La Palma registró en el año 2020 un total de 22 emergencias por incendio forestal que precisaron de la intervención del personal de extinción, que afectaron a más de 1.200 hectáreas, algo más de la mitad de ellas arboladas. De estos 22 siniestros, 20 fueron conatos y dos incendios forestales, uno de ellos gran incendio, el de Garafía, al afectar a una superficie igual o superior a 500 hectáreas.

Así se ha puesto de manifiesto en el balance realizado desde el área de Medio Ambiente y Seguridad y Emergencias del Cabildo de La Palma sobre el recién concluido año 2020, cuya campaña contra incendios tuvo dos momentos especialmente críticos, el primero el gran incendio declarado el 21 de agosto en Catela (Garafía), que afectó a 1.183 hectáreas, y el 8 de septiembre, cuando aún no se había extinguido el primero, el de El Pinar en Tijarafe, que alcanzó a 20 hectáreas de superficie. Sendos fuegos coincidieron con el estado de alerta por incendios forestales, debido a las altas temperaturas y muy baja humedad, así como la presencia de calima.

En relación a la causalidad de los incendios forestales en la Isla, la actividad humana ha estado detrás de 16 de los 22 registrados.