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De franciscanos a militares: estos han sido los usos del Cuartel del Cristo de La Laguna que está a punto de derribarse

Desde que cesara su actividad en 2013, el espacio ha sido reclamado para otras tantas actividades, como viviendas, centros sanitarios o educativos

Visita a los cuarteles del Cristo en La Laguna

María Pisaca

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M. Plasencia

M. Plasencia

Santa Cruz de Tenerife

Ha sido testigo de la historia de la ciudad de La Laguna durante casi dos siglos, pero el conocido como Cuartel del Cristo tiene los días contados. El Ayuntamiento lagunero ha anunciado el inicio de la demolición del edificio para la construcción de un centro para atender a mayores, que darán una nueva vida a los muros que nacieron para acoger a un convento.

Ubicado en el corazón de la ciudad, junto al Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna y al Mercado Municipal, el Cuartel de San Francisco renacerá tras casi 15 años de silencio absoluto tras sus muros. Es el último capítulo de una historia que se inicia con el protagonismo de la Iglesia Católica y hace cinco siglos.

Poco después de la conquista de la Isla por parte de los Reyes Católicos, el propio Adelantado Alonso Fernández de Lugo ordenó la construcción de un convento, cuyas obras terminaron casi ocho décadas después (en 1580), y que servirían para albergar a los primeros franciscanos de Tenerife bajo el amparo de San Miguel de las Victorias.

Con el paso de los años se fue ampliando el espacio, que sirvió de sede para la Esclavitud del Cristo así como la capilla de veneración al patrón de la ciudad. Sin embargo, en 1810 el antiguo convento fue pasto de las llamas. El fuego acabó con la práctica totalidad de la edificación y fue el padre Fray Antonio Tejera quien encargó el levantamiento de uno nuevo un año después.

Entrada al conocido como Cuartel del Cristo en La LAguna.

Entrada al conocido como Cuartel del Cristo en La LAguna. / Arturo Jiménez

Desamortización: el paso a un cuartel

Pero no duró demasiado. Apenas 25 años después, el convento fue confiscado por el Estado en lo que se conoce como desamortización. Este proceso, a través del que la Corona recuperaba espacios públicos, dejó en manos de la Iglesia solo el ahora Santuario así como viviendas para los sacerdotes.

El resto de la parcela ya tenía un destino en ciernes, y es que poco después se solicitó su uso para albergar un cuartel de milicias. En 1843 se hizo oficial esta cesión y el espacio pasó de manos de la Administración de Bienes Nacional a las del Ejército.

Así es como surge el cuartel del Cristo, que a desde entonces albergó desde las Milicias Canarias al Batallón de Reserva nº1 del Ejército Territorial. Fue a principios del siglo XX cuando el acuartelamiento se convirtió en alojamiento artillero, siendo ocupado desde 1900 por la Batería de Montaña de la Comandancia.

Así, diferentes unidades artilleras de Tenerife se asentaron en este lugar, siendo en los últimos años la sede del grupo de campaña del RAMIX 93 hasta que en 2013 cerró definitivamente sus puertas.

Demasiadas peticiones

Ya en pleno siglo XXI, la ausencia de actividad en el Cuartel del Cristo despertó todo tipo de intereses por parte de las instituciones públicas de la Isla, que pretendían aprovechar ese espacio para cubrir necesidades de suelo.

Desde viviendas a un moderno centro de salud, que finalmente se construyó muy cerca de la zona, las propuestas para el acuartelamiento fueron numerosas. La que llegó a ganar más enteros fue la posibilidad de albergar una nueva Facultad de Educación.

La situación del centro de estudios en aquel momento llevó a la Universidad de La Laguna (ULL) a pedir ayuda al ayuntamiento del municipio, que se comprometió a pedir al Ministerio de Defensa el Cuartel del Cristo. Nunca se llegó a hacer esa cesión. Ni una nueva facultad para los estudios de Educación.

También se barajó con fuerza la posibilidad de aprovechar la explanada para construir un recinto de carácter multifuncional, lúdico y de ocio, apuesta del actual alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, que además aprovecharía los terrenos para solventar el problema creciente de tráfico en la zona.

A pesar de que tras una reunión con la entonces ministra de Defensa, Margarita Robles, se anunciara que la cesión de este cuartel se destinaria a uso social y lúdico, finalmente el acuerdo jamás se llevó a cabo.

La compra

Fue a finales de 2024 cuando el Cabildo de Tenerife resolvió el vacío del cuartel: mediante un desembolso de unos ocho millones de euros compró a Defensa el espacio.

La parcela pasará a estar vinculada al Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) y está previsto que albergue centros para mayores y dependientes.

Este proyecto está a punto de ver la luz, después de que esta misma semana la Corporación Insular confirmara que en breve se comenzará a derribar el edificio.

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