La economía del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma ha destacado desde hace lustros, al menos dos décadas, por la acumulación de deuda. Primero debía a proveedores y más tarde, tras la firma del plan de ajuste en 2012, a los bancos. Sus cuentas han estado intervenidas por el Ministerio de Hacienda, que controlaba cada uno de sus movimientos. Ayer, después de tantos años, el Pleno ha aprobado un presupuesto, en este caso para 2020, en el que no hay que pagar préstamos y con libertad para controlar por sí solo su dinero.

El concejal de Hacienda, Víctor Francisco, explicó en sesión plenaria que este dato financiero, junto a la celebración de las Fiestas Lustrales, marcan el documento económico del nuevo ejercicio, que supera los 19,5 millones de euros, de los que más de 17 son para la corporación local y casi 2,5 están dirigidos al Organismo Autónomo de la Bajada de la Virgen, tal y como hace ya una semana había informado el gobierno municipal.

La salida del plan de ajuste permite al Ayuntamiento mayor capacidad a la hora de dar estabilidad a la plantilla municipal, además de más margen de maniobra para desarrollar actuaciones, tal y como expuso Francisco en su exposición del presupuesto. Sin embargo, el responsable de Hacienda dejó claro que una cosa es tener deuda cero y otra gastar lo que no se tiene, por lo que se tratan de unas cuentas "realistas, coherentes, prudentes, elaboradas con equilibrio (...) pero que permitirán marcar las políticas del nuevo gobierno municipal para contar con la Santa Cruz de La Palma que todos los vecinos nos merecemos".

La deuda en 2012, por poner el ejemplo de cuando el Ayuntamiento decidió acogerse al plan de ajuste para pagar con fondos estatales a los proveedores, era de 13.505.595 euros. A partir de ese momento, Hacienda marcó unas pautas para ir reduciendo los impagos. En 2017 todavía estaba cerca de los 7 millones. En 2020 se pone el contador municipal a cero.

El portavoz del Partido Socialista, Elías Castro, advirtió al gobierno municipal de que su grupo estará "vigilante" en el tema económico, ya que "no nos fiamos de que no nos lleven ahora a un gasto desenfrenado". Acusó además al PP y CC de destinar cerca de un millón de euros en 2019 a pagar deudas cuando una parte al menos se podía haber consignado para inversiones sostenibles, aunque a la vez reconoció que el Ayuntamiento no había sido capaz el pasado año de gastar ni tan siquiera la mitad del capítulo VI (inversiones reales).