Una oda a los patios de La Laguna, rincones 'secretos' de sus edificios históricos
Domingo Medina recorre en su último libro 52 inmuebles y ensalza el valor de los patios

Un peculiar patio ubicado entre la Casa Lercaro y el Cedocam. / María Pisaca
Calles rectilíneas, casas señoriales, piedra, madera… La Laguna parece explicarse sola. Pero hay otra realidad más allá de sus fachadas. Los patios laguneros, a menudo invisibles para el visitante (y hasta para los propios vecinos), son una de las joyas menos conocidas de una ciudad más de cinco veces centenaria y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se trata de espacios que a veces rozan lo íntimo y donde la arquitectura y la vida cotidiana se han entrelazado durante siglos.
Y es ahí, entre columnas, galerías de madera, huertas interiores y vegetación, donde Domingo Medina ha puesto el foco en el segundo volumen de su trilogía Lo que los ojos no ven, cuyo título completo es Lo que los ojos no ven en los edificios y patios históricos de La Laguna. Aunque eligió los edificios como hilo conductor, insiste en el particular protagonismo de los patios. «La Laguna es Patrimonio de la Humanidad no solo por su trazado, como solemos repetir, sino también por la relevancia de su arquitectura: casas, iglesias, conventos, palacios…», explica. «Y dentro de todo eso, los patios son esenciales; son parte del alma de estos edificios y, sin embargo, la mayoría de la gente no los conoce», expresa.
Inmuebles simbólicos
El libro hace un recorrido por 52 inmuebles simbólicos del casco histórico, seleccionados entre los muchos de la ciudad. La elección no fue sencilla. «Yo destacaría todos, porque en cada uno hay una historia importante: quién lo habitó, quién lo construyó, qué papeles desempeñó a lo largo de los siglos…», apunta Medina, que fue teniente de alcalde de La Laguna y consejero del Cabildo de Tenerife y que ahora dedica buena parte de su tiempo libre a la escritura.
Ese recorrido a través de la arquitectura y del tiempo se adentra en antiguas sedes de gobierno, casas solariegas, conventos, palacios y residencias privadas. Medina rescata peculiaridades diversas: desde la existencia de urinarios ocultos en los zaguanes del edificio de la Casa Montañés -actual Consejo Consultivo de Canarias- hasta las primeras clases de la Escuela de Náutica de Tenerife, impartidas «en una casona de la calle Bencomo con un patio extraordinario que pasa desapercibido».
Luz, ventilación y algo más
«En cada edificio hay una historia, y yo intento contarla», indica. «Siempre insisto a quienes visitan La Laguna: no se queden en las fachadas; entren, miren los patios», resalta. Y es que estos no solo eran espacios de luz y ventilación. Se trataba, como recuerda Medina, de algo más: «Muchos tenían su huerta. Torriani ya lo decía en 1588: casas con patios y con huertos llenos de naranjeros y otros árboles frutales. Eso aún se conserva, aunque la gente no lo vea».
Algunos ejemplos son célebres –como el claustro del Instituto Cabrera Pinto o los patios de los conventos de Las Catalinas y Las Claras–, pero otros permanecen prácticamente invisibles. Domingo Medina menciona uno en particular, escondido entre el Palacio de Lercaro y el Centro de Documentación de Canarias y América (Cedocam), «un patio singular, que la ciudadanía no conoce, pero que para mí es de los más curiosos de La Laguna».
Rehabilitación
También destaca el papel de instituciones públicas y privadas en la rehabilitación del patrimonio. «Desde 1979 se tomó una decisión importante: no dejar caer estos edificios para especular, sino rehabilitarlos y devolverlos a la ciudadanía», afirma. Cita ejemplos como las inversiones del Gobierno de Canarias, el Cabildo, el Obispado de Tenerife y la Fundación CajaCanarias.
Pese a su riqueza, una gran parte de estos espacios sigue siendo inaccesible. «El 75% de los patios no son visitables», lamenta Medina. «Yo le pido al Ayuntamiento que tengamos en cuenta el valor extraordinario que tenemos en los patios, y que facilitemos la entrada a la ciudadanía». Además, apuesta incluso por una acción turística específica: «Se debería organizar una ruta de patios y claustros; sería una iniciativa extraordinaria».
El libro
El libro se presentará el 3 de diciembre, a las 18:00 horas, en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife (RSEAPT), en un acto con entrada libre hasta completar el aforo y en el que intervendrá el profesor Daniel Duque. Lo que los ojos no ven en los edificios y patios históricos de La Laguna sigue a Lo que los ojos no ven en las calles y plazas de La Laguna. El nuevo trabajo recopila y amplía más de 50 artículos publicados por Domingo Medina. Lo hace en 226 páginas, está ilustrado por 92 fotografías de Mari Cruz del Castillo Remiro y lo edita Ediciones Idea.
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