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Partido Popular

Runrún en el PPCV ante un posible 'dedazo' de Génova a Llorca sin congreso

Sectores del partido se impacientan ante la ausencia de noticias del cónclave, que el propio president defendía hace un año, y los comentarios de cargos valencianos conectados con Madrid apuntando a una designación desde Madrid sin consultar a las bases

Foto de grupo en Génova: Mompó, Carlos Gil y Pérez Llorca.

Foto de grupo en Génova: Mompó, Carlos Gil y Pérez Llorca.

Mateo L. Belarte

València

La indefinición de Génova sobre el congreso autonómico del PPCV comienza a generar cierto revuelo en algunos sectores de la militancia valenciana. Más allá del entorno de Francisco Camps, que sigue percutiendo por la convocatoria de ese cónclave al que ha anunciado que se presentará (es el único candidato que se ha postulado, como él mismo se encarga de recordar), fuentes del partido admiten que entre las bases empieza a cundir cierta inquietud por las señales que llegan de Madrid sobre el proceso orgánico. Un debate que seguro que iba a sobrevolar los corrillos del primer gran acto de partido de Juanfran Pérez Llorca como líder de la formación, previsto para este pasado viernes en Dénia pero que fue suspendido por los avisos meteorológicos.

Incluso se empieza a extender cierto temor a que finalmente Alberto Núñez Feijóo se decante por no abrir el melón del proceso orgánico en la Comunitat Valenciana y opte por imponer a Llorca como candidato sin consultar a la militancia para no agitar el avispero. Fuentes del PPCV aseguran que en las últimas semanas han proliferado en reuniones internas mensajes de cargos del partido con conexiones con Madrid que comienzan a plantear ese escenario de 'dedazo', comentarios que se interpretan como globos sonda y que han hecho que algunos levanten las orejas.

Las voces consultadas no ocultan su rechazo a resolver el liderazgo del partido de manera teledirigida, concluyendo que "no sería bueno" saltarse a la militancia tras un periodo tan convulso como el vivido desde el 29 de octubre de 2024 y que ha terminado con Génova tutelando la sucesión de Mazón vía gestora y con Llorca al volante.

Mensaje de debilidad

En principio, tras imponer esa ‘comisión transitoria’ de integración para pacificar el partido, se contemplaba celebrar el congreso en la segunda mitad de este año. Una hoja de ruta que todavía puede cumplirse pero que algunos ven en riesgo por esas señales que llegan a través de cargos con línea con Génova. Esas fuentes destacan además que esquivar a las bases en este contexto enviaría un mensaje de debilidad interna de Llorca, en un momento en el que, remarcan estas fuentes, no tendría demasiados problemas para contar con el apoyo de las grandes familias en caso de un congreso unitario.

María José Catalá o Vicent Mompó, nombres que han salido en las quinielas sucesorias, niegan tener intención de moverse en ese sentido, aunque hay quien detecta ciertos recelos de Llorca a algunos de sus movimientos internos recientes. Otro argumento que circula en defensa del cónclave autonómico en estos sectores en que lo ven como la única vía para desactivar la ofensiva de Camps por liderar el PPCV.

Además, cabe recordar que el propio Llorca, como secretario general del PPCV, defendió hace unos meses y en pleno debate sobre el futuro de Mazón la necesidad de celebrar ese congreso autonómico "para que seamos los militantes los que elijamos". Señaló que era “irresponsable” activarlo “ya” (eran mediados de mayo de 2025), pero fue claro en su respaldo a cerrar la sucesión consultando a las bases.

Dos semanas de rumores

El runrún del dedazo ha ido tomando cuerpo desde hace dos semanas. A medida que se ha ido avanzando en el carrusel electoral autonómico impulsado por la propia dirección nacional del PP y que, por ahora, no ha dado demasiados buenos resultados a los populares. De hecho, ha evidenciado y ampliado su dependencia de la formación de Santiago Abascal y ha provocado un giro en la posición de Feijóo, que ahora se abre a gobernar con Vox a nivel estatal.

Una línea que encaja con la que ha tomado Llorca (y antes Mazón) en la C. Valenciana desde 2023 y que desde el entorno del líder del PPCV, con excelentes relaciones con los de Abascal, exhiben como fortaleza de cara a ser el cartel electoral en 2027. Pese a todo, en público, el president y líder del PPCV insiste en mostrarse ajeno al debate sucesorio, pero pocos dudan de su intención de continuar.

Otros miembros del partido, en cambio, confían en que finalmente Génova active el proceso en la C. Valenciana y en el resto de territorios donde también está pendiente una vez cerrado el ciclo electoral autonómico con Andalucía, una cita que se prevé para junio. Señalan estas fuentes que esto permitiría a Feijóo "ordenar" las comunidades tras el verano y lanzar a sus candidatos hacia las urnas de 2027.

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