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Informe interno de la Guardia Civil de Melilla: "No se observa ningún cuerpo inmóvil en la zona de tránsito"

Un dosier de la comandancia melillense explica a la dirección general los principales puntos de la polémica por la tragedia del 24 de junio en la valla fronteriza

Una imagen de las que han podido ver los diputados en el Congreso, tomadas por medios aéreos de la Guardia Civil, en el asalto de los migrantes al puesto fronterizo del Barrio Chino, entre Nador y Melilla, el 24 de junio.

La gravedad de la tragedia de la valla fronteriza de Melilla, la investigación iniciada por la Fiscalía y el Defensor del Pueblo y las dudas que sobre la actuación policial estaban refiriendo públicamente diversas oenegés ante los medios de comunicación llevó a la cúpula de la Guardia Civil a pedir un informe específico a la Comandancia de Melilla sobre los puntos en cuestión.

El Grupo de Información del instituto armado en la ciudad autónoma le remitió un dosier de 17 páginas a la dirección general el pasado 3 de noviembre. El contenido de ese informe, al que ha tenido acceso El Periódico de Catalunya, del grupo Prensa Ibérica, repasa pormenorizadamente los cuatro principales y más polémicos puntos que maneja la oposición a derecha e izquierda del Gobierno y que rebate continuamente el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Este miércoles vuelve Marlaska al congreso, después de que el viernes 25 los diputados de la Comisión de Interior del Congreso accedieran en sesión informativa especial a los vídeos de la Guardia Civil y dieran por terminado su análisis dejando más de la mitad del contenido sin visionar.

1. Cuerpos en un embudo

En el tramo final del informe, la Guardia Civil de Melilla aborda el capítulo luctuoso de los hechos del 24 de junio, negando que hubiera cadáveres en el área bajo control español, zona que, subraya el texto, estaba vacía de guardias civiles.

La avalancha de migrantes, dice el dosier, se produjo “por el intento de entrada al territorio nacional de una masa ingente de personas por un lugar estrecho, que se encontraba cerrado y cercado por vallas”.

El helicóptero de la Guardia Civil toma imágenes, pero, según el informe, “durante el periodo en el que se graba el vídeo, en el lugar había únicamente funcionarios de las fuerzas y cuerpos de seguridad marroquíes, no habiendo en él ningún guardia civil, ya que, con anterioridad, la fuerza española que se encontraba en ese punto tuvo que replegarse fuera del recinto de control fronterizo de Barrio Chino a causa de las bajas sufridas (heridos de distinta categoría) por el fuerte hostigamiento recibido por parte de los inmigrantes”.

El informe de los agentes de Información relata: “Al ocurrir una avalancha con motivo del forzamiento de las puertas, las personas atrapadas quedan justo en la línea limítrofe que da paso a la zona de tránsito entre Marruecos y España, iniciándose la acción tras las puertas, aún en territorio marroquí, y quedándose atascados a causa de la gran presión humana justo en las puertas fronterizas”.

El informe comenta las imágenes aseverando: “No es posible determinar el estado de salud de inmigrantes únicamente viendo las imágenes de vídeo”, para añadir: “En relación con la ubicación de los cuerpos, y de nuevo tal y como se observan en las imágenes filmadas por la Guardia Civil, es posible afirmar que NO -el texto enfatiza la palabra en mayúsculas y negrita- se observa ningún cuerpo inmóvil en la zona de tránsito del paso fronterizo durante el momento de la avalancha, quedando una gran parte de los subsaharianos atascados en el efecto embudo que se produce cuando las puertas son violentadas”.

En el mismo capítulo, el estudio especula -”es posible”, dice- con que los gendarmes “en sus labores de desalojo” pudieron “en algún caso, desplazar a los inmigrantes entre distintas zonas”.

La descripción de los hechos destaca que “cuando las fuerzas españolas acceden a este recinto, las fuerzas marroquíes ya habían finalizado las labores de desalojo de los inmigrantes subsaharianos que habían quedado atrapados en la avalancha”.

2. Gendarmes en territorio español

El referido último capítulo habla de agentes marroquíes en la zona de tránsito desatascando “el embudo” que se produjo en las puertas del recinto fronterizo, pero no es la única referencia a este extremo, que también centra la polémica política suscitada en España.

Otro capítulo anterior habla del porqué. “La presencia de fuerzas y cuerpos de seguridad marroquíes en territorio español -dice el informe- se debe únicamente a los procedimientos habituales de cooperación policial en frontera por parte de ambos países”.

Una imagen de las que han podido ver los diputados en el Congreso, tomadas por medios aéreos de la Guardia Civil, en el asalto de los migrantes al puesto fronterizo del Barrio Chino, entre Nador y Melilla, el 24 de junio.

Las conclusiones del Grupo de Información de la Comandancia de Melilla consideran “ocasional y aislado” el acceso de gendarmes a “territorio nacional” y lo circunscribe en la labor de “participar en las labores de traslado de los subsaharianos” que previamente han sido seleccionados por el dispositivo de la Guardia Civil para su rechazo en frontera.

El informe subraya en negrita que los gendarmes marroquíes entran “siempre en auxilio de los agentes de la Guardia Civil y ocurriendo, en todo caso, en colaboración con los mismos”.

3. Así rechazaban en frontera

Para saltar el tejado del puesto fronterizo, los migrantes tuvieron que superar primero una valla de concertina instalada por Marruecos, informan fuentes de la seguridad del Estado. Era el único tramo que no contaba aún con la valla española de peine invertido, menos lacerante. Una vez superada, se arrojaban al suelo, entrando en territorio español.

Un centenar guardias, policías nacionales y municipales de Melilla retuvieron a 500 migrantes entre un quitamiedos de la circunvalación de Melilla, la carretera ML-105 y la propia valla. En las imágenes del 24 de junio que han podido ver los diputados, se observa cómo un negociador de la Guardia Civil se acerca varias veces a calmar a los que han bajado. El dispositivo policial español crea un arco en torno a los recién llegados, tratando de que no avancen más hacia la ciudad. Algunos escapan corriendo; otros se desmayan, exhaustos. Y otros, finalizado el asalto, levantan las manos en señal de rendición.

Empieza el proceso del rechazo en frontera. La práctica policial en Ceuta y Melilla lo aplica a los migrantes que han asaltado instalaciones fronterizas y que aún se encuentren junto a la valla o como mucho a 20 metros.

Una de las imágenes de la mañana del 24 de junio en Melilla que han podido ver los diputado. El dron de la Guardia Civil graba a los los guardias antidisturbios acordonando a los migrantes entre un quitamiedos y el puesto fronterizo que acaban de superar.

De los más de 500 africanos que lograron saltar, 470 fueron devueltos esa trágica mañana. Son datos que la Guardia Civil de Melilla ha dado a la Fiscalía, al Defensor del Pueblo y a los diputados. El número no figura en el informe, que se centra en explicar la base legal de los rechazos realizados, tercer principal punto de la polémica que esta semana continúa viva en la agenda política.

En el estudio de los hechos, la Guardia Civil de Melilla le dice a la directora general, María Gámez, que la Ley de Seguridad Ciudadana establece en su disposición adicional X que “podrán ser rechazados a fin de impedir su entrada ilegal en España” aquellos extranjeros que en Ceuta o Melilla “intentan superar los elementos de contención fronterizos para cruzar irregularmente”.

Los guardias de Melilla aseguran a su dirección general que actuaron conforme a la Ley y los tratados internacionales cumpliendo, entre otros mandatos, el de evaluar una vulnerabilidad grave de las personas antes de rechazarlas. “Se confirmó la inexistencia de personas especialmente vulnerables”, dice el informe y añade: “Entre los rechazaddos NO (en mayúscula) se detectó a personas que aparente o manifiestamente fuesen menores de edad. No se detectó ninguna mujer embarazada. Es más, no se detectó ninguna mujer. No fue detectada persona afectada por serios motivos de incapacidad. No se detectaron personas de edad avanzada”.

El dosier interno enumera todos los lugares que la ley española señala como aptos para presentar solicitud de asilo (oficinas de Policía, centros de extranjeros, consulados…) y explica que, si aquella mañana no se dio oportunidad a los migrantes rechazados de pedir asilo fue porque “el intento de superación de la infraestructura fronteriza NO es un lugar habilitado para presentar la solicitud de protección internacional”.

Más adelante señala un proceder en los asaltos a la valla: fijar con los gendarmes un punto de entrega de migrantes: “El protocolo de rechazo en frontera se realiza de forma individual y en el mismo intervienen agentes de la Guardia Civil que extraen del grupo que logró acceder a territorio nacional a uno o varios de ellos, para acompañarlos al punto prefijado de entrega a las autoridades policiales marroquíes, las cuales conducen al migrante a su territorio”.

4. Puertas cerradas, recinto vacío

Desde que se declaró el confinamiento por la Covid, el puesto fronterizo del Barrio Chino entre Melilla y Nador permanece cerrado. Antes era un paso secundario para porteadoras de productos de los supermercados melillenses.

En la madrugada, cuando iba a tener lugar lo que el informe de la Guardia Civil de Melilla califica de “el ataque de mayor gravedad de los últimos tres lustros”, la multitud de migrantes se encuentran con un puesto cerrado y vacío.

Según la recopilación de hechos del Grupo de Información de Melilla, también estaba vacío el recinto “varios minutos antes de que las puertas fueran violentadas”, pues “la fuerza española había tenido que replegarse fuera del recinto del control fronterizo a cusa de las bajas sufridas”.

En los primeros momentos había guardias en el recinto, pero uno se desvaneció por una pedrada en la cabeza, y otro cayó al suelo con “una lesión de gravedad en el pómulo”. Los agentes recogen a los heridos y se apartan del vallado. “La fuerza actuante nunca tuvo acceso a las puertas de seguridad violentadas durante la avalancha humana -dice el informe-, ya que se encontraba en el exterior del puesto fronterizo cuando esto ocurre, pasando a formar parte momentos después del cerco de contención de los inmigrantes que consiguieron atravesar”.

El relato elevado a la dirección de la Guardia Civil insiste en una conclusión que también fue enviada a la Fiscalía: los migrantes esa vez fueron hacia el puesto fronterizo como objetivo previo, no pensando en escalar la valla. “Solamente un bajo porcentaje de los subsaharianos portaba un gancho de los que en otras ocasiones han utilizado para sortear el vallado”, dice el informe. Los africanos tampoco llevaban “las habituales zapatillas con clavos artesanales para poder trepar”. 

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