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Plan de defensa

El aumento del gasto militar para cumplir con la OTAN aleja el apoyo a los Presupuestos entre los socios de izquierda

La intención de presentar las cuentas públicas en otoño obligará a votar en las Cortes Generales la partida presupuestaria para Defensa. Hasta ahora se había incrementado sin pasar por el Congreso

El Gobierno aprobó 6.287 millones más de gasto en defensa horas antes de la cumbre de la OTAN

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado miércoles durante una rueda de prensa posetrior a la cumbre de la OTAN.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado miércoles durante una rueda de prensa posetrior a la cumbre de la OTAN. / NECATI SAVAS / EFE

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Madrid

El Gobierno ha incrementado el gasto en defensa hasta alcanzar el 2% del PIB sin pasar por el Congreso. Consciente de la brecha entre los socios de investidura que generan estas políticas comprometidas con la OTAN, Pedro Sánchez, ha optado por recurrir al Fondo de Contingencia y las transferencias de crédito desde otros departamentos al Ministerio de Defensa y al Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa. De este modo, se han ido multiplicando las partidas adicionales con decisiones ejecutivas que solo necesitan ser aprobadas en el Consejo de Ministros. La decisión de presentar los Presupuestos de 2027, reiterada tanto en público como en privado para la que ya se han dado los pasos previos necesarios, obligará ahora sí a someter a votación de las Cortes Generales el capítulo de defensa con el incremento de la inversión prevista para el próximo ejercicio.

El compromiso de mantener el gasto militar ligeramente por encima del 2% añade así todavía más dificultades para sacar adelante las cuentas públicas. En este caso, entre los socios de investidura del arco izquierdo del Congreso. Aunque no prosperasen las enmiendas a la totalidad del proyecto, el rechazo posterior a alguna de sus secciones, como en este caso la de Defensa, supondría que decayesen los Presupuestos. Fuentes del ministerio de Defensa han llegado a reconocer que la consolidación del 2% del PIB, a golpe de decisiones ejecutivas, no habría sido factible con unos Presupuestos debido a la presión de los socios.

Podemos ha sido una de las formaciones que más ha criticado la posición de Sánchez esta semana en la cumbre de la OTAN, celebrada en Ankara, donde reiteró el mensaje de acudir con los “deberes hechos”. De los 11.172 millones de euros en 2018 se ha saltado en 2026 a 35.419 millones.

“En español dicen ‘no a la guerra’” y “en inglés dicen ‘sí al rearme’”, afeaba la portavoz de los morados, Ione Belarra, cuestionando que triplicar el gasto en defensa es incompatible con mantener la inversión en servicios públicos. “Que diga la verdad, que reconozca que ha llevado a cabo el mayor rearme de la historia de este país, que lo ha hecho por orden de la OTAN, de Donald Trump, y que por mucho que diga en castellano ‘no a la guerra y paz’, en realidad lo que ha está haciendo es rearme, corrupción y especulación con la vivienda”, cargaban desde Podemos.

Desde ERC, EH Bildu y BNG volvieron a ratificar el pasado mes de junio con una votación en el Congreso su rechazo no solo a aumentar el gasto militar, sino también a la permanencia de España en la OTAN. Una moción promovida por los nacionalistas gallegos a la que también dio su apoyo Sumar, socios de coalición del PSOE.

El giro de Donald Trump con España tras la cumbre de la Alianza a asegurar que se había “redimido por completo” por acceder a un gran pago a la OTAN, refuerza la posición de las fuerzas progresistas a la izquierda del PSOE. Como había expresado el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, cuando el mandatario de EEUU amenazó a España por su rechazo a fijar el objetivo de gasto militar en el 5% del PIB, “lo de cabrear a Trump está bien”.

El giro de Trump

Recibir ahora su bendición, por tanto, dispara las alarmas entre estos grupos parlamentarios. Frente a ello, en el Gobierno intentan desvincular el giro de Trump respecto a España con algún pago adicional a la Alianza. Tampoco a concesiones de última hora o cambios respecto a su negativa de seguir elevando el gasto con la meta del 5% del PIB. "Entendemos que se refiere a nuestros datos del 2% porque no hay nada más", zanjaban fuentes del Ejecutivo respecto a sus declaraciones.

En Moncloa sostienen que el esfuerzo económico en la política de defensa “no ha impedido expandir el Estado del bienestar"

En Moncloa buscan asimismo combatir el mensaje de que es incompatible el gasto en defensa con seguir sosteniendo el gasto social. Como principal ejemplo y carta de presentación para arrancar el apoyo de sus socios a los Presupuestos, se destaca que el techo de gasto de los Presupuestos de 2027 será de récord, con un 6,6% hasta llegar a los 226.032 millones de euros. Una cifra que, pese al incremento millonario en el capítulo de Defensa, aseguraría según Moncloa elevar los recursos destinados en los capítulos de vivienda, becas, dependencia, lucha contra la violencia machista e I+D+i.

Sobre el respaldo social

“España ha demostrado que se puede cumplir con los objetivos de capacidades de la OTAN sin comprometer el gasto social y medioambiental, y manteniendo la sostenibilidad fiscal”, se defienden en un informe ejecutivo del Gobierno elaborado a las puertas de la cumbre de la Alianza. El esfuerzo económico en la política de defensa, argumentan, “no ha impedido expandir el Estado del bienestar, revirtiendo recortes tras una década de austeridad como respuesta a la Gran Recesión. En este período, la inversión en protección social, vivienda, sanidad y educación ha aumentado en 145.000 millones”.

Se destaca asimismo la renuncia al incremento hasta el 5% del PIB impulsada por Trump, entre otras cuestiones, reconociendo la falta de respaldo social. “Cuando un aumento del gasto se financia a costa de ajustes en prioridades de gasto sostenidas por amplios consensos sociales, como el estado de bienestar o la modernización del tejido productivo, el apoyo ciudadano se debilita y resulta más difícil sostener ese esfuerzo en el tiempo”, se reconoce en dicho informe. Por ello, se concluye que “una política de defensa eficaz no se mide solo por los recursos que moviliza, sino también por su capacidad para mantener un respaldo político y social amplio y sostenido en el tiempo”.

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Fuente: El Periódico

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