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Crisis en el Govern

PSC y 'comuns' rechazan elecciones en Cataluña para no poner en riesgo la estabilidad de Pedro Sánchez

Los dos partidos clave en caso de que el Consell Executiu se rompa temen que un final precipitado de la legislatura catalana provoque que ERC no apoye los Presupuestos Generales del Estado

El líder del PSC, Salvador Illa, en el debate de política general. Ferran Nadeu

PSC y 'comuns' están ojo avizor ante el alto riesgo de ruptura del Govern. Los dos han sido claros a la hora de señalar que el calibre de la actual crisis entre ERC y Junts pone en evidencia que la coalición independentista está "agotada" y es un "estorbo" para la gobernabilidad. Sin embargo, a pesar de hacer un diagnóstico lapidario, ni Salvador Illa ni Jéssica Albiach han pronunciado la palabra que suele imponerse cuando alguien concluye que quien manda no funciona: elecciones.

El por qué tiene respuesta, sobre todo, en la aritmética que sostiene el Gobierno de PSOE y Podemos. Y es que el fin abrupto de la legislatura catalana podría repercutir en los presupuestos generales del Estado -en cuya aprobación es clave el papel de ERC- y, por ende, en la estabilidad de Pedro Sánchez.

Por ahora, el president Pere Aragonès ha manifestado que su intención, incluso si Junts sale del Govern, es continuar la legislatura. Socialistas y 'comuns' en ningún momento han cuestionado esa apuesta y no han ido más allá de reclamar que explique con qué apoyos continuará.

Unos y otros esgrimen públicamente que es momento de garantizar estabilidad y de ser responsables garantizando en todas las instituciones presupuestos capaces de capear la crisis galopante que afecta a la ciudadanía. Justo en los próximos días, la Moncloa apretará el acelerador de las cuentas con la aspiración de contar de nuevo con el apoyo de los republicanos. Sin ellos, la continuidad del Gobierno podría quedar en entredicho en un momento en que el PP sueña con su caída, un motivo de peso para que ni Illa ni Albiach quieran en estos momentos una campaña en Cataluña. Es por eso que a pesar de ser críticos con Aragonès emiten señales de que ellos pueden ser su red si se emancipa de los posconvergentes.

Mano tendida

El PSC ha dejado claro que su mano continuará tendida para aprobar los presupuestos de la Generalitat aunque se rompa la coalición independentista y critique día sí y otro también que el Govern está "en tiempo de descuento", un gesto que implica dar por hecho que la legislatura puede seguir si se tejen nuevas alianzas.

Illa, que ganó las elecciones y a quien las encuestas sonríen, podría tener argumentos para reclamar ir a las urnas. Pero ni le conviene al PSOE ni a la estrategia de los socialistas catalanes, que no solo pasa por volver a quedar primeros, si no por hacerlo con suficiente mayoría como para que quede cortocircuitada la mayoría independentista y pueda alcanzar la presidencia.

Y los 'comuns', que ya anunciaron la semana pasada que congelaban las negociaciones de las cuentas hasta saber si cae o no el 'conseller' Jaume Giró, han urgido al 'president' a no esperar a la consulta de Junts para decidir si echa a sus hasta ahora socios. Se saben preferentes para ERC ante el descuelgue de la CUP, motivo por el que aprovecharán para encarecer un apoyo que vincularán no solo a la colaboración de los republicanos en las cuentas estatales, sino también en las del Ayuntamiento de Barcelona. La conclusión es que si hay urnas Cataluña no hay estabilidad para nadie.

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