El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha valorado la "acogida sin precedentes" en España de desplazados por la guerra de Ucrania y ha subrayado que un año después de la invasión rusa siguen llegando mil refugiados a la semana a nuestro país.

A dos días de cumplirse el primer aniversario del inicio del conflicto, Escrivá ha presentado los datos de la acogida a las personas desplazadas por la invasión rusa desde el Centro de Recepción, Atención y Derivación (CREADE) de Pozuelo, uno de los cuatro que el Gobierno puso en marcha para atender a estos refugiados.

España ha concedido la protección temporal a más de 168.000 ciudadanos y residentes de ese país, un tercio de los cuales son menores, cuyas llegadas, ha explicado el ministro, "se han materializado semana tras semana" y ha tenido tres etapas diferenciadas.

Entre marzo y abril las llegadas fueron "más intensas", 8.000 a la semana, desde mayo hasta principios de julio el ritmo se ralentizó y se redujeron a 4.000, y desde el final del verano "no ha cambiado el patrón y el ritmo es constante": llegan mil refugiados a la semana, ha detallado el ministro.

Escrivá no ha concretado el número de ucranianos que pueden haber regresado a su país desde España porque "es muy difícil" hacer una estimación, si bien ha subrayado que la cifra "puede ser significativa".

No obstante, ha remarcado que el plan de contingencia que el Gobierno tenía previsto para recibir una nueva oleada de refugiados ante la crudeza del invierno por la falta de electricidad y calefacción, no se ha tenido que activar porque el ritmo de llegadas no ha aumentado.

El ministro ha ofrecido un balance detallado de la acogida durante este año y ha incidido en la importancia del "modelo integral de acogida" desarrollado por España y que "de alguna forma" había comenzado con la llegada de ciudadanos afganos el verano de 2021.

"Se ha perfeccionado con la apertura de los cuatro CREADE, que resultaron clave", ha considerado el ministro, quien ha asegurado que están trabajando para que estos centros "sigan vivos y continúen como mecanismos de gestión de eventuales crisis en un futuro".

Más de 135.000 personas han sido atendidas en estos centros, 35.000 se han alojado en el sistema de acogida, de los que 18.500 aún permanecen en él; 82.000 ucranianos se han empadronado, 78.000 cuentan con su tarjeta sanitaria y 36.000 menores están escolarizados, una tasa por encima de la media de la Unión Europea.

Solo 14.000 refugiados estaban dados de alta laboral en la Seguridad Social a 31 de diciembre de 2022, una cifra que se alcanzó en pocos meses y no ha variado apenas, según Escrivá, que lo achacado a la propia temporalidad de su estancia en España. "Esa es la realidad y la voluntad de los que han llegado. Es absolutamente comprensible", ha añadido.

Entre las barreras que se han encontrado para esa integración, el 56 % de las refugiados ha señalado la sensación de provisionalidad, el 55 % el desconocimiento del idioma y el 5 % las dificultades para la conciliación familiar y laboral.

Escrivá ha recordado que desde su departamento se financian todos los gastos incurridos por las comunidades autónomas en la acogida y se dan ayudas a las familias ucranianas que están fuera del sistema de 400 euros al mes, más 100 euros por menor a cargo.

Sobre el retraso de esa ayuda económica en algunas comunidades, el ministro ha subrayado que su departamento transfirió los fondos en octubre de 2022 y "cada una ha seguido su patrón" porque fueron las autonomías las que "pidieron" encargarse de la gestión.

"Teníamos dudas pero nos lo pidieron", ha advertido el ministro, que se ha aventurado a decir que "viendo al ritmo que van", está "convencido" de que su departamento hubiera sido "más rápido" en la entrega de esas ayudas.

Escrivá ha agradecido la coordinación entre todas las administraciones y la sociedad civil porque la acogida de la población ucraniana ha resultado un "ejercicio muy exitoso".

"Es importante empujar para tener una capacidad de respuesta. Las crisis desgraciadamente ocurren; tuvimos una crisis en Canarias, hemos tenido problemas en algún momento en Ceuta y en Melilla, tuvimos la llegada de los afganos y ahora la gran crisis (en términos de volumen) de Ucrania. Tenemos que reforzar nuestro sistema de acogida estatal y es tan importante seguir avanzando", ha concluido.