Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Volcán de La Palma

«El volcán de La Palma afecta a las aguas próximas al delta y a diez metros de profundidad»

«Las anomalías no han sido aquí tan extremas en el mar como las que medimos en el volcán del Hierro», afirma la catedrática en Oceanografía Química de la ULPGC

La investigadora Magdalena Santana Casiano en la sede del Instituto de Oceanografía y Cambio Global ( IOCAG) de la ULPGC, en Taliarte. | | JUAN CASTRO

Magdalena Santana, científica del IOCAG, lleva más de 30 años estudiando la química del hierro y del CO2 en el mar -en Canarias, en el Ártico y en la Antártida- para comprender las consecuencias del cambio climático en los océanos. Un conocimiento que fue fundamental para descubrir los efectos del volcán submarino de El Hierro en la química del agua, y que ahora vuelve a poner a disposición del Pevolca en la erupción del volcán de La Palma.

¿Cuál está siendo la aportación científica del grupo de Química Marina (QUIMA) de la ULPGC al que pertenece, en la crisis eruptiva de La Palma?

Estamos informando al Pevolca de la situación que se observa en la zona costera marina debido al frente del delta de lava que entra en contacto con el agua de mar. Principalmente medimos los cambios producidos en la temperatura, salinidad, oxígeno disuelto y las variables del sistema del CO2 para saber si el proceso está generando acidificación en el medio marino. También estamos tomando muestras para analizar hierro, pero estas medidas se realizan a largo plazo, por lo que todavía no tenemos resultados de esta parte. Las medidas de hierro nos darán información sobre lo aportes, por parte de la lava, de este metal importante para el crecimiento de los organismos marinos.

¿Cuáles son los resultados más relevantes que están obteniendo hasta el momento?

Lo más relevante ha sido que una vez que se formó el primer delta y el frente entró en contacto con el agua de mar, las anomalías que se registraron no fueron tan extremas como las que medimos en el volcán submarino de El Hierro, que en el caso del pH se registró una variación de 3 unidades. Aunque, tengo que insistir en que los dos procesos no son comparables: el de El Hierro fue un volcán submarino y la mayor parte de los gases se disolvían en la columna de agua mientras que en el de La Palma, es una lava muy degasificada en tierra la que llega al mar. En La Palma, unos días después del contacto del frente de lava con el agua de mar, en la zona cercana al frente, a unos 25 metros, se observó una temperatura de 37-38º C y una disminución del pH de unas 0.6 unidades con respecto a los valores de referencia que habíamos medido la semana anterior, antes de que la lava entrara al mar. Aproximadamente la mitad de esta disminución era debida al efecto de la temperatura y el resto era debido a los ácidos producidos por la reacción térmica de la lava con el agua de mar. Este efecto no se observo más allá de los 500 metros de distancia del frente. Esas anomalías casi desaparecieron por completo el 8 de noviembre cuando el aporte de lava al delta se había reducido de forma importante. Sin embargo, cuando se forma el segundo delta el 9 de noviembre, medimos a unos 20 metros del frente el día 12 temperaturas de 50º C y anomalías de pH de 0.9. Eso sí, el efecto observado era bastante superficial en la columna de agua, en los 5-10 metros superficiales, pero esta vez el efecto se extendió más allá de los 1.500 metros de distancia del frente. Al aumentar la temperatura del agua por el contacto con la lava, pierde densidad y emerge a la superficie y por eso se observa esa lengua de agua más cálida, afectada por la reacción con la lava en la superficie, mientras que debajo de esos primeros 10 metros las condiciones, salvo en las proximidades del frente de lava, no se ven afectadas. Las aguas canarias, para hacernos una idea, tiene variaciones estacionales de temperatura de 5-6º C que producen cambios en el pH de 0.05 unidades con mínimos en verano y máximos en invierno.

¿Con qué medios cuentan para llevar a cabo los estudios?

Nos trasladamos con nuestros equipos de investigación, los del grupo QUIMA. Actualmente, no disponemos de recursos específicos para la realización de estas medidas, pero esperamos que puedan llegar ayudas para cubrir, no sólo los gastos de estudios futuros, sino los realizados hasta el momento. Como nuestra contribución tiene por objetivo prioritario informar al Pevolca y al no disponer de embarcación propia, todas nuestras salidas al mar las realizamos con la inestimable colaboración, inicialmente de Salvamento Marítimo con la embarcación Salvamar Alphard y en las últimas cuatro salidas con las embarcaciones de la Guardia Civil. A todos ellos les estamos muy agradecidos porque en cada momento han estado pendientes para que nuestro trabajo se pueda realizar con las mayores garantías de seguridad.

«El océano iniciará su recuperación de forma natural al cesar la llegada de lava, en tierra tardará más»

decoration

¿Puede hacer una estimación de cómo será la recuperación de la biodiversidad marina?

Por la experiencia y lo ocurrido en otras áreas, una vez que pare la erupción aquella parte del ecosistema dañada tenderá a ir recuperándose. No queremos quitarle importancia a lo que está pasando en el mar por la llegada de la lava, pero la realidad de las cosas es que en tierra la recuperación tardará mucho en producirse y es muy costosa mientras que en el mar, una vez que cese la llegada de lava, comienza su recuperación de forma natural. Canarias es volcán y posee una biodiversidad excepcional. Además, todo este tipo de emisiones de origen volcánico siempre aportan al medio nutrientes y metales que contribuirán a la recuperación del sistema.

¿Qué es lo que más le sorprende de esta erupción?

Lo que más sorprende se produce en la parte de tierra, como la lava avanza llevándose todo lo que encuentra por delante. También me sorprende la altura que coge el frente de lava. Y desde el mar, lo que más sorprende es ver esa cantidad de lava bajando por el acantilado por el continuo aporte de esta. También ese choque, estallidos y vapores que se produce cuando entra en contacto con el agua de mar. El haber estado a una distancia prudente con todas las medidas de protección correspondientes y con la seguridad que te dan el personal de Salvamento Marítimo y la Guardia Civil nos ha permitido observar esa interacción y comprender los procesos que en ella se producen.

Después de haber estudiado el volcán submarino de El Hierro, ¿podría decir qué similitudes y qué diferencias hay con la erupción de La Palma?

Desde el punto de vista científico son dos erupciones muy diferentes. En la erupción submarina de El Hierro el volcán emitió todos sus gases y productos del magma en el mar y el efecto fue muy dramático en cuanto al ecosistema. El pH cambió en 3 unidades y el ambiente se volvió muy corrosivo y tóxico. En el volcán de La Palma, el efecto que se produce cuando la lava entra en contacto con el agua mar es diferente. Gran parte de esa lava ha perdido gases a medida que se ha ido desplazando y lo que observamos son las explosiones, vapores y gases que se producen cuando esa lava caliente, que puede estar a mas de 800º C, entra en contacto con el agua. En ambos casos, la llegada de cenizas y partículas se produce, si bien en La Palma las que llegan al mar son las de menor tamaño porque se desplazan en el aire depositándose en ese trayecto las de mayor tamaño.

«Aquí lo que cuenta es la preparación previa de cada investigador y también el trabajo colaborativo»

decoration

¿Cómo valora el poder monitorizar en tiempo real un fenómeno natural de estas características?

Es un gran reto, porque te vas a encontrar con situaciones nuevas y diferentes en cada momento, algunas de las cuales habrás investigado, pero otras no. Aquí lo que cuenta es la preparación previa de cada científico, la capacidad para aplicar todos sus conocimientos y también el trabajo colaborativo.

Una vez que acabe la erupción, ¿cuál va a ser su repercusión a nivel científico?

Cada grupo deberá publicar sus resultados en revistas científicas y presentar las investigaciones en congresos internacionales para comunicar estos conocimientos al resto de la comunidad científica. El proceso de recuperación tanto de las propiedades fisicoquímicas como principalmente la del ecosistema y su transformación serán aspectos que hay que investigar y que se publicarán tanto en foros científicos como sociales para que la población pueda comprender y ver cómo evoluciona un medio natural. A nivel social, la cuestión es más compleja y los políticos tendrán que poner mucho de su parte para intentar minimizar los efectos del volcán.

¿Cómo se complementan los trabajos científicos en esta crisis eruptiva con las obligaciones docentes y de investigación en la Universidad?

Esto está siendo un ir y venir por parte de los científicos que trabajamos en la Universidad, difícil de entender, en la que el medio de transporte más habitual es el barco, lo que conlleva muchas horas de ida y vuelta, con conexiones a veces imposibles por la alta ocupación de los barcos, especialmente en el trayecto Los Cristianos- Santa Cruz de La Palma y viceversa. Por lo general concentramos los estudios en La Palma de viernes a domingo o lunes, para así poder dar las clases entre semana. En alguna ocasión, algunos hemos tenido que dar alguna clase por videoconferencia, pero la mayoría han sido presenciales. Nuestros alumnos de la Facultad de Ciencias del Mar se sienten orgullosos de que sus profesores estén participando en este tipo de estudios y muestran curiosidad por los resultados que vamos obteniendo. Es una forma también de motivar a nuestros estudiantes en la investigación y fomentar el estudio en las aulas. Todos somos conscientes de que este tipo de fenómenos es algo inusual y si queremos estudiarlo debemos adaptarnos a la situación.

«Mucho tiene que cambiar el sistema en España para que los científicos se sientan recompensados»

decoration

La ciencia ha sido vital en la pandemia, y lo es ahora con el volcán. ¿Cree que esto se va a reflejar en un mayor apoyo a la I+D+i por parte de las instituciones?

Es lo que a todos nos gustaría, que se invirtiera en Ciencia Básica y Aplicada para poder dar respuesta a todas estas cuestiones que se están presentando. Estamos en unos niveles tan bajos de PIB dedicado a la ciencia comparado con otros países vecinos que mucho tiene que cambiar el sistema para sentirnos recompensados. Sin embargo, algo que siempre nos ha llamado la atención y también a investigadores extranjeros con los que colaboramos, es la capacidad de producción científica española a pesar de los medios de los que disponemos, comparados con los de ellos.

¿Cuáles son las principales líneas de investigación en las que trabaja el grupo QUIMA de la ULPGC?

En el grupo QUIMA tenemos dos líneas de investigación. Una, dedicada al estudio del CO2 y de la acidificación oceánica. Actualmente tenemos establecida una red de monitorización en Canarias, CarboCAN, con tres boyas con sensores con CO2, pH, O2, temperatura y salinidad. También tenemos equipos de medidas del CO2 instalados en el Buque Benchijigua de Fred Olsen Express, que cubre la línea entre Tenerife, Gomera y La Palma y una segunda línea con un barco de una empresa alemana, que cubre la línea Tenerife-Gran Canaria- Lanzarote-Barcelona. La segunda línea de investigación está dedicada al estudio del ciclo biogeoquímico de el hierro en el medio marino, como elemento esencial de la vida de los océanos. Ambas líneas confluyen, ya que debido al cambio climático en el que estamos inmersos, las nuevas condiciones químicas asociadas al aumento de temperatura, disminución del pH y del contenido de oxígeno disuelto repercutirán de forma directa en la química de los metales y en los ciclos biogeoquímicos de todos los elementos.

Compartir el artículo

stats