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«Españoles, véanse en el espejo de Venezuela; no jueguen con candela»: la recomendación del opositor Antonio Ledezma

Leopoldo López Gil y Antonio Ledezma radiografían el país en un acto en la ULL 

El exalcalde de Caracas cifra la diáspora venezolana en 8,2 millones de personas

La Laguna

«Yo pensé que me estaban invitando a un coloquio de García Márquez sobre el realismo mágico; si hay algo que no existe en Venezuela es la democracia». Leopoldo López Gil, padre del también político venezolano Leopoldo López, empezó este jueves de esa forma su intervención en el acto Democracia en Venezuela, en el que participó junto al opositor y abogado Antonio Ledezma. La cita tuvo lugar en el Salón de Actos de la Facultad de Economía, Empresa y Turismo de la Universidad de La Laguna (ULL), organizada por la Dirección Insular de Acción Exterior y Relaciones Institucionales del Cabildo de Tenerife.

López y Ledezma realizaron una radiografía sobre la situación venezolana ante una nutrida representación del Partido Popular (PP) y algunos miembros de la comunidad canario-venezolana. «En Venezuela fuimos víctimas del maleficio del populismo», expresó Ledezma en otra de las principales frases que dejó la conferencia de este jueves.

Comenzó el decano de la Facultad de Economía, Empresa y Turismo, José Adrián García Rojas, poniendo de relieve los lazos entre Canarias y Venezuela, para lo que recordó aquella sección de EL DÍA que se denominaba La Octava Isla. Ese país al que emigraron tantos canarios se encuentra en la actualidad «en el top» de los más autoritarios de América Latina. «Se lo disputa con Nicaragua», apostilló el también profesor de Ciencia Política de la ULL.

Lo que vendría después en las intervenciones de López y Ledezma transcurrió precisamente por esos derroteros: falta de democracia, populismo, necesidades... Moderaba el director insular de Acción Exterior y Relaciones Institucionales, Pedro González. «Donde no hay libertad no hay democracia», afirmó Antonio Ledezma, exalcalde mayor del Distrito Metropolitano de Caracas.

Ledezma denunció un «populismo transversal que arrebata la voz de la gente», al tiempo que lamentó que en 25 años de régimen se ha «desmontado el sistema judicial», hasta el punto de que «el Tribunal Superior de Justicia es una comparsa». A su juicio, Venezuela es un «país de paradojas», dado que es «inmensamente rico pero empobrecido», con «deserción del talento humano», en el que el salario «no pasa de 15 o 20 dólares en el mejor de los casos», con un «colapso del sistema educativo»...

Además, contrapuso su petróleo con la gente haciendo cola para conseguir gasolina o que esté en el sexto lugar mundial de reservas de gas y que, en paralelo, sus habitantes no consiguen una bombona para cocinar. «No hay democracia, pero sí un pueblo que está decidido a vivir en democracia y que va a echar el resto para el 28 de julio», apuntó en referencia a las elecciones presidenciales.

Ya antes del comienzo del acto, y en declaraciones a los medios, Antonio Ledezma se había expresado a ese respecto y esbozó varias líneas de acción para salir de la crisis en la que se encuentra el país. «La premisa es rehacer el estado de derecho», manifestó, antes de enumerar la necesidad de «devolver la autonomía al poder judicial, fiscalizador y legislativo», así como de «hacer justicia y poner en libertad a los presos políticos, civiles y militares». Abrir las fronteras para «el retorno progresivo de los millones de venezolanos que estamos ahora en la diáspora» fue otro de los aspectos en los que se detuvo.

8,2 millones de emigrados

Antonio Ledezma cifró en 8,2 millones los venezolanos que han emigrado. «Estamos siendo víctimas de una persecución transnacional porque el régimen ha castrado nuestro derecho humano de poder votar», se quejó. «La diáspora, para que tengamos una idea de la dimensión, es mucho más que la población de Panamá, de Costa Rica, de El Salvador, de Noruega y de más de 134 países del mundo», aseguró.

En una de sus intervenciones, Leopoldo López remarcó las altas cifras de emigración sin que se haya producido «una situación de guerra, sin una catástrofe natural». Afirmó que, incluso, se están ocasionando problemas a los países vecinos y que la población que llega a estos otros está «desasistida sanitariamente». «El sistema educativo de Venezuela se ha arruinado», agregó, y también mencionó las condiciones de la medicina venezolana.

Empresario, activista y político (en las elecciones europeas de 2019 resultó elegido diputado del Parlamento Europeo por España en la lista del PP), López indicó que Venezuela salió de su situación anterior para entrar en el actual régimen «por la debilidad de un presidente que no se atrevió a llevar a juicio a los culpables de tratar de violar la Constitución y que los indultó». Según su relato, «Hugo Chávez y el resto de sus facinerosos se dedicaron a la política», tras lo que «ganaron las elecciones y cambiaron la Constitución». En conexión con la actual situación Española, hizo referencia a los políticos que señalan que los ataques que ellos reciben de los medios de comunicación son dirigidos «al pueblo». Y lanzó como pregunta retórica: «¿Suena familiar?».

«El poder por el poder»

«Yo creo que el gran enemigo en el siglo XXI de las democracias es el populismo», sostuvo Leopoldo López, y definió esa práctica como «el afán de mantenerse en el poder por el poder mismo». El político lamentó el auge de las autocracias, y consideró que las democracias se pierden solo si «los ciudadanos lo permiten».

Antonio Ledezma opinó que, «en democracia, son preferibles los excesos de la oposición a las arbitrariedades del gobierno», y recomendó que la política se aplique «como lo que es: una disciplina noble». También dejó un consejo a los españoles: «No permitan que les quiten el bien más preciado del ser humano; no hay tesoro más grande que el de la libertad». Y prosiguió: «Españoles, véanse en el espejo de Venezuela; españoles, no jueguen con candela, no busquen lo que no se les ha perdido».

El acto lo cerró el vicepresidente del Cabildo, el popular Lope Afonso, que llamó a la «unidad de acción». «Si nos unimos todos, esto acabará», aseveró, antes de señalar que no le gustaría ver a los venezolanos por motivos negativos. «Me gustaría tener aquí a todos aquellos que libremente decidieran venir cuando quisieran y como quisieran a pasar un tiempo de reencuentro con su familia», expuso. «Me gustaría que pudieran venir aquí libremente a invertir o a trabajar, o a buscar oportunidades, pero que no lo hicieran impulsados por la forma de actuar, por la represión», deseó. «Eso es lo que queremos para nuestros amigos, para nuestros hermanos», completó.

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