El Ayuntamiento de La Laguna cuantifica en 386.600 euros una segunda sanción a Urbaser por incumplimientos

El primer procedimiento sancionador, que se conoció el pasado año, es de 317.850 euros

Unos operarios de limpieza trabajando en las calles del casco lagunero.

Unos operarios de limpieza trabajando en las calles del casco lagunero. / El Día

D. R.

El Ayuntamiento de La Laguna ha cifrado en 386.600 euros una sanción que tiene previsto imponer a Urbaser, la empresa adjudicataria del contrato del servicio de limpieza y recogida de residuos sólidos del municipio. En noviembre de 2023 ya se conoció otro procedimiento para penalizar a la compañía, fijado finalmente en enero de este año en 317.850 euros. La suma de ambas cantidades superaría los 700.000 euros.

La nueva cuantía, además de ser apuntada por fuentes oficiales del grupo de gobierno (PSOE-CC), aparece recogida en un informe del Consistorio en el que se ponen de manifiesto nuevos incumplimientos, así como la continuidad de algunos de ellos. En concreto, se trata de infracciones entre el 1 de noviembre de 2023 y el 27 de mayo de 2024, calificadas todas de «muy graves», divididas por meses y de las que resultan los 386.600 euros.

No tener operativas las herramientas de seguimiento, gestión y control de los servicios, entre las que se destaca, el sistema de control de personal o el sistema de localización mediante GPS de los vehículos y el incumplimiento de prestaciones son las dos principales causas para las penalidades. También aparecen otros incumplimientos.

El oficialmente denominado Contrato del Servicio de Recogida de Residuos, Transporte de los mismos y Limpieza Viaria del término municipal de San Cristóbal de La Laguna fue firmado el 1 de abril de 2003, con un importe anual de 17.028.373,22 euros y para un periodo de ocho años.

El nuevo contrato

El acto de firma tuvo lugar en el Centro Ciudadano El Tranvía, en La Cuesta. El alcalde, Luis Yeray Gutiérrez (PSOE), indicó en aquella ocasión que el contrato introducía novedades para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad ligada a la gestión de los residuos. También destacaba la incorporación de 50 trabajadores. Gutiérrez estuvo acompañado por el director nacional de Servicios Urbanos de Urbaser, Manuel Martínez, que precisó que esas oportunidades laborales para medio centenar de personas serían «inmediatas».

«Hoy es uno de los días más felices y de los que más orgulloso me siento», expresó aquella mañana el regidor local durante su intervención. Se sumó al acto el por entonces concejal de Servicios Municipales de La Laguna, el también socialista Josimar Hernández. Sin embargo, la felicidad apenas duró unos meses. Y empezaron los problemas.

En enero trascendió que Urbaser sería sancionada finalmente con 317.850 euros por infracciones en el contrato. Así lo expuso el grupo de gobierno del Ayuntamiento lagunero, que detalló que, tras el período de alegaciones, la cantidad inicial (335.850 euros) fue reducida en 18.000 euros. Más en detalle, el Consistorio había detectado 19 incumplimientos muy graves y siete leves entre abril y octubre.

Desde la entidad local también indicaron en la citada fecha de enero que, a través de la Concejalía de Servicios Municipales, se estaba valorando abrir un segundo expediente de sanción a la compañía «por los reiterados incumplimientos en las prestaciones acordadas en el último concurso». Y esos son los trámites que ahora están en marcha.

Además, el servicio de limpieza ha sido objeto de crítica en los últimos meses por la renovación de los contenedores de basura. El portavoz del Partido Popular (PP) de La Laguna, Juan Antonio Molina, lamentó en enero la menor capacidad de los nuevos recipientes del municipio. «Es inadmisible que el nuevo concejal reconozca alegremente que cada contenedor tiene 200 litros menos de capacidad; parece que nos tendremos que acostumbrar a ello», se quejó el líder de la formación conservadora en unos días en los que se habían producido varios episodios de acumulación de basura en distintas zonas del término municipal.

Preguntados al respecto en aquellas fechas, desde el grupo de gobierno confirmaron la reducción de 200 litros, pero salieron en defensa de la actuación. «La merma de la capacidad del contenedor es de solo 200 litros respecto de los que se están sustituyendo», indicaron, y añadieron que a cambio se obtiene «una altura máxima de 1.600 milímetros, que permite una mejor visibilidad de vehículos y peatones con el objeto de aportar mayor seguridad a los usuarios, así como un menor impacto visual debido a una estética moderna y más actual».