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ERUPCIÓN EN LA PALMA

El 'Ángeles Alvariño' asiste al buque cisterna que aporta agua a plataneras de La Palma

El barco oceanográfico localizó el anclaje y la conexión de la tubería, que se perdieron en una maniobra

Tareas del buque Ángeles Alvariño en La Palma

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Tareas del buque Ángeles Alvariño en La Palma Pedro Fumero

El personal del barco oceanográfico Ángeles Alvariño asistió al buque cisterna que está trabajando para abastecer de agua a las plataneras de la zona de Puerto Naos, mediante la localización y recuperación de un anclaje, que se había extraviado durante una maniobra.

Según la información ofrecida este lunes por parte de la Delegación del Gobierno, en la actuación tomaron parte el equipo de científicos, técnicos y tripulación de la citada embarcación, dependiente del Instituto Español de Oceanografía (IEO), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación.

La operación comenzó el pasado jueves, cuando la empresa encargada de la instalación del sistema de abastecimiento de agua solicitó, a través de la Dirección General de Agua, la intervención urgente del IEO para localizar el enclaje y la conexión de la tubería submarina del buque cisterna.

Gracias al vehículo submarino ROV Liropus, los profesionales inspeccionaron la zona en la se perdió el anclaje, según la información suministrada por la empresa, así como el talud, hasta cotas de 240 metros de profundidad. Tras seis horas de rastreo, se concluyó que el anclaje pudo desestabilizarse y caer por un pequeño cañón submarino y llegar a otra zona.

Por ello, el equipo de geología marina del Ángeles Alvariño optó por realizar una batimetría de muy alta resolución con la que tratar de localizar el anclaje o, al menos, acotar las posibles zonas de búsqueda.

Una vez que se procesaron los datos, se definieron tres posibles puntos en los que podría encontrarse el anclaje, en función de las morfologías cartografiadas, la impedancia acústica y las posibles trayectorias que habría seguido la estructura, de acuerdo con la pendiente.

En el primero de los puntos muestreados se localizó la estructura y se procedió a su recuperación. Se trató de una compleja operación para amarrar el anclaje, situado a más de 130 metros de profundidad, con el vehículo submarino y gracias al trabajo en cubierta de la tripulación del barco oceanográfico.

Después de dos días de operación, el equipo científico retomó sus trabajos frente al delta de lava para la caracterización físico-química y biológica de la columna de agua y el cartografiado diario del avance de la lava en profundidad que realiza el Instituto Español de Oceanografía en el marco del proyecto Vulcana (Vulcanología Canaria Submarina).

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