07 de noviembre de 2019
07.11.2019

Zapata celebra el día de la Reserva pidiendo cambiar los patrones de consumo

El presidente del Cabildo aprovecha el XVII aniversario de esta declaración para invitar a la ciudadanía a apostar por otra manera de consumir, vinculada a los alimentos producidos por la agricultura local

06.11.2019 | 22:09
La Reserva entregó ayer las certificaciones a productos locales y el nombramiento de Embajadores de Buena Voluntad.

Zapata pidió ayer al ciudadano "un pequeño esfuerzo más" para vivir "de una manera más sostenible en el trabajo y en la casa". Fue en el XVII aniversario de la declaración de La Palma como Reserva de la Biosfera, cuando el presidente del Cabildo habló de la necesidad de ir un paso más allá en favor no solo de la naturaleza, sino de la propia sociedad.

Mariano Hernández cree que hay que cambiar "nuestros patrones de consumo", apostando por "medios de transporte más activos" y comprando "alimentos locales" que no solo permiten "reducir la huella de carbono, sino también colaborar con darle vida a nuestro sector primario". Invito "a todo el mundo" a participar de esta idea: "Cada pequeña aportación es una gran ayuda", sentenció.

La celebración del aniversario tuvo actos entremezclados de notable calado. Hubo dos reflexiones en Diálogos del Atlántico, una sobre la vocación litoral y marítima en Canarias, a cargo de José Luis Cárdenes Martín, sociólogo de la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias; y otra que versó sobre el turismo de cruceros y los productos que tiene asociados, por Sergio Suárez Rosa, experto en proyecto I+D+i.

Se entregaron además certificaciones a productos artesanos y los nombramientos de embajadores de Buena Voluntad de la Reserva de la Biosfera. El programa, más atractivo que de costumbre, incluyó la presentación de la obra teatral El crimen de la Reserva, de un dramaturgo que debe acostumbrarse a codearse con los más grandes del país, Antonio Tabares.

Hernández Zapata recordó en su discurso oficial que "la adaptación social y económica de la comunidad insular de La Palma a su territorio, a lo largo de varios siglos, ha ejemplarizado extraordinariamente la simbiosis persona-naturaleza, configurando la Isla en un espacio natural y humano, que mereció en el 2002 el título de Reserva Mundial de la Biosfera por parte de la Unesco para todo su territorio".

Y fue ahí, en ese momento, cuando "a los nuevos desafíos se nos presentan en la actualidad", en un territorio "que necesita buscar soluciones para convertir las desventajas en oportunidades y aprovechar este laboratorio privilegiado para realizar proyectos".

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