Suscríbete

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Contrata gigantesca

Defensa busca 406 millones de litros de combustible con los precios disparados

Es la mayor compra centralizada de gasolinas que se re realiza en España, con un valor estimado del contrato de 767,5 millones de euros

Margarita Robles visita a las tropas desplegadas en Letonia, en marzo de 2022.

Para los archivos virtuales de la contratación del Estado es solo el expediente 2021/JCMDEF/00000096E, pero para la realidad de los presupuestos y los surtidores es la mayor compra centralizada de gasolinas que se lleva a cabo en España; y en la coyuntura de mayor carestía e incertidumbre sobre precios y suministros de los últimos 50 años. Defensa evalúa ofertas para abastecerse de 406,9 millones de litros de combustibles líquidos hasta concluido 2024. Son 203,4 millones de litros por año, los que precisan todos los vehículos de los ejércitos.

El plan de adquisición, un acuerdo marco bianual de suministro, incluye desde el queroseno de los cazas Eurofighter y F18 que patrullan el Báltico hasta el fuel DPM de los buques de la Armada que vigilan las puertas del mar Negro o el océano Índico, y desde la gasolina de vehículos ligeros hasta el gasoil de los carros de combate o el gasóleo C de la calefacción de los cuarteles.

Margen superado

No hay entidad pública en este país que demande por sí sola tanto combustible fósil. La licitación tiene un valor estimado de contrato de 767.570.795 euros y 32 céntimos. Es el cálculo de todos los gastos máximos que se pueden derivar de la contrata si hay imprevistos, modificaciones o prórrogas. El cálculo lleva mucho colchón sobre un presupuesto base de licitación de 276,8 millones, el gasto máximo autorizado. Sin embargo, esa previsión, admiten fuentes del sector petrolero español, “está ya superada” por la realidad de la crisis energética desatada por Rusia. Cuando este encargo se diseñó en Defensa no había guerra en Europa

En noviembre de 2021, cuando se redactó el pliego de prescripciones técnicas de este enorme contrato, el gasoil estaba a 0,76 euros por litro (sin impuestos); ahora, durante el proceso de evaluación, está a 1,21. La gasolina 95 ha pasado de 0,77 a 1,14 en el mismo periodo.

El pliego del contrato prevé, entre otras compras, la de 39,7 millones de litros de gasolinas y gasóleos, 118 millones de litros de queroseno para turbinas de cazas y otros reactores y 31 millones de litros de fuel para barcos. Parte de esta adquisición acabará bajo los montes de A Graña (A Coruña), donde la Armada tiene uno de sus depósitos, de 100.000 metros cúbicos.

A una media de los precios del litro de combustible líquido en el mercado de 1,15 euros sin impuestos, el coste actual del acuerdo marco sería de 463 millones por año, y más de 900 en toda su vigencia, 130 millones más del valor estimado.

Nunca antes el Estado había diseñado un acuerdo para compras masivas de carburante con una guerra en Europa de la magnitud que tiene la invasión de Ucrania

decoration

Las firmas concursantes no descartan, según evolucionen los precios y la guerra que los condiciona, que Defensa deba habilitar nuevos gastos extra.

Nunca antes el Estado había diseñado un acuerdo para compras masivas de carburante con una guerra en Europa de la magnitud que tiene la invasión de Ucrania. El panorama ha cambiado mucho. En julio y diciembre de 2017, el Ejército del Aire recibió en 138 millones de litros de queroseno por los que pagó 46,6 millones de euros. Salió el litro a 33 céntimos, tres veces menos de lo que cuesta hoy.

Club reducido

El pasado 12 de julio se cerró el plazo para admitir ofertas. Fuentes de una de las firmas que compiten por el concurso le restan la importancia que indican sus magnitudes: “Es mucho combustible, cierto, pero los márgenes son escasos, porque los precios son muy ajustados”.

Pero Defensa no es un consumidor cualquiera. Solo los 42 millones de litros de gasolina y gasoil previstos en sus primeros cuatro lotes dan para llenarle el depósito a 700.000 coches, 100.000 más que todos los censados en el término de Barcelona.

Además, los vehículos de Defensa beben mucho. Los carros de combate Leopard 2E que España envió a Letonia en la misión OTAN Presencia Avanzada Reforzada consumen en cambo abierto cinco litros de gasoil… por kilómetro. Por eso en el depósito de esos tanques caben 1.200 litros. Repostar el despliegue español de leopardos en Letonia– relevado el pasado 18 de julio por la misión ‘eFPXI’- suponía 8.400 litros de gasoil.

Y navegando a velocidad de crucero, la fragata Blas de Lezo, enviada por España a la flota OTAN de disuasión en las cercanías del escenario de guerra ucraniano, necesita algo menos de 15.000 litros de fuel por día.

Un reducido club de aspirantes puede jugar en esta liga de la gran contratación. De hecho, solo dos firmas energéticas con domicilio social español –de esas sobre las que planea el nuevo impuesto que prepara el Gobierno- están presentes habitualmente en el concurso: Repsol y Cepsa

El 20 de abril de 2018 se adjudicó la contrata antecesora de la que ahora evalúa Defensa, con un valor estimado de 50 millones menos que el actual. De los 13 lotes en que se dividió (según tipos de combustible y si el suministro era en islas, ciudades africanas o bases de la península), Repsol se llevó ocho, CEPSA ganó cuatro y Macquarie –el mayor fondo de capital riesgo de Australia- recibió el encargo para uno de los más delicados: 150 millones de euros en combustible JP-5 de turbinas de aviones a través del oleoducto militar Rotaza (Rota-Zaragoza), que atraviesa el país en diagonal, de base aérea en base aérea y con 15 metros de perímetro de seguridad en torno a la conducción.

Según las condiciones del contrato marco, “el adjudicatario no puede modificar los precios de forma unilateral”. Esos precios se calcularán semanalmente según los valores que publique el Weekly Oil Bulletin de la Comisión Europea. Y “nunca ha habido discrepancias de importancia en las renovaciones de precios”, señalan las fuentes consultadas.

Compartir el artículo

stats