama, su elaboración es muy simple. Con solo tres ingredientes puedes tener en tu propia casa esta bebida, típica de las cantinas mexicanas y que, según cuentan, tiene su origen en dos bares de Ciudad de Ensenada.

Ingredientes:

  • 60 ml de tequila.
  • 30 ml de licor de naranja (Se puede utilizar el Cointreau, pero lo más habitual es introducir Triple Seco).
  • 30 ml de jugo de limón fresco.
  • Hielo.
  • Sal para escarchar el borde del vaso (opcional).
  • Del propio limón, se puede poner una rodaja de limón o, si te apetece una rodaja de lima para decorar (opcional).

Un margarita servido en su copa con sal y rodajas de limón El Día

Instrucciones:

  • Preparar el vaso:

Antes de poderte deleitar con un buen margarita, hay una serie de cosas que debes tener en cuenta. Si deseas tener un borde salado, humedece el borde del vaso (generalmente un vaso de margarita o un vaso bajo) con una rodaja de limón o lima. Coloca sal en un plato pequeño y sumerge el borde humedecido del vaso en la sal hasta cubrirlo uniformemente. En muchos lugares se utiliza una sal condimentada.

  • Mezclar los ingredientes:

Como si se tratase de una maraca, debes empezar a menear la mezcla. Llena una coctelera con hielo y añádele el tequila, el licor de naranja y el jugo de limón fresco en la coctelera. Una vez tengamos toda la mezcla en el interior, cerramos la coctelera y ponemos a bailar nuestros brazos al mismo son. Para una buena mezcla, es importante darle el suficiente tiempo hasta que la coctelera se muestre fría al tacto.

Si eres del grupo de los golosos, los más avanzados suelen echar en la mezcla un poco de jarabe de agave o espolvorear azúcar antes de mezclar. Si, por otro lado, quieres tener la misma sensación que tienen los más valientes en México, puedes aumentar la cantidad de tequila hasta que esté a tu gusto.

Con el paso del tiempo, se ha experimentado con distintos sabores. Ahora, es habitual ver en los distintos establecimientos que venden esta bebida encontrar margaritas de fresa, de mango o de maracuya.

  • Servir:

Al estar frío, puedes vertir el líquido resultante en tu copa sin hielo. Es tu elección. Una vez tengas la copa preparada, cuela la mezcla de la coctelera en el vaso preparado.

  • Decorar y disfrutar:

Ahora es el turno de la parafernalia. Si queremos dejar la copa lo más bonita posible, solo tienes que adornar con una rodaja de limón o lima el borde del vaso y ya lo tienes listo.