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Cierre de campaña del PP

Feijóo ahuyenta el apoyo a Vox: "Cada voto que no va a Azcón es una alegría inmerecida a Sánchez"

El cierre de campaña del PP en Aragón para las elecciones del próximo domingo se centra en pedir el "voto útil" frente a la extrema derecha

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, participa en el cierre de campaña de las elecciones autonómicas de Aragón.

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, participa en el cierre de campaña de las elecciones autonómicas de Aragón. / Europa Press

El presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, y el candidato de Aragón a revalidar la Presidencia de esta comunidad, Jorge Azcón, cerraron este viernes en Zaragoza la campaña electoral con un encendido y coordinado mensaje para ahuyentar el voto a Vox. De manera más críptica Feijóo, que ni siquiera citó por sus siglas a la extrema derecha, y mucho más clara Azcón, que no ahorró ataques y calificativos hacia los de Santiago Abascal, al que no dudó en tildar de "populista".

Ambos coincidieron en reivindicar el voto a su formación como "útil" y el de Vox como "inútil", afirmó Azcón, algo que puede perseguirle a partir del lunes, cuando salvo sorpresa mayúscula el apoyo del partido a su derecha vuelva a ser imprescindible para revalidar su mandato. El presidente aragonés tiró de coloquialismos, y hasta de tacos, para proclamar que "el voto que más le jode a Sánchez es el voto al PP". Rebajando menos el lenguaje, Feijóo sentenció: "Cada voto que no va a Azcón es una alegría inmerecida a Sánchez". Reiterando el mensaje, espetó durante el último mitin de la campaña del PP que "no vale de nada ir a votar cabreado si eso se traduce en bloqueo", y advirtió en ese sentido que "la decepción puede ser aún mayor". Agotando casi las frases distintas para recalcar el mismo mensaje, sentenció: "Quien quiera enviarle un mensaje a Sánchez, que vote a Azcón".

Para Feijóo, aun sin mencionar al partido de Abascal ni a su líder, optar por Vox es hacerlo por ese "bloqueo", y eso es, argumento, "lo que nos trajo hasta aquí", en referencia a la no aprobación de los presupuestos autonómicos que, como ocurrió el pasado diciembre en Extremadura, precipitó la convocatoria anticipada de elecciones.

El líder de los populares aprovechó ese contexto para ensalzar a Azcón, un "capitán", por haber llamado a las urnas ante la ausencia de cuentas públicas, en contraste, subrayó, con el presidente del Gobierno, que lleva toda la legislatura con los Presupuestos prorrogados desde el mandato anterior y sin ni siquiera presentar el proyecto ante el Congreso de los Diputados. Feijóo auguró que Pedro Sánchez "será recordado como el presidente más inmoral que ha tenido España", y le acusó de haber "traído la decadencia".

El presidente del PP repasó los casos de corrupción y los detalles del escándalo que tiene en el exministro José Luis Ábalos, su ayudante Koldo García y el ex número 3 del PSOE, Santos Cerdán, como sus principales protagonistas.

"Este chico"

Feijóo dibujó la gestión de Sánchez -al que llegó a referirse como "este chico"- como la de un presidente que ha hecho a los españoles pagar más impuestos que nunca y endeudarse como país. Y aludiendo a las últimas tragedias ferroviarias, acusó al Ejecutivo de ni siquiera haber invertido ese dinero "en algo tan básico como el mantenimiento de los trenes". El presidente del PP volvió a vincular el proceso de regularización de migrantes del Gobierno con el voto, aun cuando los regularizados, a diferencia de los nacionalizados, no tienen derecho al sufragio activo. A su juicio, lo que pretende Sánchez es "regalar papeles para conseguir papeletas", al tiempo que reiteró que solo admitiría una regularización como la que se pretende si se cumplen tres condiciones: que el inmigrante en cuestión tenga un contrato de trabajo, carezca totalmente de antecedentes penales (el proyecto del Gobierno habla solo de antecedentes relevantes) y manifieste, afirmó, su voluntad de integrarse.

Tanto Feijóo como Azcón acusaron al Gobierno, y en particular a la candidata socialista, la exministra Pilar Alegría, de pretender "chantajear" a los pensionistas. En primer lugar en referencia al decreto ómnibus que tumbó la mayoría del Congreso y que incluía la revalorización de las pensiones junto a otros asuntos, y en segundo lugar por una llamada telefónica de campaña promovida por los socialistas a los jubilados aragoneses.

Los ataques a la ex titular de Educación en el Gobierno central llegaron también por el acuerdo de financiación autonómica alcanzado con ERC, y rechazado por la mayoría de las comunidades. Un modelo que Feijóo resumió con sarcasmo: "Quien tiene menos paga los privilegios de quien tiene más. Todo un prodigio de progresismo de izquierdas".

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