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Erupción en La Palma | Actualidad de la crisis volcánica

El Cabildo de La Palma planifica el nuevo polígono industrial en el municipio de El Paso

La primera propuesta para reemplazar todas las infraestructuras que se perdieron en el Callejón de La Gata se sitúa entre la Recta de Padrón y el barrio de Fátima

La encrucijada de qué dirección seguirá la colada que arrasó parte La Laguna

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La encrucijada de qué dirección seguirá la colada que arrasó parte La Laguna Ramón Pérez

La Palma ha comenzado la rehabilitación de su territorio sin esperar a que termine la emergencia provocada por la erupción del volcán de Tajogaite, pero poniendo como objetivo el 2030 para lograr rediseñar una serie de infraestructuras y servicios públicos que cubran las necesidades de la ciudadanía.

Ese es el planteamiento de salida que expone Gonzalo Pascual, consejero insular de Planificación Territorial, sobre las medidas que se van a empezar a tomar desde la institución insular: «Ya se está poniendo sobre la mesa el desarrollo de los proyectos que deben sustituir a los que han desaparecido o quedaron dañados por las coladas», destaca.

En ese trabajo por contar con nuevos espacios, ya se ha iniciado el procedimiento necesario para poder ubicar un nuevo polígono industrial en la zona comprendida entre la Recta de Padrón y el barrio de Fátima, en El Paso. Como explica el consejero, «desde el Cabildo se está trabajando ya con el resto de administraciones para facilitar la recuperación de las Isla lo antes posible, tanto desde el punto de vista económico como social y, dentro de ese objetivo, es indiscutible el papel del tejido empresarial del Valle de Aridane».

Gonzalo Pascual añade que la legislación actual fija el plazo para la modificación del ordenamiento en tres años, pero aclara que «se han solicitado medidas especiales para agilizar y reducir los plazos de la tramitación, dado lo estratégico que resulta para la economía insular buscar una alternativa tras el daño causado por la erupción”.

En Planificación del Territorio creen que esta decisión es «estratégica» para el desarrollo de la Isla

En ese mismo sentido, «se va a promover que el sistema de gestión sea público para que sea el Cabildo quien tome la iniciativa en las labores de urbanización, tras lo cual podrán sumarse los propietarios». Esta iniciativa se ha visto acelerada y ha sido priorizada tras la afección del polígono industrial del Callejón de La Gata durante el proceso eruptivo, dando solución «cuanto antes» a las empresas que han visto cómo sus negocios desaparecían bajo la lava. «Esta es una iniciativa que en este momento es estratégica para la Isla», concluye.

Pascual defiende que «hay suelo» en la Isla que ocupar, «más allá de los planes de estudio de los distintos espacios». Para ello es necesario que el territorio se ordene «de otra manera», pero insiste en que «hay que tomar decisiones valientes». Se refiere a que ante estas situaciones «no podemos decirle a la ciudadanía que habrá suelos que estén protegidos por una determinada causa». Insiste en que «es el momento de que aquel suelo rústico que está protegido, pueda ser recuperado como recurso estratégico», y además reclama que «hay tener claro que si queremos seguir viviendo en La Palma necesitamos ocupar nuevo suelo».

En lo que se refiere a las infraestructuras que necesita la Isla, añade que «no solo se trata de crear bolsas residenciales, también hay que dotarlas de calidad y evitar em volver a caer en los errores del pasado». Esos fallos los relaciona con crear dispersión urbana, recalcando que es el momento de «repensar» los diseños urbanísticos.

Para no cometer fallos, apunta la necesidad de que previamente se realice un diagnóstico, que está ejecutando la empresa pública Gesplan, para ver realmente la zona afectada, qué infraestructuras y, «lo que es más importante», señala, «la situación real de cada persona y familia, que son los que se tienen que atender en primer momento». Es a partir de ese momento, cuando conociendo la realidad, «podremos tomar decisiones».

En esa línea, recalca que hay que tener en cuenta la reubicación de los barrios arrasados por la lava, «un sinfín de núcleos familiares que se han visto desposeídas de la vivienda», así como las infraestructuras viarias, saneamiento y conducciones de agua, que tienen que «volverse a dibujar».

«Reubicar el presente»

Gonzalo Pascual lamenta que el actual paradigma de la Isla, establecido en el Plan Insular del año 2011, se ha visto «cercenado transversalmente por varias coladas», que han parado el principal motor económico palmero. Ahora toca, señala, «ver cómo podernos reubicar todo, pero hasta que no tengamos el diagnóstico, no sabremos».

El consejero insular de Ordenación reflexiona el momento de finalización de la erupción. «Lo que hace falta es pensar en La Palma del 2030, no en la situación en la que nos encontrábamos el pasado 18 de septiembre», sostiene antes de apostar por estructurar y vertebrar la Isla.

Así, junto a la Consejería regional de Transición Ecológica, se trabaja en el marco territorial que incluirá la recopilación de datos previos y posteriores a la erupción, un análisis de efectos, una identificación temprana de necesidades y las consecuentes estrategias de recuperación sectorizadas. Contemplará también las infraestructuras básicas necesarias, la definición de los perfiles sociales de la población afectada, la estructura de la intervención en los diferentes ámbitos territoriales y la definición de un proceso participativo para que la sociedad palmera pueda realizar sus aportaciones al mismo.

El documento de trabajo incluye también una recopilación de los problemas más comunes en la fase posterior a un proceso eruptivo y las variantes desde el punto de vista medioambiental, como posibles alteraciones en la calidad del aire, el estado del suelo o el impacto que tendrá este proceso en la calidad del agua de la zona.

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