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Al rescate del patrimonio gráfico de La Laguna: Casa Peter se va, su cartel se queda

La asociación Insula Signa conserva el letrero del emblemático establecimiento. «El cartel de Casa Peter identifica a toda una ciudad y representa décadas de historia», explica Jaime Medina sobre la pieza. El colectivo cuenta con numerosos rótulos con historia pero necesita apoyo para exponerlos.

Miembros de Insula Signa (izquierda) y propietarios de Casa Peter.

Miembros de Insula Signa (izquierda) y propietarios de Casa Peter. / Insula Signa

La Laguna

El cartel de Casa Peter no se irá con el cierre del popular establecimiento. Una asociación dedicada a la preservación de rótulos históricos en Canarias, Insula Signa, es la responsable. Se trata de un colectivo que ve historia local y memoria de generaciones en este tipo de elementos, especialmente cuando concurren circunstancias como las que se daban en torno a un negocio tan arraigado como este, que vivió su última etapa en la calle Núñez de la Peña.

Casa Peter llevaba más de 60 años formando parte de la vida de los laguneros y sus propietarios decidieron echar el cierre. «Su cartel es muy popular; todo el mundo conoce Casa Peter», contextualiza Jaime Medina, diseñador gráfico, rotulista artesanal y presidente de Insula Signa. «Tiene un valor identitario inmediato: la gente lo reconoce y se identifica con él. Además, cuenta con valor histórico, porque fueron pioneros en traer comida rápida a Tenerife, y social, porque es un ejemplo de integración y mestizaje en las Islas», apunta.

Colaboradores

El rescate no fue casualidad. Medina expresa que la labor de la asociación depende en gran medida de su red de simpatizantes y socios: «Nos avisan cuando un rótulo va a ser retirado, y en el caso de Casa Peter fue un amigo común quien nos lo comentó». Y prosigue: «Nos pareció una idea estupenda y actuamos de inmediato». El letrero fue trasladado a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna, donde se guarda, junto a otros, con la intención de que algún día se pueda exponer.

«Desde Insula Signa abordamos con sentimientos encontrados el rescate del rótulo histórico de Casa Peter, uno de los establecimientos más queridos y reconocibles de La Laguna», indica el colectivo en su página web. «Tristeza, porque su cierre se suma al ritmo creciente de desaparición de comercios emblemáticos que han dado forma a nuestra vida cotidiana durante décadas. Alegría, porque su rótulo no se pierde: se conserva, se cuida y pasa a ser testimonio material de la memoria colectiva de la ciudad», plantea.

Historia compartida

La asociación remarca que «cada rótulo rescatado no es solo un objeto gráfico; es una historia compartida, un punto de encuentro, una huella de la ciudad vivida». Insula Signa expone: «Gracias a Pastor y Loly [propietarios de Casa Peter], a Régulo Hernández y a Insula Signa, su rótulo formará parte del patrimonio común. Casa Peter seguirá estando presente, aunque ya no huela a salsa ni suenen las conversaciones tras la barra».

El rescate del rótulo anunciador de Casa Peter es solo una parte de un proyecto mucho más amplio. Insula Signa fue fundada hace cinco años en Gran Canaria y extendió después su labor a todas las islas. Suma cerca de un centenar de socios, entre diseñadores gráficos, arquitectos, tipógrafos, historiadores y rotulistas. «Insula Signa es un lugar de encuentro para quienes nos interesamos por la gráfica comercial y los rótulos del paisaje urbano que habitamos», resume en su portal web.

Cultura gráfica

Los responsables de la asociación entienden que los carteles «aportan una cultura gráfica propia y una personalidad particular, conformando un valioso patrimonio, tanto material como inmaterial, amenazado por las dinámicas globalizadoras (turistificación, proliferación de centros comerciales, franquicias multinacionales y tiendas online) que provocan la progresiva desaparición del pequeño comercio de barrio».

Ahora bien, el valor de estos letreros no es exclusivamente estético. Medina subraya que «muchos tienen un valor histórico, identitario, técnico o artístico. A veces confluyen varios factores en un mismo rótulo, y eso los convierte en piezas muy valiosas. Casa Peter es un ejemplo perfecto: identifica a toda una ciudad y representa décadas de historia».

Líneas de trabajo

La asociación combina varias líneas de trabajo: documentación, rescate, restauración y catalogación. «Intentamos poner en valor este patrimonio gráfico. Lo estamos registrando en un catálogo online que crece día a día, pionero en España. Algunos rótulos los rescatamos físicamente, pero, como no tenemos ánimo de lucro, hemos de hacer un gran esfuerzo para transportarlos, almacenarlos y conservarlos», precisa el presidente del colectivo. Ese catálogo que están desarrollando ya cuenta con 287 fichas de toda Canarias. Entre esos casos hay otros dos laguneros: el cartel de la Perfumería Rosy y los paneles informativos de la antigua estación de guaguas de San Benito.

Lejos de caer en visiones nostálgicas, la asociación quiere ser también un instrumento para el estudio, divulgación y protección del patrimonio gráfico y una oportunidad para involucrar a administraciones y profesionales en el desarrollo de «estrategias conjuntas para detener el deterioro identitario y el desorden visual imperante en la mayoría de nuestros pueblos y ciudades».

El objetivo del museo

Uno de sus grandes objetivos es contar con un museo, lo que permitiría la muestra de los carteles. Hasta entonces han puesto en marcha la campaña Adopta un rótulo. Este programa permite a particulares y comercios acoger un cartel histórico y exhibirlo en su establecimiento como un micromuseo, con una ficha que explique su importancia. «Es una alternativa bonita y funcional para que los rótulos no se queden en un almacén oscuro y para que la gente pueda verlos mientras esperamos que las instituciones nos apoyen en la creación de espacios de exposición», explica Medina.

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