El PP mantiene su ofensiva contra la ley del 'solo sí es sí', convencido de que en estos momentos es el elemento de mayor desgaste para el Ejecutivo. En el primer pleno de 2023 y después de una hora de comparecencia del presidente del Gobierno, la portavoz del PP y secretaria general, Cuca Gamarra, aprovechó su intervención en el Congreso para insistir en la necesidad de que la ley se rectifique lo antes posible. Y ante la negativa de Pedro Sánchez para hacerlo, pidió un gran pacto parlamentario que obligue a un cambio legal.

“Si este Gobierno está fallando, este Parlamento no debería de hacerlo”, dijo la número dos de Alberto Núñez Feijóo. “Lo que pido es que el resto de fuerzas políticas apoyemos todos juntos una rectificación de esas penas, para que ningún agresor sexual tenga una condena inferior a la que tendría con el anterior Código Penal”, avanzó la portavoz popular, pidiendo apoyo para una proposición de ley que su grupo parlamentario registró a tal efecto. El PP entiende que hay una oportunidad para forzar al Gobierno a rectificar. Lo previsible es que con la reanudación del periodo de sesiones, en febrero, se someta a debate en el pleno.

Gamarra fue muy dura en su intervención dirigiéndose a Sánchez: “La sociedad española le insta a actuar y a rectificar. Y no lo exigen sólo las mujeres de centro derecha, sino toda la sociedad. Le invito a que mire hacia atrás y pregunte en la propia bancada socialista”, lanzó. En realidad, cuando comenzó el goteo de rebajas en las condenas, varias ministras socialistas se pronunciaron a favor de ajustes técnicos. También lo hizo el jefe del Ejecutivo, pero con el paso de las semanas el asunto quedó en un cajón. El ala de Unidas Podemos y especialmente la ministra de Igualdad, Irene Montero, defiende la utilidad de la ley para la protección de las mujeres sin matices. 

La secretaria general del PP acusó al Ejecutivo de estar “combinando el sectarismo con la peor técnica jurídica” y “la arrogancia ante los errores cometidos”“Su feminismo es mentira”, llegó a decir Gamarra: “Mientras se niega a corregir con la urgencia del buen gobernante, se da toda la prisa del mundo para hacer el Código Penal a la medida de sus socios independentistas”, reiteró. 

Justo después la dirigente conservadora dedicó buena parte de su intervención a criticar la reforma de los delitos de sedición y malversación, hasta que Meritxell Batet, la presidenta del Congreso, se quejó a la portavoz del PP pidiéndole que ciñera su discurso a los asuntos que estaban previsto en el orden del día. La bancada popular se revolvió y la propia Gamarra contestó a la presidenta que habría sido oportuno decirle lo mismo al presidente cuando habló de los reales decretos ley aprobados por su Ejecutivo.