El exdiputado del PP Jaime Ignacio del Burgo declaró este martes ante el tribunal que juzga la caja b que él pidió al presidente del PP en 1991, José María Aznar, una compensación para Calixto Ayensa, que no quería entrar en el gobierno navarro por la deuda de 14 millones de pesetas que había tenido que afrontar por un crédito suscrito para las elecciones del 82 para la UCD. Según el testigo, a continuación, el entonces tesorero del partido, Álvaro Lapuerta, le pagó en metálico un total de 24.000 euros en entregas de 3.600 euros.

Del Burgo insistió en que eso no implicaba la existencia de una caja b, porque las donaciones anónimas en efectivo eran legales, e ignoraba si Ayensa lo declaraba a Hacienda o no: "No era una retribución ni un complemento, era una compensación" por aquel crédito, dando a entender que era posible que no lo hiciera. A preguntas de la abogada del Estado Rosa María Seoane admitió que el partido podía, pese a recibirlo en efectivo, entregarlo en un banco y luego ingresarlo en un banco y hacer las transferencias correspondientes.

Un mero cajero

El exdiputado, que sostuvo que el entonces gerente, Luis Bárcenas, era un mero "cajero, que no tenía capacidad de decisión" más que para entregar dinero a cambio de recibís, afirmó que él, como era diputado en el Congreso, "pasaba por Génova" y recogía el dinero, porque "requería cierta confidencialidad política", porque no se quería que se supiera que un consejero en el Gobierno navarro estaba siendo compensado por un préstamo de la UCD".También recogió una cantidad para una víctima del terrorismo a la que un atentado de ETA había destruido la vivienda en Pamplona.

Tanto él como el exdiputado Eugenio Nasarre, que cobró 30.000 euros para una fundación afín al partido, negaron tajantemente conocer que el PP se nutriera de una caja b de fondos opacos y recordaron que hasta 2007 las donaciones anónimas a los partidos políticos. El primero, además, insistió en aclarar que siempre defendió la necesidad de prohibirlas para garantizar la financiación legal y con sus respuestas quería "lavar su honor". "La recepción de esas cantidades no implica la existencia de una caja b, porque las donaciones anónimas eran legadles, por lo que hubiera entregas de dinero en metálico no quiere decir nada de la ilicitud del dinero y del procedimiento", aseveró Del Burgo, que negó la mención que se le hacía en la sentencia de la primera época de la 'Gürtel' en el que se declaró acreditada la caja b del partido.

El expresidente balear Jaume Matas negó categóricamente haber recibido los 8.400 euros que según los 'papeles' de Bárcenas consta como "piso Matas". El exministro sostuvo que tras solicitarle ayuda al entonces secretario general, Javier Arenas, le incluyeron en nómina del partido mientras dejaba el Ministerio de Medio Ambiente y era candidato al Gobierno balear. Sostuvo que esa retribución fue declarada a Hacienda y que nunca habló con Luis Bárcenas es el principal acusado, o Lapuerta de su piso.

El expresidente de Baleares y del PP en las islas, Jaume Matas, llega a la Audiencia Nacional para declarar como testigo en el juicio por la caja B del PP. EFE

Exsecretarios generales

En esa línea se mantuvo el propio Arenas, como ya había hecho el primer exsecretario general en declarar, Ángel Acebes. Arenas fue categórico sobre los 'papeles de Bárcenas': "En lo que aparezco yo no es correcto el apunte y en los demás no puedo ser tan tajante, porque alguno ha dicho que lo eran, pero en lo que a mí me afecta, no". A continuación añadió: "No soy el único Javier de esos papeles ni tampoco el único Javier Arenas dentro de nuestra organización", aseveró.

Contradijo la versión de Bárcenas que explicó los sobresueldos como compensaciones por la pérdida retributiva que suponía asumir un ministerio. "Era una gran honor ser ministro de España y no conozco a nadie que cuando le ofrecen una cartera ministerial pregunte por sus retribuciones", añadió.

Otros dos exsecretarios generales del PP, Francisco Álvarez Cascos y María Dolores de Cospedal, comparecerán a continuación. Arenas y Cospedal comparecerán por videoconferencia al haber accedido el tribunal que juzga estos hechos a la petición que hicieron en este sentido basándose en las medidas acordadas frente a la covid en las instalaciones judiciales. Álvarez Cascos, por contra, no lo ha pedido por el momento, por lo que su comparecencia será previsiblemente presencial, según han informado fuentes de la Audiencia Nacional.

También está previsto que testifiquen el expresidente del Senado Pío García Escudero, el expresidente balear Jaume Matas y el periodista Pedro J. Ramírez, que comparece por su parte por haber aportado al juzgado los documentos originales de la caja b manuscritos por el extesorero que le habría proporcionado uno de los que fue su abogado.

En su carta a la Fiscalía Anticorrupción, remitida poco antes del juicio, Bárcenas sostenía que de los donativos de empresarios que se ingresaban en la caja b se extraían los sobresueldos a miembros del partido y citaba como beneficiarios a Mariano Rajoy, Cospedal, Federico Trillo, Pío García Escudero, Álvarez Cascos, Ángel Acebes, Javier Arenas, Rodrigo Rato y Jaime Ignacio del Burgo. En su declaración en el juicio, el extesorero apuntó a Álvarez Cascos, secretario general entre 1989 y 1999, siendo presidente José María Aznar, que tendrá que testificar al día siguiente.

Álvarez Cascos y Arenas ya declararon como testigos en el juicio de Gürtel y tras desvincularse de la gestión económica del partido, negaron conocer la existencia de la caja b. Cospedal, en cambio, no testificó en ese juicio, pero también la negó cuando declaró en instrucción en la causa que ahora se está juzgando.

El miércoles está prevista la declaración por videoconferencia de los expresidentes del Gobierno José María Aznar y Mariano Rajoy, que ya declaró como testigo en el juicio del caso Gürtel para negar también esa contabilidad paralela. Para Aznar esta será la primera vez que tenga que dar explicaciones por esa caja b, mientras que Rajoy ya negó cuando testificó en Gürtel que conociera la contabilidad opaca reflejada en los papeles de Bárcenas, que calificó de "absolutamente falsos".