06 de noviembre de 2019
06.11.2019
Informe de la Guardia Civil

CDR ayudaron a los imputados por terrorismo a comprar explosivos

En los registros se localizó una hoja con un dibujo en la que se puede leer "esquema bomba"

06.11.2019 | 19:16
CDR ayudaron a los imputados por terrorismo a comprar explosivos

Los miembros del Equip de Resposta Tàctica (ERT), grupo terrorista al que se investiga en la Operación Judas, fabricaban sus explosivos de madrugada y con peligro para el vecindario, según las averiguaciones contenidas en un informe de la Guardia Civil que obra en el sumario. Los agentes localizaron en los registros desde manuales para la fabricación de explosivos, documentos con fórmulas químicas, un manuscrito con la anotación "guerilla mail", y una hoja con anotaciones y un dibujo en el que se puede leer "esquema bomba".

Durante los seguimientos que hacían a los CDR ahora procesados, la Guardia Civil llegó a temer por la seguridad de los vecinos de las casas colindantes a las de los CDR miembros del ERT Alexis Codina y Jordi Ros, en Sant Fost de Campsentelles y en el número 15 de la calle Romeu de Sabadell, donde realizaban ensayos con explosivos.

"Diferentes viviendas particulares estaban siendo empleadas como laboratorios clandestinos improvisados para sus ensayos y/o experimentos -dice el informe policial-, exponiendo a las personas que habitan en ellos así como a sus vecinos a un gravísimo riesgo para la vida".

Durante uno de los seguimientos que le hicieron miembros de la Benemérita, en el patio de la propiedad de Sant Fost "se apreció y documentó cómo se producían destellos y una gran humareda", relatan los agentes. Días antes, los guardias habían mirado en la basura que sacaban de la casa. "Se infiere que estarían fabricando un compuesto denominado termita", dice el informe policial.

Ayuda del CDR para comprar líquidos prohibidos

Jordi Ros se hizo con los precursores de explosivos hallados en el registro de la Guardia Civil del pasado 23 de septiembre burlando los controles y limitaciones para la venta de este tipo de materiales. Los agentes que siguieron las actividades de este procesado en la Operación Judas sospechan en uno de los informes policiales del sumario que para la compra de, entre otras sustancias, 200 kilos de parafina, le ayudaron personas que "pudieran ser miembros o simpatizantes de los CDR".

De hecho y señalando el camino a futuras detenciones en esta operación, el informe concreta su sospecha: "Se trataría de empresarios e industriales, personas que por tal condición tienen acceso, sin levantar sospechas, a la adquisión de este material y en tan significativa cantidad".

Uno de ellos, según la información de las actas policiales, "le llega a prevenir del peligro de su posible uso, conocedor de la posible utilización de dicho material con un fin delictivo". Una de las tiendas en las que se surtió el ERT es la Droguería Boter de Badalona, a la que Jordi Ros adquirió Ácido Nírtrico al 65 por ciento y Nitrato de Potasio casi puro.

De madrugada

En las conclusiones de esa investigación, elevadas al juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, los guardias refieren cómo, el pasado 24 de agosto, los dos elaboradores de los explosivos del grupo, Codina y Jordi Ros, acordaron cambiar de sitio y hora para sus trabajos. "Es mejor quedar después de cenar, que no haya niños a la vista, que hace escándalo", le dijo Codina a Ros.

Durante aquel día, los dos estuvieron preparando sus explosivos desde las 23:09 horas hasta pasadas las tres de la madrugada del día siguiente. La Guardia Civil comprobó, además, cómo Jordi Ros apagaba su móvil yendo de camino, antes de llegar a San Fost.

La misma medida para evitar seguimientos utilizó durante un ensayo dos días después en el piso de Sabadell. A las once y diez de la noche, los guardias que vigilaban al ERT vieron llegar a Ros a casa de Codina, y salir una hora después "portando dos garrafas, rellenas presumiblemente de alguno de los ácidos adquiridos previamente", que se llevó a Sabadell. A esa casa, en sus conversaciones telefónicas Ros la llamaba "el laboratorio".

Luchando por "los que no lo merecen"

Los miembros del ERT despreciaban las protestas callejeras de los CDR por considerarse en un nivel superior de compromiso. Estaban imbuidos de una mística radical con rasgos frecuentes en grupos terroristas, como el de considerarse héroes incomprendidos.

El 31 de agosto, en una conversación telefónica escuchada por la Guardia Civil, Alexis Codina le dice a Jordi Ros: "Somos cuatro luchando por los que no lo merecen. Según que pasos demos, los nuestros de la calle tampoco se lo merecen".

Ros, por su parte, estaba presa de una obsesión por la seguridad del grupo. El pasado 1 de septiembre, llamó a Teresa Abad y Montserrat Casas, relacionadas con miembros del ERT, para contarles que planeaban abrir "las bocas de agua de los putos bomberos" para "crear el caos". La Guardia Civil interpreta que "Jordi Ros habría urdido tal operativa con el fin de averiguar el origen de una posible filtración"

"Un equipo bastante bestia"

En su informe, los investigadores de la Guardia Civil señalan a Ferran Jolis, "perteneciente al CDR de Santa Perpetua de Mogoda y destacado miembro de la Comisión Territorial del Vallés Occidental", como el creador del Equipo de Respuesta Táctica, para la realización de "acciones que, siguiendo la línea estratégica de los CDR, requieren un plus de compromiso y profesionalidad en su ejecución".

A Jolis le señala la Guardia Civil como un miembro clave en la ejecución de sabotajes y protestas por los CDR, pues "había participado anteriormente en la creación de la Comisión Nacional de Seguridad de los CDR, donde organizó los sistemas de códigos convenidos de comunicación de los CDR y los CECOR (centro de coordinación) paa ls acciones de los CDR.

Pero Jolis prefirió evolucionar -según el informe de la Guardia Civil elevado al juez- hacia la cración del ERT al que calificaba como "un equipo bastante bestia". Desde entonces, señalan los investigadores, se apartó de la actividad pública de su CDR, "ya que a partir de ese momento no podía exponerse ya que, si le pillaban con el material, su equipo, las telecomunicaciones, los protocolos, los operativos de seguridad y los repetidores, lo meterían en la cárcel". En una conversación escuchada por la Guardia Civil, Jolis lo resume así: "Si me pillan, me van a meter terrorismo y banda organizada".

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