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Guerra en Ucrania

El gasto extra de Defensa, para pagar armas donadas a Kiev y más militares en el Báltico

Fuentes militares no descartan nuevas derramas presupuestarias para cubrir las donaciones al país invadido

Camiones del EJército español donados a Ucrania, desembarcados del buque Ysabel el 28 de abril de 2022.

Ni es un aumento del gasto en el sentido del acordado en la cumbre de la OTAN, ni cubre todas las necesidades que lo han originado, pero ha causado la misma onda polémica expansiva en el interior del Gobierno, pese a que esta decisión estaba prevista y se estaba tramitando, aseguran fuentes militares, semanas antes de la reunión de los líderes de la Alianza Atlántica, y no a consecuencia de ese cónclave. El Gobierno ha habilitado un crédito extraordinario de 999.790.000 euros para sufragar bienes y equipos militares, desde armas hasta fármacos, con los que reponer el stock de seguridad de las Fuerzas Armadas, mermado por las donaciones a Ucrania.

El Ejecutivo enmarca el gasto entre los que hacen los demás países de la Unión Europea y aliados de la OTAN comprometidos en la ayuda a Ucrania. En rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de este martes, la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, lo ha presentado como muestra del "compromiso del Gobierno de respuesta clara y determinada a la invasión de Ucrania" y como parte del esfuerzo "del resto de los países de la Unión".

Este presupuesto extraordinario -que no se consolida en el presupuesto anual de Defensa- tapa solo en parte los huecos originados en arsenales y almacenes de los ejércitos a causa de la guerra de Ucrania. O sea, no se puede descartar que el Ejecutivo tenga que tramitar más derramas próximamente, según las mismas fuentes militares.

Reponer el arsenal

Según especificó este lunes la vicepresidente y titular de Trabajo, Yolanda Díaz, la partida destina su mayor parte, 660 millones de euros, a reponer armamento y equipos de protección para los militares. Ahí está el grueso de reposiciones por donaciones de material ligero que formaron parte de los primeros envíos de ayuda militar española para Ucrania, que iban en la panza de los aviones de carga A400M del Ejército del Aire.

Se trata de recuperar parte de los millones de cartuchos de armas ligeras, así como rifles de asalto y ametralladoras, que se enviaron como ayuda. Solo en el primero cargamento iban 700.000 cartuchos, según confirmó Defensa el pasado 2 de marzo. Lo integraban también 1.370 lanzagranadas contracarro de la firma española Instalaza, con la que ha habido contactos de Defensa para nuevos pedidos de ejemplares modernizados de su lanzagranadas C90

En esa parte del gasto está también una carga no descrita de forma pública en su volumen, de cascos de kevlar, chalecos antifragmentos, chalecos antibala, guantes, rodilleras, uniformidad básica, material de camuflaje, material de visión nocturna, material quirúrgico, equipos de endoscopia y rayos x, instalaciones de hospitalización de campaña, analgésicos y fármacos antihemostáticos, para combatir hemorragias, entre otros bienes que han salido de los anaqueles, principalmente, del Ejército de Tierra.

Más soldados en el Báltico

La ministra portavoz también ha querido presentar este gasto extraordinario como algo ya adelantado por el Ejecutivo, y se ha remitido a la primera comparecencia del presidente, Pedro Sánchez, tras el comienzo de la agresión rusa contra Ucrania. "Esta guerra sigue estando ahí", ha dicho, y Sánchez ya advirtió de que "tendría consecuencias económicas para todos".

Los ejércitos de paises de la UE, y también los de Estados Unidos y Canadá, han tenido que reponer equipos y armamento para mantener un elemento básico de cualquier fuerza armada: el llamado "stock de seguridad". En este sentido han sido orientadas recientes partidas extraordinarias de la Defensa británica, por ejemplo, para reponer misiles de defensa antiaéra y antitanque enviados al teatro de operaciones ucraniano.

Hay además en el crédito presupuestario para Defensa 337 millones de euros destinados a lo que de forma genérica se llama "gasto ordinario". Ese capítulo no solo se ve mordido por las necesidades logísticas sobrevenidas -por ejemplo, el envío del buque Ysabel en abril, y 200 camiones militares y una gran cantidad de municiones de artillería en su bodega- de la guerra en Ucrania. Está también condicionado por el aumento en 250 militares de la dotación española del Grupo de Batalla Letonia de la misión OTAN Presencia Avanzada Reforzada, que tampoco se puede separar de la situación creada por Rusia.

Esa misión cambiará creciendo notablemente, cuando, según lo acordado en la cumbre de la Alianza en Madrid, sus actuales grupos de batalla pasen a ser tener las características de brigadas, con dotaciones multinacionales de 5.000 soldados.

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