La Laguna garantiza a los vecinos de Las Chumberas las obras y alquileres

En el plazo de tres meses debe haber un calendario para la culminación de la primera fase

El Consistorio seguirá abonando su parte del realojo hasta la entrega de las viviendas

Un momento del pleno de ayer.

Un momento del pleno de ayer. / ED

El Pleno del Ayuntamiento de La Laguna aprobó ayer por unanimidad una moción que intenta transmitir tranquilidad a los vecinos de Las Chumberas. Fue una iniciativa presentada por el líder del PP en el municipio, Juan Antonio Molina, y a la que se unieron aportaciones del grupo de gobierno (PSOE y CC). El Consistorio se compromete en el acuerdo a «diseñar, pactar y comunicar a los vecinos, en el plazo de tres meses, el calendario para la culminación de la primera fase de la obra de reurbanización y reposición de la Urbanización Las Chumberas».

El otro punto más destacado de los cuatro del acuerdo final tiene que ver con el pago de los alquileres de los vecinos desalojados. «El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna se compromete a través de esta declaración a continuar sufragando el porcentaje que le corresponde en el realojo de las familias afectadas hasta el momento en el que se proceda a la correcta entrega de las viviendas a los vecinos afectados, así como solicitar a las administraciones firmantes del convenio que se continúe sufragando dichos gastos, manteniendo los porcentajes de financiación pactados (50% el Ministerio de Fomento, 35% el Gobierno de Canarias, 10% el Cabildo y 5% el Ayuntamiento) y que se hacen necesarios para asumir las variaciones económicas que se han producido para afrontar la obra», recoge.

La moción comenzó con una intervención de la vecina Sandra Ramos, que indicó que buscaba «dar voz» a los vecinos afectados por la aluminosis en esta urbanización. Mostró su «malestar» y apuntó que la gente de la zona ha sido «paciente». Afirmó que los trabajos debían haber estado terminados en febrero del pasado año. «¡Ya está bien!», se quejó.

Además de los dos puntos indicados con anterioridad, el documento que salió adelante incorpora otros dos. Según el primero de ellos, «el Ayuntamiento procederá a participar en la reunión oficial convocada por el Gobierno de Canarias y Cabildo de Tenerife, con los responsables técnicos y representantes políticos de todas las administraciones implicadas en la cuestión, en el plazo máximo de 30 días desde la fecha de celebración de este pleno». Y prosigue: «Dicha reunión se encuentra fijada actualmente para el próximo 9 de julio. Tras ello, celebrar una reunión de representantes de las administraciones con los vecinos para informar de la situación actual y pasos a seguir».

También se decidió solicitar a Fomento la «convocatoria urgente» de la Comisión de Seguimiento del Convenio de la Actuación Singular de Las Chumberas «para abordar los asuntos pendientes de cara a cerrar las actuaciones de la primera fase (especial atención a un incremento de la financiación) y plantear de forma concreta los pasos a seguir para tramitar las siguientes fases».

La parte expositiva de la moción recuerda que en 2020 se procedió a la demolición de diez bloques correspondientes a la primera fase y que estaba establecida la fecha para la entrega de las viviendas en marzo de 2023. «Serían tres años de obras que supondrían la resolución de esta situación, pero la realidad ha resultado ser bastante más tozuda y, ya en mayo de 2024, los vecinos siguen sin noticias sobre el horizonte temporal para la entrega de las viviendas», expuso Juan Antonio Molina.

Documentos oficiales e inclusivos

El pleno de este jueves dejó un acuerdo llamativo. Salió adelante una moción presentada por Idaira Afonso (USP) «para la adecuación al lenguaje inclusivo de los impresos, formularios, modelos normalizados y comunicaciones que figuran o se producen en las sedes electrónicas y en los centros directivos y organismos públicos dependientes del Ayuntamiento de La Laguna». Votaron a favor el PSOE, CC, Unidas y Drago, mientras que el PP y Vox lo hicieron en contra. El líder de la última de las formaciones anteriores, Manuel Alejandro Rodríguez, reprochó a Unidas que «parece que quieren compeler u obligar al uso del lenguaje», y les recomendó que «no hagan el ridículo», dado que, añadió, «la sociedad se ríe» de ese tipo de fórmulas. Su planteamiento y el tono de su intervención, en su habitual estilo de técnico y entreverando alguna cita, le costó las críticas del concejal Badel Albelo (PSOE): «Cuando el machismo se disfraza de intelectualidad sigue siendo machismo aquí y en Pekín».