Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Crisis de Ceuta

Sánchez replica a Meloni con controles a los viajeros procedentes de Italia

El Gobierno aplicará controles aleatorios desde la medianoche de este sábado en puertos y aeropuertos después de que la primera ministra italiana rechazara el ultimátum dado por la Moncloa

Archivo - El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, en una reunión bilateral durante el Consejo Europeo en Bruselas.

Archivo - El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, en una reunión bilateral durante el Consejo Europeo en Bruselas. / FERNANDO CALVO - Archivo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Madrid

Choque abierto entre dos socios europeos. El Gobierno de Pedro Sánchez decidió el viernes por la noche restablecer temporalmente los controles a los viajeros procedentes de Italia, después de que el Ejecutivo de Giorgia Meloni hubiera rechazado retirar las medidas aplicadas a quienes llegan desde España pese a la petición de la Moncloa. La decisión convierte en recíprocas unas restricciones que Madrid había calificado de injustificadas y abre un inusual enfrentamiento entre países de la Unión Europea en torno a uno de los pilares del espacio Schengen: la libre circulación sin controles en las fronteras interiores.

La medida que afectará a los italianos, dada a conocer el viernes por la noche en un comunicado por la Moncloa, entrará en vigor a las 00.00 horas de este sábado y se aplicará en puertos y aeropuertos y durará hasta el 7 de septiembre, "salvo que un cambio en las circunstancias" aconseje "modificar ese plazo", apunta el texto. Los controles españoles se realizarán de manera aleatoria y consistirán en comprobar la identidad (documento de identidad o pasaporte) y la nacionalidad de los viajeros. En el caso de ciudadanos de terceros países, también se verificará que dispongan del correspondiente visado o permiso de residencia. El Gobierno español justifica la decisión por la "persistente presión migratoria irregular" que, según señala, soporta Italia.

Esta batalla se da en plena temporada turística: solo en agosto de 2025 llegaron a España por vía aérea más de 1,2 millones de pasajeros procedentes de Italia, según datos de Turespaña elaborados a partir de registros de Aena. A ellos habría que sumar los viajeros de las conexiones marítimas, sobre todo con Barcelona.

La petición al mediodía

El viernes a mediodía, el Ejecutivo de Sánchez emitió un primer comunicado instando al Gobierno de Italia a rectificar y a tratar a los españoles "como al resto de ciudadanos europeos". Tras la crisis en la frontera de Ceuta del pasado jueves 30 y la entrada de decenas de miles de inmigrantes irregulares, Meloni restableció el sábado, 1 de agosto, los controles en sus conexiones aéreas y marítimas con España, por razones de "seguridad nacional". Todo sabiendo que las condiciones especiales de Ceuta y Melilla dentro del Acuerdo Schengen obligan a que cualquier persona de esa ciudad autónoma pase un control de identidad y documentación cuando llega a la península o a otro país que forma parte de la libre circulación. Es decir, entrar irregularmente en Ceuta no equivale a haber accedido sin más al espacio europeo de libre circulación.

Por esa razón, en el comunicado, el Ejecutivo calificó de "injusta" la medida, contraria a los intereses de la Unión Europea y "discriminatoria". Según el Ejecutivo, Roma actuó de manera unilateral, sin aviso previo y con argumentos que, a su juicio, no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la situación generada por la llegada masiva de migrantes a Ceuta, que en su inmensa mayoría ya han vuelto a Marruecos. Pese a la exigencia de España, Meloni aseguró en otro comunicado que mantendrá sus propios controles al menos hasta el 15 de agosto.

La Moncloa, en su primer comunicado del mediodía, recurrió a los datos migratorios europeos para intentar entrar en razón a su socio europeo. Sánchez ya señaló hace días que, según Frontex, entre 2021 y 2026, Italia registró 478.600 entradas irregulares, frente a las 234.760 contabilizadas en España. "La solidaridad y la empatía son opcionales. El respeto a los tratados europeos y a los datos, no", afirmó el presidente del Gobierno, quien llamó a evitar divisiones dentro de la Unión Europea.

Moncloa reprocha asimismo a Italia que desde 2022 incumpla sus obligaciones derivadas del Reglamento de Dublín y que, según el Ejecutivo español, traslade parte de la presión migratoria a otros Estados miembros. Frente a ello, reivindica la actitud mantenida por España durante las sucesivas crisis migratorias italianas y recuerda que Madrid nunca había introducido controles similares frente a Roma. España participó además en la acogida de migrantes llegados a Lampedusa en 2023 y ha permitido de forma recurrente el desembarco en sus puertos de personas rescatadas en la ruta del Mediterráneo central.

Respuesta a Italia

La decisión italiana fue anunciada inicialmente en términos mucho más contundentes. Roma habló de un "cierre de las fronteras marítimas y aéreas" con España dentro del espacio Schengen, aunque posteriormente rebajó el alcance de la medida. El Gobierno italiano aclaró que los controles serían específicos y selectivos y estarían dirigidos fundamentalmente a ciudadanos de terceros países para comprobar que cuentan con la documentación necesaria para circular por territorio Schengen. También aseguró que los ciudadanos españoles y del resto de la UE podrían seguir viajando a Italia sin nuevas cargas burocráticas.

El Ejecutivo español sostiene que la introducción de controles ha afectado a "la movilidad de miles de pasajeros" y ha generado "inseguridad jurídica" en plena temporada estival. Además, considera que Roma ha utilizado como justificación una crisis migratoria que no supone un riesgo de movimientos secundarios hacia Italia.

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: El Periódico

Tracking Pixel Contents