La Laguna alfombra sus calles con flores y marmolina en un Corpus para todos

La Asociación Casco Histórico da la oportunidad a los viandantes de realizar parte de su tapiz

Pese al esfuerzo, la tradición sigue debilitada en número de obras y calidad

«Si quieres, puedes participar en la elaboración de esta alfombra». Así rezaba este domingo un cartel situado sobre un caballete junto a la plaza del Adelantado. Se trataba del tapiz de la Asociación de Vecinos Casco Histórico, que ofrecía al espectador realizar un módulo de su obra y, de esa forma, sentir un poco más de cerca esta tradición de raíz religiosa. «Hay mucha gente que viene y que se pone a observar pero que nunca ha tenido la posibilidad de hacerlo», explicaba el presidente del colectivo, el incombustible Pablo Reyes. «Hay bastante gente que se ha animado, sobre todo niños», indicó, antes de añadir que el diseño tenía un vínculo con la ciudad histórica, dado que se reflejaba la estética de un zaguán lagunero.

La iniciativa de Reyes y su equipo era una de las notas de color de una edición en la que la que entidades locales hicieron el esfuerzo por mantener en pie la costumbre de las alfombras (que no es poco). Ahora bien, el acto volvió a estar muy lejos de sus años de gloria tanto en número de tapices como en calidad de estos.

Especialmente la Junta de Hermandades y Cofradías y la Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna realizaron sendas obras netamente vegetales que destacaron sobre las demás. De resto, había algunos detalles llamativos y, sobre todo, se percibía la necesidad de un impulso. Y es que, pese al intento del Ayuntamiento por remontar esta tradición, el objetivo sigue muy distante, con grandes huecos vacíos (por falta de tapices), predominio de la marmolina tintada (en lugar de los elementos florales y vegetales) y un acabado de muchas alfombras lejos de lo deseable. Así pues, al concejal de Fiestas, Dailos González, y su equipo le queda bastante trabajo por delante para el próximo año.

Antes de las 20:00 horas del sábado ya había quienes comenzaban con una decena de alfombras. Otros optaron por iniciar el trabajo durante la madrugada, a muy primera hora de la mañana del domingo o, incluso, y en función de la complejidad del tapiz, algo más tarde. «La verdad es que tiene su mérito que estén haciendo las alfombras ya desde esta hora, cuando está casi todo el mundo con lo de la final de la Liga de Campeones», expresaba en la tarde-noche del sábado Antonio González, un vecino de San Benito que caminaba por la calle de La Carrera y se había detenido en una de las alfombras. «Yo ni me acordaba de que el Corpus era este fin de semana ni vine expresamente a ver esto, sino que el médico me mandó a caminar y todos los días salgo sobre las 19:30, haga frío, calor o... esté jugando el Madrid», bromeó.

Las creaciones que se encontraban por entonces en fase de confección eran parte de las 68 que anunció del grupo de gobierno de Ayuntamiento que se elaborarían en el casco. Una nota de prensa de la institución local celebraba que esa cifra suponía 20 más que en 2023. No obstante, 68 se mostró también como un número del todo insuficiente, a juzgar por los grandes huecos que quedaron en la calle San Agustín y que tuvieron que ser cubiertos por pasillos creados por operarios municipales.

 Cofradías y hermandades, entidades sociales y culturales, colectivos vecinales, centros educativos, comisiones de fiestas, familias, grupos parroquiales, asociaciones, entidades deportivas y casas comerciales eran algunos de los perfiles de las entidades detrás de los tapices. También el Ayuntamiento realizó una alfombra de 75 metros de largo y 300 metros cuadrados, desde la Casa de los Capitanes hasta la Casa del Corregidor, en la calle de La Carrera.

Concurso de colegios

Para promover esta costumbre entre los colegios, se celebró un concurso con tres categorías: Educación Secundaria Obligatoria, Educación Primaria y Centros Especiales. En la primera se llevó el máximo galardón la Sociedad Cooperativa Docente Máyex, que acumula décadas realizando tapices a buen nivel, y quedó en segunda posición La Salle. Este último colegio ganó en Educación Primaria, seguido por el Camino de la Villa. El triunfo en Centro Especiales fue para el complejo Hermanas Hospitalarias Acamán.

Uno de los puntos de atención de la jornada estuvo en la alfombra del Centro Ciudadano San Diego, en la que una cruz se elevaba del suelo más de medio metro. «¿Y cómo pasará la procesión por ahí?», se preguntaba con algo de socarronería un vecino de Candelaria que acudió con su madre a ver las alfombras. «Ella está en el Hogar Virgen Poderosa, que hizo por primera vez una y la acabaron gracias a que concejales como Domingo Galván acabaron con la rodilla hincada en el suelo extendiendo la marmolina», afirmó. «Me llamó la atención el uso de semillas en la de La Concepción, las dos con parapetos –la de la inmigración y la cruz levantada–, la que estaba hecha toda con papeles y también una con un código QR», expresó sobre las sensaciones que le dejó el recorrido.

Más en detalle, las alfombras se distribuían por las calles de La Carrera, Nava y Grimón, San Agustín y Ascanio y Nieves. Y en ese sentido tuvo lugar la procesión, que siguió a una misa oficiada por el obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, a las 17:00 horas. Esta puede ser una de sus últimas celebraciones destacadas como prelado nivariense. El Código de Derecho Canónico «ruega» al obispo «que haya cumplido setenta y cinco años de edad» que presente su renuncia al papa, tras lo que la Santa Sede toma una decisión. En el caso de Álvarez, cumple esa edad el 29 de julio.

Frente a otras ocasiones, Bernardo Álvarez realizó una homilía sin frases explosivas. Fue incluso, parcialmente, de carácter histórico. «La fiesta del Corpus tiene su origen en que los primeros cristianos celebraban la eucaristía en las casas», explicó, tras lo que mencionó los años 1206, 1246 y 1263 como fechas clave. «Y aquí estamos», conectaría después con la actualidad. «Lo más importante del Corpus Christi no es sacarlo a la calle en procesión, ver esas alfombras que hacemos..., sino comulgar», manifestó.

Según la información aportada por la Junta de Hermandades, el Corpus es una de las fiestas religiosas más antiguas de Tenerife. El Cabildo ordenó su celebración en una fecha tan temprana como mayo de 1496. En un principio se trataba solo de esparcir brezo con pétalos y flores.