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Crisis interna

La dimisión de Francesc de Dalmases envenena la división en Junts

Sectores del partido cuestionan que siga de diputado en el Parlament e invocan la actuación de oficio de la comisión de garantías

Laura Borràs, con Francesc de Dalmases y Aurora Madaula, a las puertas del Parlament. Ferran Nadeu

La dimisión de Francesc de Dalmases de la dirección de Junts no ha hecho más que envenenar la división dentro del partido. Lejos de cerrarse la polémica por la intimidación de la mano derecha de Laura Borràs a una periodista que trabajaba en el extinto programa FAQS de TV-3, el caso ha abierto una caja de pandora porque otras personas de la formación han revelado internamente haberse visto afectadas por presiones e increpaciones del dirigente.

Aunque este miércoles Junts se ha esmerado en dar el asunto por zanjado, hay un sector del partido que cuestiona que pueda seguir de diputado en el Parlament e invocan que la comisión de garantías del partido actúe de oficio para forzar su salida completa. En paralelo, los grupos parlamentarios aumentan la presión para que se estudie sancionarlo por incumplir el código de conducta de la institución.

Dalmases no es diputado raso en estos momentos, sino que, aunque ha dejado de ser miembro de la comisión de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, fuentes del partido confirman que por ahora seguirá presidiendo la comisión de Exteriors en la Cámara catalana, que no ha sido convocada aún a pesar de que tocaría por calendario. El grupo parlamentario se ha reunido este miércoles con el objetivo de "cerrar el asunto" y con vocación de que no se ahonde más en el malestar que el dirigente ha provocado en las compañeras que se han visto afectadas por sus actitudes.

La salida del Govern

Pero la herida sigue supurando y está estrechamente vinculada a la traumática decisión que supuso para buena parte de Junts la decisión de salir del Govern, promovida especialmente por Borràs y su órbita. Uno de esos afines, Jaume Alonso-Cuevillas, lo ha puesto en evidencia cuando en declaraciones en la SER ha lamentado que Borràs sea "pieza de caza mayor" y haya dejado caer que los que han forzado la dimisión de Dalmases son los 'exconsellers' que se vieron obligados a salir del Govern, a los que ha emplazado a "digerir" el nuevo rol del partido en la oposición. Pero fuentes de Junts, que no son exmiembros del Executiu, consideran que la conducta del dirigente es ya insostenible "dentro y fuera" del partido y que si pese a alargarse en el tiempo no se ha hecho público hasta ahora es "por miedo" de las afectadas.

Estas hablaron por primera vez en una espacio formal -lo habían hecho desde el mes de julio pero en ámbitos de confianza personal y a raíz de la polémica en TV-3- en la reunión que la dirección convocó de urgencia este martes para abordar el informe interno que acreditaba la conducta de Dalmases contra la periodista. Lo que había acabado de encender la mecha fue que la abogada Magda Oranich, encargada de la investigación, revelara que había sido presionada por la propia presidenta de Junts para interferir en las conclusiones. Se sumó la carta del propio Dalmases tachando de "tendencioso" el documento.

El encuentro en la sede de Junts fue "especialmente tenso" y plagado de reproches al sector afín a Borràs, que intentó que la reunión se suspendiera porque Dalmases tenía una indisposición médica. Pero la dirigente ni pudo parar la reunión ni impedir la dimisión de la persona de su máxima confianza. El resultado en estos momentos es que, mientas que la presidenta de la formación continúa considerando injusta la salida del dirigente de la cúpula e impugna la investigación interna, hay quien considera que hay que ir más allá y que deje de ser diputado.

La sanción del Parlament

Además de los dirigentes que intentan recabar el 20% de firmas del Consell Nacional para abordar esta petición el mes que viene, desde la dirección hay quien defiende que la comisión de garantías debe intervenir. Los de la tercera vía piden a los unos y a los otros que pare la guerra interna que empaña el estreno de Junts en la nueva etapa en la oposición y que entienden que en esta segunda semana eclipsa la debilidad de ERC en el Parlament. Más aún cuando se espera que en las próximas horas se ponga fecha finalmente la comisión que debe estudiar la amonestación a Dalmases.

Su presidente, el propio Cuevillas, la ha mantenido bloqueada durante tres meses y este miércoles ERC, la CUP y los 'comuns' han reclamado formalmente que se agende ya. El dirigente esgrime que hay "dudas" que hay que consultar con los letrados porque la intimidación de Dalmases a la periodista se produjo fuera de la Cámara catalana. Ya ha avanzado que él considera que su conducta no es "punible" y que, en todo caso, se saldará, como mucho, con una amonestación pública o con una multa de entre 600 y 12.000 euros.

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