Cantera de arqueólogos

Cerca de 600 escolares de La Laguna participan en los talleres para el conocimiento de la arqueología

La iniciativa se desarrolla en los colegios hasta el 22 de diciembre

Un momento del desarrollo de la iniciativa en un centro docente lagunero. | | E.D.

Un momento del desarrollo de la iniciativa en un centro docente lagunero. | | E.D. / E. D.

La Concejalía de Patrimonio Histórico enseña la metodología de las excavaciones arqueológicas como medio para conocer el pasado aborigen del municipio. Para ello ha puesto en marcha una iniciativa en la que los alumnos conocen las tareas de planificación, recuperación de los objetos, toma de datos, documentación, clasificación, limpieza e inventario de materiales como cerámica, huesos o conchas.

Cerca de 600 estudiantes de quinto y sexto curso de Primaria de La Laguna participan, hasta el día 22, en una nueva edición de los Arqueotalleres escolares, una actividad de divulgación impulsada por la Concejalía de Patrimonio Histórico y que busca enseñar la metodología de las excavaciones arqueológicas como medio para conocer el pasado aborigen del municipio.

«Esta es una actividad que cada año despierta un enorme interés entre el alumnado y toda la comunidad educativa, que contribuye a acercarles una disciplina sobre la que existe cierto romanticismo, pero que no se conoce en profundidad», asegura el concejal de Patrimonio Histórico, Adolfo Cordobés, quien participó en una de estas sesiones en el CEIP Ayatimas, en la zona de Valle de Guerra.

El edil recuerda que estos talleres se enmarcan en el programa de actos con motivo del 24 aniversario de la declaración de La Laguna como Patrimonio Histórico de la Humanidad por la Unesco. Cordobés recuerda que a ellos pueden adherirse todos los centros de Educación Primaria del municipio.

En los huertos de los centros escolares se recrea una excavación arqueológica

Mediante la recreación de una excavación arqueológica en los huertos de los centros escolares, el alumnado puede entender por sí mismo la importancia del contexto en el estudio del pasado. Desde la planificación de la zona, pasando por la recuperación de los objetos, la toma de datos, la documentación, clasificación, limpieza e inventario de materiales como cerámica, huesos o conchas, los escolares aprenden que el proceso de recogida y tratamiento de los objetos arqueológicos que aparecen en los yacimientos «debe seguir un método muy riguroso».

El enfoque de los Arqueotalleres escolares se basa en el desarrollo de los conocimientos y aptitudes adquiridas por el alumnado en materias como las matemáticas, el dibujo o las ciencias naturales, entre otras, implementándolos a través de la experimentación directa.

«Con estos trabajos prácticos, divertidos y amenos, se pretende crear conciencia en las futuras generaciones sobre los peligros que supone el expolio para la conservación de los yacimientos arqueológicos», explica Adolfo Cordobés. «Se persigue que no solo los más pequeños, sino toda la comunidad educativa se acerque al mundo de la arqueología, fomentar el interés por su conocimiento y poner las bases de un comportamiento más cívico ante el patrimonio cultural», añade Cordobés.