Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Animación en La Laguna

La Navidad más divertida sobre una pista de hielo

Chicos y grandes no dudan en calzarse los patines y saltar a la pista de hielo artificial instalada en la Plaza de la Navidad de La Laguna. La atracción, junto a la música en directo y los food trucks, es el reclamo principal de la oferta navideña en la ciudad

Decenas de personas guardan cola antes de entrar en la pista de hielo. |

Decenas de personas guardan cola antes de entrar en la pista de hielo. | / ARTURO JIMÉNEZ

Miguel Ángel Autero

Miguel Ángel Autero

Santa Cruz de Tenerife

No son Yuzuru Hanyu ni Nathan Chen, tampoco Ekaterina Gordeeva ni Sergei Grinkov. Ninguna de estas leyendas del patinaje sobre hielo que han acumulado numerosos oros olímpicos, campeonatos mundiales y revolucionaron este deporte con su maestría técnica estuvo presente ayer sobre la pista de hielo instalada en la Plaza de la Navidad de La Laguna, en la Plaza del Cristo. Los verdaderos reyes del deporte de invierno fueron Alba Pérez y su hermana Aroa, y Nayra Álvarez, Santiago Hernández, Roberto Gutiérrez y las cerca de 200 personas que se calzaron unos patines para disfrutar de un rato divertido, al menos por unos 10 minutos, en la pista de hielo artificial.

«El tiempo se hace muy corto ahí dentro la verdad y no solo porque es muy divertido, sino porque como hay tanta gente que quiere patinar, el tiempo de espera en la cola es demasiado y el frío este lagunero no ayuda para aguantar mucho tiempo parado de pie», opinaba Roberto Gutiérrez mientras se quitaba los patines y volvía a calzarse sus deportivas. No obstante, este joven [que no quiso decir su edad pero cuya cara refleja que empezó a afeitarse hace tiempo] aseguró que «el ratito es muy divertido y más si acompañas a tu propia hija a la que no puedes convencer para venir otro día, cuando puede que haya menos gente», aseveró entre la risa y la resignación a partes iguales.

Alba Pérez y Aroa fueron de las primeras niñas en disfrutar de la pista en la tarde de ayer. Antes de que abriera la instalación a las cinco de la tarde. Ellas y su madre ya hacían cola; lo tenían muy claro. Querían patinar como lo habían hecho el año anterior.

Una atracción que sabe a poco

«Me lo pasé muy bien, ya el año pasado estuve también, pero se me olvidó un poco cómo era patinar con estas botas. Yo creo que lo hice bien, aunque no me acordaba mucho», afirmó Alba Pérez. «Me hubiera gustado estar más tiempo, me pareció poco» opinó la pequeña aunque su madre le dijo en ese momento que es que «hay muchos más niños que también quieren patinar y no pueden entrar todos a la vez porque no caben». Aroa, la pequeña de la casa dijo que se lo pasó «muy bien» y que también repetía después de venir el año pasado. Alba aseguró que sabe patinar, que estuvo «tres años en patinaje», pero con ruedas y «esto es algo diferente».

Un adulto y un niño patinan sobre la pista de hielo artificial instalada en la  Plaza de la Navidad.

Un adulto y un niño patinan sobre la pista de hielo artificial instalada en la Plaza de la Navidad.

La pista no era de hielo, ni falta que hacía porque La Laguna se encargaba ya de poner la temperatura ambiente de la tarde bastante fresquita, tanto como para llevar abrigo, suéter y si son frioleros, bufanda y gorro de lana también. Aunque no llovió como el viernes, la sensación térmica se acentuaba cuando soplaba la brisa o el viento sobre la plaza, y se notó aún más cuando se puso el sol. Aunque para Alba y Aroa el frío no era tanto como el que están acostumbradas a pasar en su Salamanca natal.

Carlota Perera es monitora de patinaje y aunque admite que tiene «experiencia en pistas de hielo de verdad, me defiendo mejor en hielo canario, que es bastante más difícil», afirmó riéndose.

La inauguración de la pista de hielo artificial fue el pasado viernes «y tuvo bastante aceptación». «En las cuatro horas que estuvo abierta la instalación, fueron alrededor de unas ciento cincuenta personas, entre niños, niñas y adultos los que entraron a patinar el primer día y eso que no nos acompañó mucho el tiempo por desgracia, porque nos llovió, pero empezamos a las cinco y a las cuatro y media ya había cola», refirió la monitora.

«Estamos muy contentos con la aceptación del público; vienen a disfrutar de todas las edades aunque son más los niños y niñas. Es un pavimento bastante particular que se puede asemejar a la experiencia real. Con esta actividad queremos darle la oportunidad a todos los pequeños que no han patinado sobre hielo a que experimenten una sensación muy parecida. Y trabajamos con dinámicas, desde las vallas agarrados si no tienen ninguna experiencia y luego les animamos a soltarse para ir de un extremo a otro sin sujetarse», indicó.

«Lo importante es divertirse, hacer que chicos y grandes pasen un ratito feliz, algo que me parece muy importante en estos tiempos», expuso y animó a todos a venir a la Plaza de la Navidad a patinar en esta pista «de hielo autóctono canario» que estará montada hasta el día 4 de enero, en horario de 17:00 a 20:30 horas, concluyó.

Una larga cola

Nayra Álvarez no lo dudó tampoco. Acompañaba a sus hijos que querían patinar en esta pista. Aguardó con ellos la cola durante un buen rato y cuando les llegó el turno de ponerse los patines, ella se enfundó unos también y a deslizarse durante diez minutos. «La experiencia ha sido muy divertida porque iba con mis hijos y ninguno nos hemos caído», resaltó. «Lo peor es que se nos ha hecho muy corto porque pasas bastante tiempo en la cola, pero es normal porque hay mucha gente que quiere entrar». También tiene una sugerencia: «A ver si la pista del año que viene es un poco mayor, así entraría más gente por turno».

En ese turno en el que entraron en la pista unas doce personas, si algo llamaba la atención es que la mayoría de los patinadores había dejado el colegio hace bastantes años. Varios adolescentes, veinteañeros y otros de más edad demostraron que no solo se puede patinar, también se puede perder el equilibrio y dar con los huesos sobre la tarima de fibra, y sigue siendo tan divertido como cuando eran niños, aunque el dolor ahora quizás tarde algo más en olvidarse.

Pero en la Plaza de la Navidad no solo hay patinaje. El programa de actividades incluye actuaciones en directo y una oferta gastronómica de las distintas ‘food trucks’ repartidas por la plaza. A toda esta oferta de dinamización hay que unir el mercadillo repartido por distintos rincones de la plaza con artesanía local, dulces tradicionales, figuras decorativas, comida gourmet o cervezas artesanales.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents