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Estrenos de cine

Kirk Jones, director de 'Incontrolable': "El Tourette es un ente malévolo que sabe qué palabras pueden provocar la situación más terrible"

La película, que se estrena el viernes en España tras arrasar en las taquillas del Reino Unido, repasa la vida del escocés John Davidson, que ha dedicado su vida a concienciar a la sociedad sobre el síndrome neurológico que le hace proferir obscenidades de forma involuntaria

Kirk Jones, director de 'Incontrolable (I swear)', en Barcelona

Kirk Jones, director de 'Incontrolable (I swear)', en Barcelona / Pau Gracià

Rafael Tapounet

Rafael Tapounet

Barcelona

Cuando el cineasta británico Kirk Jones, director de películas como 'Despertando a Ned', 'La niñera mágica' y 'Todos están bien', viajó a Galashiels, en el sureste de Escocia, para visitar por primera vez a John Davidson, este le abrió la puerta de su casa, le saludó amablemente y a continuación le gritó: "¡Vamos a tener sexo!". "Yo sabía que aquello era un tic involuntario, así que le pregunté si no debía quitarme los zapatos antes -relata Jones-. Era una broma, para que no se sintiera mal por lo que había dicho. Él me lo agradeció, pero me dijo que era preferible que cada vez que tuviera un tic lo ignorara y no hiciera comentarios, porque lo que salía por su boca en esos momentos no tenía nada que ver con lo que estaba en su cabeza. No eran pensamientos reprimidos ni nada parecido; dijo aquello como podía haber dicho "¡naranjas!" o "¡salchichas!". Esa fue la primera lección que recibí de él".

Nacido en 1971, John Davidson tenía 16 años cuando empezó a sufrir tics motores y trastornos del lenguaje como la coprolalia, la tendencia patológica a proferir todo tipo de obscenidades y comentarios ofensivos de manera involuntaria. Poco después, recibió el diagnóstico: padecía el síndrome de Tourette, una enfermedad neurológica incurable que, aunque se describió por primera vez en el siglo XIX, seguía siendo muy desconocida (y motivo de rechazo social) a finales de los años 80. Después de participar en 'John’s not mad', un documental que retrataba su problemático día a día, Davidson desplegó una importante actividad para dar a conocer la enfermedad y apoyar y orientar a quienes la padecen, una labor por la que en 2019 la reina Isabel lo distinguió con la medalla de la Orden del Imperio Británico. En el solemne acto de condecoración, celebrado en el Palacio de Holyrood de Edimburgo, las primeras palabras de Davidson fueron "Fuck the Queen!".

Tragedia y humor

Esa es la escena con la que se abre 'Incontrolable (I swear)', la película que Kirk Jones ha realizado sobre la vida de John Davidson; un filme que el viernes 10 llega a los cines españoles después de haberse convertido en un sorprendente fenómeno de taquilla en el Reino Unido y de haber conseguido tres premios BAFTA, incluido el de mejor actor para Robert Aramayo por su interpretación del personaje protagonista. "Cuando vi 'John’s not mad', me rompió el corazón -explica el director-. Ser incapaz de evitar decir cosas que ofenden y dañan a los demás es una verdadera tragedia. Pero, al mismo tiempo, hay cierta dosis de comicidad asociada a la afección. Yo había comenzado la película con el John joven, que empieza a sufrir el síndrome sin poder entender loque le pasa, pero quería que antes de todo ese drama hubiera una escena que de alguna manera diera al público permiso también para reírse. Así que cogí el momento de la reina y lo moví al principio".

Encontrar ese equilibrio entre el humor y la tragedia fue uno de los principales desafíos a los que Kirk Jones tuvo que hacer frente. "Históricamente, los pacientes de Tourette han sentido que su enfermedad no era tomada en serio, que la gente se reía de ellos. Cuando John me comentó que eso le preocupaba, le propuse que fuera productor ejecutivo del filme, de manera que tuviera una voz de manera oficial en todas las fases del proyecto. Si algo le hacía sentir incómodo, lo revisábamos. Al final, cuando pudo ver la película ya terminada, con la música y todo, se emocionó muchísimo. Hubo muchas lágrimas y abrazos. Estaba feliz".

Un actor desconocido

Buena parte de la eficacia de 'Incontrolable' hay que atribuirla al brillante trabajo de Robert Aramayo. Kirk Jones, que vendió su casa y pidió un préstamo para poder financiar él mismo la película -"no quería que nadie me dijera que había que reducir el número de palabrotas"-, admite que, si hubiera tenido que depender de productores externos, difícilmente habría podido elegir para el papel a un actor tan poco conocido para el gran público (aunque los fans de 'Juego de tronos' tal vez recuerden a Aramayo como el joven Ned Stark que aparecía en algunos episodios de la sexta temporada). "Su nombre me lo sugirió mi directora de cásting, Lauren Evans. Lo que vi de él me pareció muy bueno y cuando quedamos para hablar, me acabó de convencer. Pero antes de tomar la decisión necesitaba que John [Davidson] le diera su aprobación, así que lo llevé a Galashiels para que se conocieran y tuvieron una sintonía fantástica".

LONDON (United Kingdom), 22/02/2026.- British actor Robert Aramayo poses with his awards for Leading Actor for 'I Swear' and the EE Rising Star Award during the EE BAFTA Film Awards 2026 at the Royal Festival Hall in London, Britain, 22 February 2026. The ceremony is hosted by the British Academy of Film and Television Arts (BAFTA). (Cine, Cine, Reino Unido, Londres) EFE/EPA/TOLGA AKMEN

Robert Aramayo, con los dos premios que ganó en la última edición de los BAFTA. / Tolga Akmen / EFE

Jones comenta que antes de inclinarse por Aramayo consideró la idea de que Davidson se interpretara a sí mismo, al menos en el tramo final de la película. Llegaron a hacer una prueba, pero los resultados fueron catastróficos. "Si yo le pido a alguien con Tourette que no mire a la cámara, puedes dar por seguro que va a mirar a la cámara, porque ese es el tipo de cosas que el síndrome te obliga a hacer -comenta el director-. Además, John estaba muy nervioso y no podía recordar el guion. El momento clave llegó cuando le pedí que hiciera la escena en la que grita 'Fuck the Queen!' y me respondió que tal vez el tic le hacía decir otra cosa. Yo le dije que no, que lo que tenía que hacer era actuar, y él me preguntó: '¿Quieres que finja mi enfermedad?'. Eso nos hizo sentir muy incómodos a los dos y la cosa no salió bien. Cuando le dije que era mejor que lo dejáramos correr, se mostró muy aliviado y me dio las gracias".

El exitoso periplo de 'Incontrolable' tuvo un remate agridulce en la noche de los premios BAFTA. Con seis nominaciones, la película recogió tres galardones: al mejor actor, al mejor intérprete revelación y al mejor cásting. Pero en un momento de la gala en el que los actores de 'Los pecadores' Michael B. Jordan y Delroy Lindo estaban sobre el escenario, John Davidson profirió un grave insulto racista que fue recogido (y amplificado) por un micrófono cercano. Era un tic, claro, pero no todo el mundo mostró el necesario nivel de comprensión y algunas voces sostuvieron que había sido un error invitar a Davidson. "La gran ironía es que esa falta de empatía es la razón por la que hicimos la película -afirma Jones-. Aún hay personas que piensan que si alguien con Tourette dice algo, es porque en el fondo lo piensa, y no es así en absoluto. El Tourette es como un ente malévolo que sabe qué palabras exactas pueden provocar la situación más terrible y las deja ir. John no tiene ni idea de qué expresiones van a salir de su boca hasta que las suelta. Castigarle por ello es volver 40 años atrás".

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