No se han hecho esperar las reacciones de colectivos que desde distintos ámbitos expresan su máximo rechazo a los hechos paralelos producidos en las cumbres de la Isla y que terminaron con más de medio centenar de tajinastes rosados mutilados y una amenaza para la consejera insular de Medio Ambiente, María Rodríguez.

Desde colectivos de fotógrafos y naturalistas, que han puesto de relieve la importancia medioambiental, paisajística y turística del punto sobre el que se ha producido el ataque, hasta representantes de colectivos de cazadores y representantes públicos que lo han hecho refiriéndose al mensaje dejado por los vándalos para la dirigente medioambiental del Cabildo.

Los calificativos más repetidos a la hora de calificar este ataque a los tajinastes son los de «salvaje, feroz y sin sentido», recordando que se trata de una especie endémica protegida sobre la que se lleva años trabajando en su recuperación.

Ha sido el propio director del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, Ángel Palomares, quien se ha encargado de recordar que en el lugar de los hechos se procedió a replantar esta especie en el año 2009, naciendo el primer tajinaste en 2013, y proliferando hasta esta última primavera, en la que ya se cuenta con varios cientos de ejemplares en el mismo lugar.

En relación al mensaje que acompañó a las mutilaciones producidas al tajinaste, en el que se advertía a la consejera María Rodríguez sobre la campaña de control del arruí que se está realizando en las cumbres de la Isla, tanto compañeros en la Corporación insular, grupo de oposición como la Federación Insular y del Consejo Regional de Caza han mostrado su apoyo a la consejera y rechazo a la amenaza de la pintada.

En este último colectivo es en el que se ha fijado el foco, y más concretamente a un reducido grupo de cazadores a los que la propia María Rodríguez ha apuntado como incitadores y posibles ejecutores del atentado medioambiental y de la pintada, que actualmente está bajo investigación de la Guardia Civil.