A principios de 2020, el exministro de Defensa del PP y presidente de la consultora Everis, Eduardo Serra, remitió una llamativa carta al jefe de la Central de Compras del Ejército, el director general de Armamento y Material (Digam), en ese momento el almirante Santiago Ramón González Gómez. Valga como ejemplo este entrecomillado de una misiva a la que ha tenido acceso El Periódico de España. "[...]También soy consciente, desde hace ya mucho tiempo, de la necesidad de que Everis Aeroespacial y Defensa tenga una mayoría de capital español para poder seguir disfrutando del magnífico trato recibido hasta ahora de tu Ministerio, especialmente en unos momentos como los actuales de mayor compenetración con Europa[...]". El escrito de Serra forma parte de una cadena de comunicaciones entre la consultora tecnológica que él presidía y los responsables de la logística y adquisiciones del cuerpo armado español, dependiente del Ministerio de Defensa.

Se da la circunstancia de que Defensa es un área del Gobierno que, tanto bajo mandato de Mariano Rajoy como con Pedro Sánchez como presidente, presionaron para tratar de 'españolizar' Everis AEDE, un compañía sensible del conglomerado Everis Spain, esto es, la matriz que es responsabilidad de Serra (ex ministro del ramo a la sazón) y que, en 2014, había sido adquirida por el gigante de la consultoría japonés NTT Data. Curiosamente la entrada de los japoneses en Everis también fue una operación que, en su día, tuvo que ser autorizada por el Ejecutivo de Rajoy, aunque ya entonces se sugirió que al menos una parte de la compañía, concretamente Everis AEDE, debía 'españolizarse' con el tiempo. A ese interés en dar cabida a capital español se refiere Serra en su carta al ministerio, así como al "magnífico trato" que considera que recibe desde el mismo.

Exministros presidiendo empresas

En el extracto citado de la carta a la que ha tenido acceso El Periódico de España, Serra se dirige a la persona que en ese momento ocupa un cargo que conoce perfectamente. De hecho, él mismo creó el puesto cuando ejerció de titular de Defensa en el Gobierno de José María Aznar. La creación de la Dirección General de Armamento y Material, la central de compras del Ejército, fue de hecho una de las primeras medidas que impulsó como titular del Ministerio de Defensa. Seis meses después de que Aznar ganara las elecciones, se publicó el Real Decreto en el que en aras de "una mayor racionalidad y eficacia" reformó el ente encargado de abastecer de material a las Fuerzas Armadas, centralizando sus operaciones y dotando de mayor poder y autonomía a su responsable último, el director general de Compras y Armamento. 

Eduardo Serra ejerció de ministro de Defensa entre 1996 y 2000 como independiente -no estaba afiliado al partido- dentro del Ejecutivo del PP. La máxima responsabilidad en el Ministerio venía precedida por un largo itinerario dentro del mismo iniciado en la época de Leopoldo Calvo-Sotelo de la UCD como subsecretario de Defensa (1982-1984), que continuó en el Ejecutivo de Felipe González como secretario de Defensa (1984-1988) y que culminó con el primer Gobierno de los populares de Aznar con el cargo de ministro. En esta última responsabilidad nombró como secretario de Defensa a Pedro Morenés, que curiosamente también terminaría dirigiendo una filial de otra empresa del sector, Amper.

Una vez fuera de la carrera política, Serra ha desarrollado su labor empresarial en firmas como Peugeot, Airtel y UBS antes de recalar en 2005 en Everis, la consultora tecnológica con la que ha estado ligado hasta ahora, ejerciendo como su presidente desde 2018.

Las puertas giratorias en el área de defensa han sido un tema de polémica recurrente en la reciente historia de este país. Es frecuente que altos cargos del Ejército y del Gobierno pasen a la empresa privada, pese a los problemas de ética -e incluso legales- que en ocasiones puede acarrear. De hecho, El Periódico de España destapó un caso reciente y sorprendente, el del general de División Abajo Merino, que tras ejercer como adjunto del director general de Armamento y Material pasó a trabajar para TESS Defense, el consorcio de empresas adjudicatario de un contrato de más de 2.000 millones de euros para fabricar un nuevo vehículo para el Ejército español.

Capital español

Cabe recordar que tanto la carta de Serra de la que se hace eco esta noticia, como otras misivas y mails y muchos otros documentos, dossieres e informes ligados a la venta de armas y a las supuestas "irregularidades" de algunas empresas españolas que se dedican a su venta, han podido ser conocidos por este diario gracias a un litigio laboral entre Everis Spain y los directivos de una de sus filiales, Everis AEDE, precisamente la que tanto el Gobierno como el CNI tenían tanto interés en "españolizar" por resultar clave para la estrategia nacional de defensa.

Del interés en que entrara capital español en esta compañía no queda duda, como demuestra un escrito remitido el 27 de febrero del 2020, ya con Margarita Robles al frente de Defensa, el compromiso adquirido para que esto ocurra. Y se cita una reunión mantenida pocos meses antes entre la empresa y el ministerio. "[...] Se valora de forma positiva cualquier plan de acción encaminado a dar cabida a capital español a la mayor brevedad posible, puesto que nos gustaría seguir manteniendo a la compañía dentro de la base industrial y tecnológica vinculada a la Defensa nacional, con un modelo estratégico diferencial y un equipo directivo sólido y fiable en un momento especialmente sensible para el futuro tanto a nivel nacional como especialmente europeo[...]".

A esta carta es a la que da respuesta, concretamente, la del exministro Serra, en la que además de hablar de esa "españolización" deseada de un área de su empresa, explica al Gobierno que quiere mantener "el magnífico trato" que le dan los mandos militares. Ambos escritos, el del ministerio y el de respuesta de Serra, se encuentran en el lote de documentación que fue entregada en los juzgados por la propia Everis para, supuestamente, justificar los motivos por los que había despedido a una parte de sus ejecutivos, alegando "deslealtad" y varias "irregularidades" de gestión. Los despedidos, sin embargo, apuntaron en los tribunales que se les echó por pedir quedarse con la empresa donde estaban, Everis AEDE, para garantizar su "españolización". Pero, según su versión, el problema fue que buscaron para financiar la operación a Amper, empresa competencia directa de Everis y, además, que contaba en sus filas con otro exministro: Pedro Morenés.

García Sieiro

La disputa judicial de Everis ha permitido conocer asimismo la identidad de otro militar y también ex director general de Armamento y Material relacionado con la compañía. En este caso es el teniente general José Manuel García Sieiro, que ejerció el cargo del 2008 al 2012 y que aparece en las resoluciones de los juzgados de lo social a las que ha tenido acceso EPE. Él fue quien da a conocer a Eduardo Serra el movimiento de venta que estaban preparando los ejecutivos despedidos cuando le rebotó un correo que le había enviado previamente el director gerente de la filial armamentística, Everis AEDE, explicándole sus intenciones.

Tanto Everis Spain, que ahora se denomina NTT Data Spain, como los directivos expulsados no han querido contestar a las reiteradas preguntas de esta redacción, tanto por escrito como de forma oral, al mismo tiempo que tampoco han accedido a contar su versión de los hechos. EPE también ha tratado de contactar sin éxito con los militares aludidos en este artículo y los dos exministros, además del ministerio.